El hijo del lechero busca recetas para engordar Kerry

Edmond Scanlon, CEO de la alimentaria irlandesa, ha lanzado una opa sobre Biosearch Life y prosigue su expansión mundial

Edmond Scanlon, CEO de Kerry Group.
Edmond Scanlon, CEO de Kerry Group.

Es el jefe de una empresa irlandesa casi desconocida en España, pero que tiene un pequeño emporio alimentario por todo el mundo. Edmond Scanlon (Brosna, Irlanda, 1973), consejero delegado de Kerry Group, acaba de lanzar una oferta por la firma granadina de probióticos Biosearch Life, una más de sus múltiples operaciones corporativas de los últimos años.

Kerry cuenta con 26.000 empleados y suministra más de 15.000 alimentos de consumo, ingredientes y condimentos a clientes de más de 140 países; también tiene una división de agroindustria. Cotiza en Londres y Dublín y capitaliza 19.000 millones de euros. El lunes anunció una opa sobre el 100% de Biosearch, especializada en ingredientes y complementos nutricionales de origen vegetal, antes denominada Puleva Biotech. Ofrece 2,2 euros por acción, una prima del 45%: en total, 127 millones de euros. El valor se ha disparado hasta los 2,14 euros.

Scanlon es hijo de un lechero de Brosna, un pueblo del condado de Kerry. Su padre, como su abuelo, era socio de la cooperativa Kerry Co-op. Un año antes de nacer él, tres accionistas fundaron Kerry Group: la cooperativa (42,5%), la empresa estatal Dairy Disposal Company (42,5%), y Erie Casein Company, de EE UU (15%). Kerry Co-op sigue siendo el mayor accionista, con el 12%, mientras que los institucionales tienen un 62% (BlackRock, un 5%) y los minoristas, un 26%.

Aunque él pensaba que acabaría siendo granjero, sus padres le enviaron a un internado con 12 años. “Soy el mayor, y fue un gran sacrificio para ellos”, cuenta en el portal especializado en el sector lácteo EdairyNews. Mientras, su progenitor le hablaba de sus viajes de trabajo a América y Europa. Con buenas notas, entró en el University College Cork para licenciarse en Comercio; luego haría un posgrado de gestión en el Chartered Management Institute.

Al terminar la carrera, su destino estaba claro: trabajar en Kerry. Pasó tres años en funciones financieras en el negocio de alimentación de consumo, antes de trasladarse a la fábrica de ingredientes lácteos. Lo enviaron a EE UU en 2004, para participar en la expansión del grupo como vicepresidente de operaciones, cadena de suministro y finanzas de la división de aromas global. Primero en Nueva Jersey, donde también pasó brevemente por el activo departamento de fusiones. En 2008 lo nombraron presidente global del negocio farmacéutico, con sede en Illinois. Se instaló con su familia (tiene tres hijos, ahora adolescentes) en Rockton, un pueblo de 5.000 habitantes, del que guarda un gran recuerdo. De aquella etapa, y en general de sus orígenes campesinos, mantiene la costumbre de madrugar.

A China

Vio la oportunidad de crecimiento en Asia y en 2012 pidió ir a Shan­ghái (China), aunque no sabía nada del país. “Lo solicité antes de decírselo a mi mujer”, cuenta en The Times. “Tengo mucha suerte de haberme casado con una aventurera”. A su juicio, esa apuesta fue clave luego para que lo nombraran CEO global. “Probablemente estoy más preparado para esto ahora que para aquello entonces”, reconocería años después. Con 60 personas a su cargo inicialmente, el negocio fue ampliándose, y él captando empleados del grupo de otras regiones: ahora la división emplea a un millar de personas en varias fábricas.

En 2013, ascendió a CEO para Asia-Pacífico, desde Singapur, donde estableció un centro de tecnología e innovación; también abrió instalaciones en seis países. Se trataba de aprovechar el crecimiento de la clase media asiática y su cambio de dieta, vendiendo ingredientes y asesorando a productores locales.

Hace cuatro años volvió a Irlanda, ya como jefe de todo el grupo. Pronto planeó la que podría haber sido mayor operación de Kerry: una fusión de 23.000 millones de euros con la división de nutrición y biociencias de la estadounidense DuPont, que sin embargo, acabó prefiriendo la oferta de la rival IFF. A Scanlon no se arrepiente del intento, aunque le costara 17,6 millones en honorarios.

Ataques

Su afán comprador ha recibido duras críticas. El valor de Kerry está un 8% más bajo que el 10 de febrero, después de que una firma de análisis poco conocida, Ontake Research, aconsejara tomar posiciones bajistas sobre el valor, apuntando que las ocho compras realizadas en la última década, por un valor de 1.000 millones, han sido demasiado caras. El supervisor alemán ha acusado en el pasado a Ontake de vulnerar la normativa por un informe similar sobre otra empresa. Kerry afirma que el documento está repleto de errores y deducciones incorrectas.

Entre las adquisiciones censuradas está la de 2019 de la biotecnológica sevillana Pevesa, centrada en productos vegetales hechos a partir de arroz y guisantes. Pero Scanlon no ceja, y ahí está la oferta por Biosearch. El grupo Lactalis, dueño del 29,5%, ha pactado vender su parte. La absorción es de carácter voluntario, pues la normativa no obliga a hacerlo hasta que se supera el umbral del 30%. El otro accionista de referencia es Pescaderías Coruñesas, dueño de tres restaurantes y negocios de venta de pescado en Madrid, con el 10%. El objetivo de Kerry es excluir la compañía de Bolsa, con el instrumento del squeeze-out (venta forzosa), si logra una aceptación de más del 90% del capital. La oferta está condicionada a alcanzar un apoyo del 50%.

Los granjeros del condado de Kerry han acusado a la compañía de alejarse de sus raíces (el capital es ya solo un 2% irlandés y un 15% británico), además de mostrarse molestos por la volatilidad del precio de la leche. Scanlon está considerando la posibilidad de vender el negocio de productos lácteos de las islas británicas, puesto que los alimentos de consumo son menos rentables. El hijo del lechero siempre está buscando nuevas recetas para que Kerry engorde.

En su tiempo libre

Practica algo de ciclismo y senderismo. Es aficionado a seguir todo tipo de deportes, y en particular del Kingdom, el equipo de Kerry de fútbol gaélico, una especie de rugby.

¿Otras pasiones? “Naturalmente, la comida”. Ve pocas películas, y si lo hace suele ser en el avión. Ha leído hace poco Seeing Around Corners, de la profesora de Columbia Rita Gunther McGrath, sobre los puntos de inflexión para los negocios. “Debería haberlo leído antes del Covid”.