El Gobierno Draghi está lleno de SuperMarios disfrazados

La mejor carta que puede jugar el nuevo Ejecutivo italiano es la de su líder

Mario Draghi, primer ministro italiano, el sábado en el palacio presidencial Quirinale, en Roma.
Mario Draghi, primer ministro italiano, el sábado en el palacio presidencial Quirinale, en Roma. REUTERS

El nuevo primer ministro italiano, Mario Draghi, ha presentado un Gabinete cargado de respetados ejecutivos y pesos pesados de la política. Pero las elecciones son casi irrelevantes. El expresidente del Banco Central Europeo, cuya promesa de hacer cuanto fuera necesario hace casi una década salvó la moneda única, llevará la voz cantante.

La elección de Draghi ha estado rodeada de un secretismo poco habitual en Roma, lo que sugiere que gobernará guardándose las cartas, según la tradición de los banqueros centrales. Pero sus objetivos son claros: guiar a Italia a través de la parte final de la crisis del Covid-19, con una agenda a favor del crecimiento centrada en la inversión provechosa de 209.000 millones de euros de fondos de la Unión Europea destinados al país.

El Gabinete, que supone una mejora con respecto al que formó su predecesor Giuseppe Conte, recibirá probablemente el respaldo del Parlamento esta semana. Entre los principales cargos económicos, el veterano del Banco de Italia Daniele Franco, que también fue contable general del Estado, sustituirá al político de centro-izquierda Roberto Gualtieri como ministro de Economía. Roberto Cingolani, físico y director de tecnología del grupo aeroespacial Leonardo, dirigirá el impulso a la energía verde en un nuevo ministerio. El exjefe de Vodafone Vittorio Colao supervisará la transformación digital de Italia.

El reto más inmediato del Gobierno de Draghi será acelerar el despliegue de las vacunas y poner en marcha la recuperación económica. Con 4,48 vacunas por cada 100 ciudadanos, Italia está por delante de Alemania y Francia, pero a una quinta parte del nivel de Gran Bretaña.

La fuerte contracción del 8,8% del PIB italiano en 2020 fue más pronunciada que la de muchos vecinos de la UE. Sin medidas eficaces y específicas para apoyar a las empresas y elevar la tasa de actividad, Italia solo recuperará su nivel de producción económica anterior a la pandemia en 2023, siendo uno de los últimos países de la OCDE en hacerlo, predicen los analistas de Unicredit.

El equipo dirigido por Draghi, que fue director general del Tesoro y gobernador del Banco de Italia antes de trasladarse a Fráncfort, también tendrá que resolver el destino de las problemáticas empresas Alitalia, Banca Monte dei Paschi di Siena y el operador de autopistas ASPI, controlado por la familia Benetton. Ello sugiere que habrá más cambios en la dirección, incluso en el fondo soberano Cassa Depositi e Prestiti.

No obstante, los inversores deberían confiar en la alineación inicial y en el hecho de que Draghi estará al mando. El rendimiento del bono a 10 años italiano alcanzó mínimos históricos el viernes, antes de que Draghi presentara su gabinete. Esta exuberancia del mercado pone el listón muy alto para el nuevo Gobierno. La mejor carta que puede jugar Draghi con su nuevo equipo es el propio Draghi.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías