Repsol pierde 3.289 millones en 2020 tras fuertes deterioros en sus activos por la pandemia

Sin los impactos extraordinarios, el resultado neto ajustado asciende a 600 millones; la energética recorta la deuda un 28% en un escenario complejo

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Repsol da por concluido el ejercicio 2020 con unas pérdidas netas de 3.289 millones de euros, tras los deterioros milmillonarios provocados por el impacto de la crisis del Covid-19 en sus cuentas, informó este jueves el grupo a la CNMV. Por un lado, el desplome en la cotización de las materias primas de referencia (el crudo Brent cayó un 35% de media) ha recortado 978 millones la valoración de los inventarios de la compañía.

Las cuentas han estado por encima de lo previsto por los analistas. El resultado ajustado en el trimestre ha sido de 404 millones cuando la media de analistas esperaba 106,4 millones. La acción, así, ha arrancado la sesión con subidas del 2%. A ello ha contribuido también el anuncio de los planes de retribución al accionista. La petrolera ha recortado el dividendo de julio a 0,30 euros (el año pasado fueron 0,0492) y pagará otros 0,30 en enero de 2022 (el mes pasado fueron 0,288). Eso deja la retribución total en los próximos 12 meses con un recorte del 23%. Además, la empresa recomprará acciones por 445 millones de euros.

Además, debido al contexto provocado por la pandemia y la consiguiente caída de la demanda, Repsol ha revisado sus hipótesis de precios futuros del crudo y del gas, lo que ha supuesto un recorte del valor de sus activos de Exploración y Producción, de 2.911 millones de euros. En total, un impacto negativo de 3.889 millones, que ha empañado la evolución de Repsol en el año, como el resto de grandes petroleras.

Y es que, sin tener en cuenta estos ajustes, Repsol obtuvo un resultado neto ajustado positivo de 600 millones de euros en 2020, por encima de los 315 millones que estimaba el consenso de analistas. Además, en conjunto, todos los negocios de Repsol obtuvieron un flujo de caja operativo de 3.197 millones de euros.

Igualmente, la compañía multienergética destaca que ha reducido su deuda neta en 1.178 millones de euros (un 28%), hasta situarla en 3.042 millones, dentro de un contexto de "extrema dificultad" debido a la reducción de la actividad económica y las restricciones a la movilidad que provocaron una brusca caída de los precios de los hidrocarburos y el hundimiento de la demanda. La liquidez se situó en 9.195 millones de euros a 31 de diciembre, lo que cubre en 3,23 veces los vencimientos a corto plazo.

Asimismo, en este entorno "complejo y de exigencia", la compañía presentó en noviembre de 2020 su plan estratégico para el periodo 2021-2025. Cuenta con unas inversiones de 18.300 millones para impulsar su transformacion y acelerar la transición energética y así encarrilar su objetivo de ser cero emisones netas en 2050.

Por áreas de negocio, Exploración y Producción obtuvo en 2020 un resultado de 195 millones. La producción media alcanzó los 648.000 barriles de petróleo al día, en línea con el nuevo plan estratégico. Según este plan, Exploración y Producción generará 4.500 millones de euros de caja libre entre 2021 y 2025, bajará en un 20% su objetivo de breakeven de caja, hasta situarse por debajo de 40 dólares por barril para el periodo, y reducirá las emisiones de CO2 por barril producido en un 75% hasta 2025.

El área Industrial obtuvo un resultado de 297 millones de euros, por la menor actividad y la caída de los márgenes de refino. Se trata de una de las áreas en plena transformación y que en los próximos cuatro años se enfocará en la eficiencia energética, la economía circular, la captura y uso de CO2 y, sobre todo, la producción de hidrógeno verde. De hecho, Repsol pretende tener instalados electrolizadores por 400 MW en 2025 en la Península Ibérica, y la ambición de superar 1,2 GW en 2030.

Por su parte, el área de Comercial y Renovables obtuvo un resultado de 485 millones. Una de las principales soluciones digitales para este negocio es Waylet, la plataforma de pago y fidelización de la que recientemente se ha hecho con el 100% del capital. En 2020 ha cerrado con más de dos millones de clientes registrados, desde los 927.000 con los que finalizó 2018, y se trata de un activo clave para crecer en clientes digitales, ya que el plan estratégico establece el objetivo de superar los ocho millones de clientes 100% digitales al final del período.

En lo que respecta a la apuesta por las renovables, la compañía destaca que cuenta ya con 1,13 millones de clientes de electricidad y gas y casi 3.300 MW de capacidad total instalada de generación de bajas emisiones. En 2020, el grupo destaca también la creación de una joint venture con Ibereólica Renovables, que da acceso a una cartera de proyectos en Chile de más de 1.600 MW hasta 2025.

Destaca también proyectos industriales de descarbonización en Bilbao (planta de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno renovable) y Cartagena (primera planta de biocombustibles avanzados). Según lo establecido en su Plan Estratégico, el grupo prevé aumentar su cartera de activos con el objetivo de ser un operador global, con una capacidad de generación que alcanzará los 7,5 GW en el año 2025 y los 15 GW en 2030.

"En 2020 hemos afrontado un escenario sin precedentes y puesto las bases del futuro de la compañía. Hemos demostrado de nuevo la solidez de nuestro proyecto, desempeñado un papel público esencial y ratificado una vez más que somos una empresa útil para la sociedad", ha destacado Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.

Junta, dividendo y recompra de acciones

En otro hecho relevante remitido a la CNMV, Repsol ha anunciado este jueves que su junta general de accionistas se celebrará el próximo 26 de marzo, en Madrid, según lo acordado por el consejo de administración celebrado este miércoles. No obstante, debido a la crisis sanitaria, el consejo recomienda a los accionistas que ejerzan previamente sus derechos de voto y delegación por medios de comunicación a distancia, o que asistan a la junta por vía telemática.

En lo relativo a la retribución al accionista el consejo ha acordado proponer un dividendo complementario de 0,30 euros brutos por acción con cargo al ejercicio 2020, cuyo pago se efectuará a partir del 7 de julio de 2021. Asimismo, ha acordado proponer el reparto de otro dividendo, asimilable al tradicional pago a cuenta del ejercicio 2021, de 0,30 euros brutos por acción, que se abonará en enero de 2022.

Además, el consejo ha acordado la puesta en marcha de un programa de recompra de acciones propias por un máximo del 2,58% del capital social, con el propósito de adquirir "las acciones correspondientes al scrip dividend de enero de 2021", las cuales se amortizarán en caso de que se apruebe la reducción de capital propuesta. El plan tiene un volumen de 445 millones de euros.

Por otro lado, ha pactado proponer el nombramiento como consejera de Aurora Catá, tras la finalización del mandato de Maite Ballester. Catá es consejera independiente y presidenta de la comisión de auditoría de Atresmedia, y consejera independiente y presidenta de las comisiones de nombramientos y de retribuciones de Sabadell. También es presidenta de Barcelona Global y miembro del comité ejecutivo de la Agrupación de Antiguos Alumnos de IESE.

Inició su carrera profesional en el sector financiero, primero en Bank of America y más tarde como Directora Financiera en Nissan Motor Ibérica. Posteriormente, asumió la Dirección General de RTVE en Cataluña y, tras ello, ocupó el cargo de consejera delegada de Planeta 2010. Posteriormente, fue directora general de Medios Audiovisuales en el grupo Recoletos, donde dirigió el negocio audiovisual.

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