Las subastas de eólica británica se están poniendo burbujeantes

BP pagará 176.000 euros por megavatio y año, frente a los 87.000 de RWE [o los 106.000 de ACS]

Parque eólico Redcar, en Teesside (Reino Unido).
Parque eólico Redcar, en Teesside (Reino Unido). REUTERS

La carrera de BP hacia las energías renovables puede estar echando por tierra su buen juicio. La petrolera ha pagado 462 millones de libras (527 millones de euros) para superar la oferta de sus rivales en las subastas de espacios del Mar de Irlanda donde se pueden instalar turbinas. La gran cantidad de viento y las ayudas estatales hacen de Gran Bretaña uno de los destinos más atractivos para los operadores. Por ello, la decisión del especialista danés Orsted de quedarse de brazos cruzados es aún más reveladora.

Con un objetivo de 50 gigavatios de capacidad de energía renovable para el final de la década, el consejero delegado de BP, Bernard Looney, no puede permitirse el lujo de esperar. Los 3 GW de instalaciones eólicas que consiguió el lunes representan algo más de la mitad de lo que tendrá que conseguir cada año.

Hay muchos proyectos renovables de energía solar y eólica en marcha, a medida que el cambio a la energía verde cobra fuerza. Pero con otros petroleros, además de Looney, jugando al pilla-pilla con los gigantes establecidos de las energías renovables, hay muchas posibilidades de pagar de más.

A primera vista, el derroche de BP en esta puja es precisamente eso. Las 154.000 libras (176.000 euros) por megavatio que BP pagará anualmente por sus dos contratos de arrendamiento contrastan con las 76.203 libras (87.000 euros) que la empresa alemana RWE desembolsará por un emplazamiento de 1,5 GW en el Mar del Norte. [Cobra, filial de la constructora ACS, ha ganado en consorcio con Flotation Energy un paquete de 480 MW, y pagará 93.323 libras (106.000 euros) por megavatio y año.]

BP puede alegar, con cierta justificación, la superior calidad de su ubicación, en aguas poco profundas y a solo 30 kilómetros de la costa noroeste, cerca de las aglomeraciones urbanas de Manchester y Liverpool. Dicho esto, una prima del 100% sigue pareciendo excesiva. Otro punto de referencia, los arrendamientos en alta mar de Estados Unidos a finales de 2018, se situaron en torno a 80.000 euros.

Más significativa aún es la no participación de Orsted. La empresa danesa, cuyo valor de mercado, de 65.000 millones de euros, eclipsa ahora por poco los 60.000 millones de BP, está construyendo el mayor parque eólico marino del mundo, Hornsea, en el Mar del Norte. Por tanto, cabe suponer que sabe mucho sobre cómo extraer el máximo valor de la energía eólica británica y de su régimen normativo, que sigue estando respaldado por un generoso apoyo estatal.

Desde el punto de vista de un operador, ese apoyo, principalmente en forma de suelos respaldados por el Gobierno para los precios de la electricidad a largo plazo, hace que Gran Bretaña sea más atractiva que otros países europeos como Alemania, que está tratando de impulsar un enfoque más basado en el mercado.

El hecho de que Orsted dé la espalda a su mercado más apreciado implica que las cosas se están poniendo muy espumosas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías