AT&T corta con torpeza el cable con el operador por satélite DirectTV

Vende un 30% al capital riesgo TPG a un múltiplo pequeño respecto a sus competidores

Antena de DirecTV en Dallas (Texas).
Antena de DirecTV en Dallas (Texas). reuters

AT&T va a cortar el cable con unas tijeras afiladas. El gigante acaba de desvelar sus planes de disgregar DirecTV y otros negocios de vídeo en una operación de 16.300 millones de dólares, seis años después de comprar el operador de televisión por satélite por 67.000 millones. La venta parcial al capital riesgo TPG sugiere que será una salida torpe de una adquisición desastrosa.

Los términos de la transacción dictan que AT&T mantendrá un 70% en la nueva New DirecTV. TPG se queda el 30%, pero se reparte a medias el control del consejo y se sitúa por encima en la estructura de capital. Consigue nombrar a dos consejeros y participa en la elección del CEO, que ocupará el quinto asiento. A cambio de inyectar 1.800 millones en New DirecTV, recibirá acciones preferentes sénior que pagan un cupón del 10% en efectivo.

Bajo la dirección de AT&T, DirecTV y los activos de vídeo generaron unos 4.000 millones de ebitda ajustado. Si esa suma cae, por ejemplo, un 10%, una vez combinada con el pago anual de 180 millones, TPG podría en teoría recuperar su dinero en menos de dos años.

Por su parte, AT&T posee acciones preferentes júnior en New DirecTV con un cupón de pago en especie del 6,5%. Recibirá 7.600 millones en la operación, pero también tendrá que pagar 2.500 millones a la NFL de Fútbol Americano por los derechos de transmisión de los partidos de este año y el próximo. Se suponía que el paquete Sunday Ticket era el pegamento que convencía a los clientes para quedarse. Pero DirecTV sigue perdiendo abonados. Otro 16% de ellos abandonó el año pasado, reduciendo el número a 17 millones.

Poner cierta distancia con DirecTV, tiene sentido para AT&T, en última instancia. Es un activo que no ha causado más que problemas desde que el anterior CEO, Randall Stephenson, pagó más de 7 veces el ebitda por él en 2015 como parte de una estrategia más amplia para casar contenido y distribución. La disgregación, sin embargo, implica una valoración de unas 4 veces el ebitda. Su rival Dish Network cotiza a casi el doble de ese múltiplo. Es una señal más de que AT&T vuelve a pagar un precio elevado por DirecTV.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías