Iberdrola invertirá 150.000 millones para duplicar tamaño y beneficio en diez años

Ganó 3.611 millones en 2020, un 4,2% más, y prevé llegar a 3.800 en 2021

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Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 3.611 millones en 2020, lo que supuso un incremento del 4,2% en un contexto marcado por la crisis del coronavirus, que redujó un 10% el resultado final . Con este beneficio, la electrica propondrá una retribución al accionista para 2020, sumando el dividendo ordinario y el complementario, de 0,42 euros por acción, lo que representa un alza del 5% respecto al dividendo repartido con cargo a los resultados de 2019. Para 2021, la compañía prevé un beneficio neto de entre 3.700 y 3.800 millones de euros y una retribución al accionista que podría llegar a 0,44 euros por acción.

Los resultados impulsaron la cotización de la eléctrica, cuyos títulos se apreciaron con fuerza desde el inicio de la sesión. A mediodía se anotaban un incremento del 2,3% hasta los 10,48 euros por título,vregistrando una capitalización bursátil cercana a los 64.409 millones de euros. Una cifra que le sitúa como la segunda empresa del Ibex 35, a una distancia de 20.130 millones de Inditex. Un escenario muy diferente al de julio de 2020, cuando logró un hito histórico al valer más en bolsa que la firma fundada por Amancio Ortega.

Pese a haber alcanzado un récord de inversiones sin precedentes en 2020 (9.246 millones de euros), la compañía seguirá pisando el acelerador para incrementar su cartera de activos, con un ritmo inversor que les llevará a sumar 150.000 millones en diez años para triplicar la capacidad renovable y duplicar los activos de redes. Un ritmo inversor que también elevará el beneficio hasta los 5.000 millones de euros en 2025 y alrededor de 7.000 millones en 2030, lo que supondría duplicar el tamaño y el beneficio en diez años, tal y como anticipó el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, en la conferencia con analistas. Al incremento del beneficio le acompañará también una mayor remuneración al accionista a largo plazo, ya que el dividendo pasará de los 0,42 euros por acción este año, a los 0,56 euros en 2025 y a los 0,75 euros en 2030.

Solo en 2020 entró en Australia con dos adquisiciones (un proyecto híbrido eólico-solar por el que pagó 320 millones y la firma Infigen en la que invirtió 550 millones); en mayo compró la francesa Aalto Power por 100 millones y cinco meses después adquirió la norteamericana PNM Resources por 7.000 millones. La última operación la cerró en diciembre, cuando se adjudicó la privatización de la distribuidora eléctrica brasileña CEB-D por 400 millones.

Adquisiciones y deuda

La compañía reforzó el pasado ejercicio la solidez del balance, con un flujo de caja operativo que creció un 1,6% hasta los 8.191,6 millones de euros y una deuda que se redujo un 6,4%, hasta los 35.142 millones de euros, en el entorno de las 3,5 veces el ebitda. La vida media de la deuda se situó en siete años, con un perfil de vencimientos en el que más de la mitad del pasivo (18.092 millones) se deberá devolver a partir de 2026. Una reducción del saneamiento que cambiará de tendencia en 2021 si, tal y como parece, las autoridades de competencia dan el visto bueno para la compra de PNM Resources y CEB-D. La integración de ambas compañías supondrá un incremento de la deuda neta hasta los 43.000 millones de euros en este ejercicio.

La liquidez se situó en 17.400 millones, que cubren las necesidades de financiación de 24 meses, y la compañía demostró su capacidad de acceso a los mercados. Recientemente, colocó la mayor emisión de bonos híbridos verdes de la historia: 2.000 millones de euros al coste más bajo (1,45% y 1,825%). "En 2020, la compañía reafirmó su liderazgo en financiación verde, con 24.500 millones de euros disponibles bajo formatos verdes o sostenibles".

Hidrógeno verde

Otro gran vector de crecimiento será el hidrógeno verde. Iberdrola ya desarrolla varios proyectos que permitirán la descarbonización de la industria y el transporte o movilidad pesada en España y el Reino Unido y desarrollar cadena de valor. La compañía ha presentado, además, 53 proyectos al programa Next Generation EU, que activarían inversiones de 2.500 millones para alcanzar una producción de 60.000 toneladas anuales.

