La fiebre de los ‘antibajistas’ requiere una visión más amplia

Es lógico reprimir la gamificación, pero hay que evitar la sobrerregulación

Janet Yellen, secretaria del Tesoro de EE UU.
Janet Yellen, secretaria del Tesoro de EE UU. AFP

La saga de GameStop es un drama de alto nivel, pero ¿es una invitación a la regulación? Hay razones para tomar medidas modestas, pero un enfoque demasiado restrictivo podría oscurecer el panorama general.

Sin duda, la historia merece reflexión. El bróker de bajo coste Robinhood tuvo que recaudar rápidamente más de 3.000 millones de dólares en unos pocos días para asegurarse de que podía cumplir con sus mayores obligaciones con la SEC y con la cámara de compensación. Ya pagó 65 millones en 2020 para resolver una queja de la SEC, y se enfrenta a otra de los reguladores de Massachusetts.

Pero el mercado ya está limpiando el desastre, con el desplome de GameStop y AMC Entertainment. El intento de los minoristas de hacer subir el precio de la plata resultó efímero. Y aunque varios políticos de EE UU han pedido que se investigue la influencia de los hedge funds después de que Robinhood interrumpiera la negociación de algunos valores volátiles, no hay pruebas de que hayan hecho nada fuera de lo normal.

Donde el Gobierno y los supervisores pueden marcar la diferencia es echando arena en los engranajes hiperactivos. El auge de las operaciones sin comisiones y de las aplicaciones sencillas, que, en el caso de Robinhood, utilizan artilugios similares a los de los juegos, como ráfagas de confeti digital que celebran las operaciones, han hecho que la participación de los minoristas se dispare. Más de 600.000 personas se descargaron Robinhood en un solo día durante el frenesí, según JMP Securities, más de cuatro veces el mejor día del pasado marzo. Y los pequeños operadores utilizan cada vez más las opciones, lo que les permite magnificar su impacto.

Es lógico reprimir la gamificación, que puede impedir que los inversores valoren los riesgos que asumen. También podría serlo elevar los requisitos de margen, para que las plataformas de negociación tengan el suficiente colchón para resistir las oscilaciones del mercado. Pero la gran pregunta es si lo que hacen este tipo de cosas es provocar que los Gobiernos y los bancos centrales se pongan a apuntalar casi todo tipo de mercados financieros.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías