La vuelta del turismo alemán a Baleares reactiva la esperanza del sector

El levantamiento del veto de Berlín responde a los buenos resultados que han arrojado las medidas de control de la pandemia en la región

El levantamiento de las medidas de restricción impuestas a los ciudadanos alemanes para viajar a Baleares –la presentación de una PCR negativa a la vuelta del viaje y el paso de una cuarentena– ha producido un efecto inmediato sobre las reservas en el archipiélado y ha impulsado a las grandes cadenas, como Meliá, Riu, Barceló o Iberostar, a movilizarse ante un probable adelanto de la temporada alta para finales de este mes. La respuesta de los viajeros alemanes ha sido abrumadora, hasta el punto de que algunas cadenas que todavía mantienen sus establecimientos cerrados ya cuentan con una ocupación del 40% para las próximas semanas. También los aerolíneas y turoperadores han cambiado con celeridad sus planes. Es el caso de TUI, que ha adelantado una semana la vuelta a las operaciones, o de Eurowings, la lowcost de Lutfthansa, que ha sumado 300 vuelos más desde Alemania a las islas en su programación.

El levantamiento del veto a Baleares responde a los buenos resultados que han arrojado las medidas de control de la pandemia en la región, una condición imprescindible para impulsar la reanudación de la actividad turística y recuperar la confianza de los viajeros. Los datos apuntan a que la incidencia de la epidemia en el archipiélago está por debajo de lo que lo que la OMS considera niveles de zona de riesgo, aunque las sucesivas olas de reactivación del virus aconsejan mantenerse alerta tanto por parte del Gobierno autonómico como de las empresas hoteleras. Pese a ello, la respuesta masiva de los viajeros reaviva la hipótesis de que, al menos en lo que se refiere a la industria turística, la recuperación de la crisis podría producirse según un modelo en uve, siempre que los datos sanitarios se correspondan con lo que se espera de una potencia turística seria y competitiva como España. El caso de Canarias, que tendrá que esperar a mediados de abril para reanudar su actividad, dado que la incidencia de casos está todavía por encima de los estándares de la OMS, es un ejemplo de cómo el binomio sanidad-turismo es una ecuación ineludible para impulsar la recuperación de los flujos de visitantes.

Los fondos europeos del programa Next Generation EU, de los que el sector es uno de los mayores benediciarios, constituyen un instrumento financiero fundamental para alimentar la vuelta de la actividad y para abordar la gran oportunidad de transformación que supone a digitalización y la apuesta por la sostenibilidad. Pero para que todo ello comience a moverse, España necesita consolidar cuanto antes una agenda política estable y plenamente enfocada en controlar la pandemia, transmitir estabilidad y trabajar por el futuro económico del país.