Estos proyectos ligados al hidrógeno verde se enmarcan en una propuesta global para el programa Next Generation EU, que permitirán acelerar inversiones y la transformación del tejido industrial con unas transferencias de 72.000 millones de euros en tres años. Iberdrola lidera 150 propuestas, que movilizarían 21.000 millones de euros de inversión en España en proyectos de generación verde, redes inteligentes, almacenamiento y eficiencia energética a través de la electrificación. Con ellos, se generarían 45.000 empleos, se movilizaría a 350 empresas y se aportaría 1,5 puntos adicionales al crecimiento del PIB, con un aporte de 1.000 millones de euros al año a la balanza de pagos.

Subastas

La eólica marina también verá incrementada su actividad en 2021. Sánchez Galán confirmó que la compañía se presentará a subastas en Reino Unido, Japón, Alemania, Francia y Dinamarca. En esta tecnología ya cuenta con 1.300 megavatios en operación, que triplicará con la construcción en la actualidad de otros 2.600 megavatios, sin costes de emplazamiento. La cartera actual de esta tecnología suma 19.000 megavatios, de los que 9.000 están listos para su construcción y 10.000 están previstos para su desarrollo en Suecia, Japón, Polonia e Irlanda. En 2020, los proyectos eólicos marinos contribuyeron al ebitda con 585 millones de euros, tras crecer un 72% anual. Esa aportación se disparará hasta los 2.300 millones en 2030.

El presidente de Iberdrola avanzó que esperan recibir en semanas el permiso para el parque eólico marino de Vineyard Wind (EE UU), que tendrá 800 megavatios y que la intención de la firma es iniciar su construcción este año. Sánchez Galán valoró de forma muy positiva la llegada de de Joe Biden a la Casa Blanca. "La nueva administración se ha centrado muchísimo en acelerar la construcción de nuevas instalaciones eólicas marinas e Iberdrola está llevando a cabo negociaciones con la nueva Administración estadounidense para acelerar proyectos. Es consciente de que tiene que dejar operar con mayor agilidad a los agentes que promueven esos parques", recalcó durante su intervención.

Respecto a los precios alcanzados en la última subasta de eólica marina en el Reino Unido, Sánchez Galán remarcó que no le sorprende el resultado porque las empresas petrolíferas están dispuestas a pagar precios altos. En esa subasta, el consorcio liderado por BP pagó 154.000 libras por MW y año, un 65% superior a lo abonado por ACS, que también resulto adjudicataria. "Lo que no tiene sentido es pagar precios elevados en las subastas y luego decir que hay una burbuja en el sector". Si el escenario inflacioniste persiste, el presidente de Iberdrola se mostró convencido de que esos precios altos solo servirán para elevar la competitividad de la cartera de 19.000 megavatios eólicos marinos de Iberdrola, "que apenas tienen costes de lecho marino".

En el caso de la subasta celebrada en España, en la que Iberdrola obtuvo 243 megavatios fotovoltaicos, ha dicho que cree que el mercado está funcionando adecuadamente en el país "y con o sin subastas los elementos esenciales del mercado permanecerán inalterables".

Sin problemas en Brasil, atentos en México

"Necesitamos estabilidad y predictibilidad para electrificar las economías". Con esta frase referida a Reino Unido, Sánchez Galán hizo extensiva al resto de las economías donde opera Iberdrola la advertencia sobre la necesidad de seguridad jurídica. 

En la conferencia con analistas, el presidente de Iberdrola fue preguntado por México y Brasil y los cambios regulatorios, con un diagnóstico muy diferente en cada caso. "En Brasil la regulación es estable y durante la pandemia ha aportado liquidez a las distribuidoras. Mantenemos un diálogo muy fluido y no esperamos que haya ningún cambio. De hecho he leído que Bolsonaro ha presentado un plan para recapitalizar Electrobras [la mayor eléctrica del país]".

Una visión muy diferente respecto a la de México, que acaba de aprobar una reforma energética que puededeteriorar el negocio en uno de los grandes mercados de la eléctrica. "Si la decisión que tome el Gobierno de México en su reforma eléctrica afecta a los accionistas de la compañía, lo analizaríamos y adoptaríamos las medidas pertinentes". En su opinión, la decisión adoptada por el Gobierno mexicano podría afectar a todos los sectores de la energía. "También puede afectar a los sectores industriales, puesto que los costes de la energía son fundamentales para la competitividad", recalcó.

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