Coronavirus

La industria farmacéutica española busca una cura propia para el Covid-19

Esteve inicia un ensayo en pacientes de un antiviral

Se suma a las iniciativas de PharmaMar y Oryzon

Laboratorios del grupo Esteve.
Laboratorios del grupo Esteve.

La industria farmacéutica española no se quiere quedar atrás en la búsqueda de un tratamiento innovador contra el Covid-19. El histórico laboratorio catalán Esteve anunció este viernes que ha comenzado un estudio con pacientes para probar una molécula propia como antiviral.

De esta forma, Esteve se suma a otros dos laboratorios españoles que buscan un remedio frente a la patología que ha causado la peor pandemia en un siglo. También prueban otros compuestos experimentales las biotecnológicas PharmaMar y Oryzon, aunque de momento son medicamentos experimentales y que no cuentan con autorización comercial.

Esteve ha puesto en marcha el ensayo clínico en fase II, en el que se prueba la eficacia del medicamento con decenas de personas, junto al Hospital del Mar de Barcelona y la Universitat Pompeu Fabra.

Ya en abril del año pasado se supo que la biotecnológica cotizada Oryzon iniciaría una fase II de otro fármaco 100% origen español llamado vafidemstat en enfermos de Covid-19. La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) dio su visto bueno para testarlo en enfermos graves, aunque desde entonces no se han conocido avances.

Igualmente, la biotecnológica PharmaMar –antigua Zeltia– anunció que tras superar los datos de seguridad de fase I y II de Aplicov solicitará un ensayo en fase III, la última antes de una potencial autorización para comercializar el producto.

La compañía cotizada en el Ibex 35 prevé experimentar con su fármaco tanto en EE UU como en Europa, para lo que ya están en conversaciones con las respectivas agencias del medicamento (FDA y EMA). En este caso, este antiviral procede de un compuesto llamado Aplidin, con el que la compañía investiga frente al cáncer sin grandes avances desde hace años.

Este tipo de tratamientos frente al Covid-19 se investigan en paralelo al desarrollo que hace la industria farmacéutica en avances en vacunas, aunque de momento no hay evidencias sobre terapias que sean altamente eficaces. En Europa está autorizado actualmente un antiviral de Gilead, llamado Veklury. También han recibido autorizaciones de uso en EE UU o Europa otros medicamentos, llamados anticuerpos monoclonales, de compañías como Regeneron y Eli Lilly. En juego hay un gigantesco mercado generado por la pandemia, con decenas de intentos de nuevas terapias en el mundo pero sin un claro ganador todavía.

En España también hay otras iniciativas en el área de las vacunas, como la liderada por el equipo del investigador Mariano Esteban del CSIC junto al grupo Zenda, o la de Luis Enjuanes, también del CSIC, que negocia la colaboración de la alemana BioNTech y la valenciana PST para el desarrollo. También otras empresas ayudan en la fabricación de vacunas como Rovi para Moderna; Reig Jofre (con Janssen); Insud (para AstraZeneca), y Zendal (con Novavax).

En el caso de Esteve, el compuesto llamado provisionalmente E-52862 se probará en el tratamiento temprano de pacientes ambulatorios con síntomas leves de Covid-19 y con infección confirmada. Hasta ahora, el laboratorio testaba ese medicamento experimental frente al dolor neuropático, pero con el ensayo para esta patología respiratoria suma una nueva indicación. Esperan reclutar 120 voluntarios.

Esteve es un laboratorio nacido en 1929 y que está controlado por la familia del mismo nombre. En los últimos años, su investigación se ha centrado en intentar lanzar nuevos fármacos frente al dolor. En 2017, la familia cedió el poder ejecutivo a Staffan Schüberg, que ejerce como consejero delegado tras ser fichado procedente del laboratorio germano Lundbeck. En 2019, el grupo químico y farmacéutico facturó 472 millones de euros y destinó 45 millones a I+D.

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