Banca

WiZink se blinda con 1.100 millones de liquidez para afrontar su metamorfosis

El banco online ganó 14,6 millones en 2020 y frenó las provisiones por usura

Miguel Ángel Rodríguez Sola, CEO de WiZink.
Miguel Ángel Rodríguez Sola, CEO de WiZink.

WiZink cerró el año de la sentencia del Tribunal Supremo que pone en solfa el modelo de las tarjetas revolving con unas leves ganancias de 14,6 millones sin computar las provisiones de 75 millones que realizó. La entidad se vio obligada a ajustar el tipo de interés que cobra por el crédito en sus plásticos del 24% al 20%, lo que redujo en unos 60 millones de euros sus beneficios. El banco, que no apartó nada en las cuentas de 2020 por usura, cuenta con 1.100 millones en activos líquidos para afrontar su diversificación.

El peor año del banco online propiedad del fondo Värde, con una sentencia del Tribunal Supremo que puso en jaque su modelo de negocio al establecer que no podía cobrar lo que cobraba por los créditos revolving de sus tarjetas y el estallido del Covid-19, se cerró sin grandes sobresaltos. En 2019, cuando provisionó 209 millones por los créditos, registró unas pérdidas de 210 millones, frente al beneficio de 387,5 millones de 2018. El año pasado, las pérdidas por actividades continuadas, que sí incluyen las provisiones, se situaron en 35,6 millones.

La firma, que ha decidido diversificar su negocio con otros productos, como financiación de vehículos de segunda mano con la compra de Lendrock, y con la potenciación de los créditos al consumo de la mano de Aplazame, se ha centrado en blindar su balance. A finales del año pasado, la cuantía de sus provisiones por usura se había mantenido en 148 millones de euros, después de apartar 209 millones por este motivo en 2019.

Su ratio de capital de máxima calidad CET1 se situó en el 18,1%, 428 puntos básicos por encima de los requerimientos regulatorios. Además, contaba a cierre de 2020 con 3.151 millones de euros en depósitos, un 13% más, y tenía 1.100 millones de activos líquidos de los que 735 millones son depósitos en el Banco de España. Guardó además 61 millones adicionales para protegerse ante un posible deterioro extra del entorno macroeconómico.

El número de clientes de WiZink se mantuvo estable además en dos millones pese a la pandemia. Y, a pesar del el impacto de esta y del cambio de precios de las tarjetas de pago aplazado en España, obtuvo unos ingresos de 566 millones de euros. La entidad redujo su base de costes en un 8%, hasta los 210,5 millones de euros en 2020, lo que supone reducción del 14% si se excluye el coste del expediente de regulación de empleo, que supuso 14 millones de euros.

La entidad invertirá un 35% más en 2021 y 2022 para poner en marcha su nueva estrategia, que se fundamenta en tres pilares: diversificar hacia nuevas soluciones digitales de financiación al consumo; acelerar el crecimiento de su fintech de financiación en el punto de venta para comercios online y offline (Aplazame); y transformar y digitalizar su negocio de tarjetas de crédito.  se centrará en tres pilares: diversificar hacia nuevas soluciones de financiación, acelerar el crecimiento de su solución de financiación en punto de venta para comercios (su fintech Aplazame), y transformar y digitalizar su negocio de tarjetas de crédito.

El banco mantendrá el contrato para seguir siendo el patrocinador del Palacio de los Deportes de Madrid, conocido como WiZink Center, hasta 2028. Fuentes cercanas al banco señalan que es una pieza clave de su estrategia de cara a la clientela joven al darle visibilidad a la marca con sus numerosos eventos.

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