Las aerolíneas pueden necesitar una recarga del depósito de capital

El temor a un nuevo verano cancelado sugiere que amplíen capital lo antes posible, y mientras puedan

Aeropuerto Berlín-Brandenburgo Willy Brandt, en Schoenefeld (Alemania), en octubre.
Aeropuerto Berlín-Brandenburgo Willy Brandt, en Schoenefeld (Alemania), en octubre. reuters

El ministro de Transportes británico se está convirtiendo rápidamente en el ministro de estarse quietos. Esta semana, Grant Shapps ha dicho a sus compatriotas con claustrofobia que dejen de lado sus planes de vacaciones de verano debido a la incertidumbre sobre las vacunas contra el coronavirus.

La perspectiva de que persistan las restricciones a los viajes amenaza con dar por perdida una segunda temporada alta de turismo para las aerolíneas europeas. A pesar de los aparentemente hinchados colchones financieros, las compañías aéreas harían bien en acumular liquidez mientras puedan.

Las aerolíneas europeas ganan todo su dinero en verano. Ello es especialmente cierto para las compañías de bajo coste como Easyjet y Ryanair, cuyos modelos de negocio se basan en transportar a los europeos del norte hacia y desde el sol de la forma más barata posible. En 2019, el beneficio operativo de Easyjet en el semestre abril-septiembre fue el 155% del total del año. Las aerolíneas de larga distancia son solo un poco menos estacionales. Las ratios respectivas de Air France-KLM y de Deutsche Lufthansa son del 122% y del 107%.

Otro verano cancelado obligaría a las compañías aéreas a recurrir a sus reservas, antes abundantes. Por ejemplo, Air France. En septiembre, el consejero delegado, Ben Smith, disponía de 12.000 millones de euros, gracias a 11.000 millones de ayudas de los Gobiernos francés y holandés. Si el consumo de efectivo es de 10 millones de euros al día y se produce un fiasco en verano, esa pila se reducirá a 9.000 millones de euros en agosto y a menos de 7.000 millones después del invierno. Eso dejaría a la compañía con un efectivo equivalente a solo una cuarta parte de sus costes operativos de 2019.

Cargar con más deuda es problemático, especialmente si una temporada de vacaciones magra acaba con los beneficios. Los casi 9.000 millones de euros de deuda neta de Lufthansa son ya 6 veces el ebitda previsto para este año. Algunas aerolíneas pueden conseguir dinero vendiendo aviones para luego alquilarlos, pero eso erosiona la rentabilidad cuando los viajes se recuperan.

Eso deja al albur a los accionistas, que en el caso de Lufthansa incluyen ahora al Gobierno alemán. Para los de Ryanair, de 17.000 millones de euros, una ampliación de capital sería llevadero: sus acciones están básicamente planas desde los niveles anteriores a la pandemia.
El daño sería mayor para los accionistas de la matriz de British Airways, International Airlines Group (IAG), cuyas acciones valen un 60% menos que hace un año. Sin embargo, las acciones están pese a todo un 60% más arriba que hace tres meses, animadas por las esperanzas de una recuperación inducida por la vacuna.

La compañía británica de vuelos y vacaciones Jet2 dio el paso el viernes, recaudando 422 millones de libras (481 millones de euros), equivalentes al 20% de su capital accionarial antes de la convocatoria.

Si las aerolíneas también van a tener que pasar la gorra, tiene sentido que lo hagan sin demora.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías