Financiación sostenible

La pandemia dispara un 760% la emisión de bonos sociales

Se colocaron 116.882,7 millones en bonos de este tipo el año pasado

Bonos sociales Pulsar sobre el gráfico para ampliar

La pandemia ha cambiado los hábitos y costumbres y el mercado de capitales no ha quedado al margen de esta transformación. En 2020, un año frenético en lo que a búsqueda de financiación se refiere, la deuda sostenible recibió el impulso definitivo. Si hasta el momento los bonos verdes y sociales tenían una presencia testimonial, la crisis del Covid se ha convertido en el catalizador que necesitaban para su eclosión.

Pero dentro de la deuda calificada como sostenible la evolución no ha sido la misma para todos los activos. Mientras las emisiones de bonos verdes marcaron un nuevo récord al situarse en los 269.500 millones de dólares (unos 221.548 millones de euros), según datos de Climate Bond Iniciative (CBI), Dealogic señala que el mayor crecimiento correspondió a la deuda social. De acuerdo al informe de financiación sostenible elaborado por la plataforma de información de mercados, en 2020 las emisiones de esta clase de bonos se dispararon un 756%, hasta los 142.200 millones de dólares (116.882,7 millones de euros), un crecimiento que desde UniCredit señalan que obedece a los efectos adversos de la pandemia, que ha provocado que el foco de los bonos verdes haya virado en cierta medida hacia los bonos sociales, aunque el nivel de estos últimos continúa siendo mayor.

Aunque ambos tipos de deuda se engloban dentro de la financiación sostenible, la gran diferencia entre una y otra es que los bonos verdes van destinados a financiar proyectos relacionados con la protección medioambiental y los sociales buscan sufragar proyectos para mitigar un problema social específico.

Si bien la apelación al mercado fue una constante a lo largo del pasado ejercicio, fue el cuarto trimestre el más activo. Solo en de septiembre las emisiones sostenibles alcanzaron los 77.712,7 millones de euros, la cifra mensual más alta hasta la fecha. Por detrás se situaron los meses de octubre y noviembre con 65.130,7 y 63.075 millones de dólares, respectivamente. Desde Dealogic explican que las operaciones sostenibles siguieron las mismas pautas que las emisiones convencionales y los emisores aprovecharon la mejora de las condiciones de financiación al calor de las medidas de estímulo monetario para acelerar las peticiones al mercado. Una de las medidas claves para la expansión de este tipo de deuda fue la decisión del BCE de incluir los bonos verdes en su programa de compra de deuda soberana, así como el programa extraordinario antipandemia. Asimismo, la institución que preside Christine Lagarde acordó aceptar como garantía este tipo de deuda en las inyecciones de liquidez a la banca.

Por tipología de emisores, los más activos en la esfera de la deuda sostenible fueron los Gobiernos y organismos supranacionales, que lograron vender deuda sostenible por importe de 250.490 millones, un 177% más que en 2019. Dentro de este crecimiento fue decisiva la entrada de la UE en escena que a través del SURE, el vehículo creado para dar apoyo a los esquemas de protección contra el desempleo puestos en marcha por los Ejecutivos europeos frente a la pandemia, colocó 32.483 millones en bonos sociales. Por detrás de los emisores gubernamentales se sitúan las entidades financieras, que captaron 69.246 millones en bonos verdes y 91.121,5 millones en operaciones mixtas, entendidas estas como colocaciones de bonos verdes y sociales. Los emisores corporativos efectuaron 429 operaciones en las que captaron 102.550,4 millones. Dentro de las empresas, los emisores más activos fueron Alphabet, que en agosto realizó una emisión por importe total de 3.906 millones, y Volkswagen (1.250 millones).

Los operadores de mercado se muestran optimistas con el futuro de la deuda sostenible. A la mayor resistencia mostrada por estos activos en los meses más críticos, los expertos añaden el auge de los fondos que invierten en base a criterios de sostenibilidad. Con la vista puesta en los próximos meses desde CIB prevén que las emisiones verdes alcancen los 370.250 millones de euros (450.000 millones de dólares) a cierre de 2021.

Un año de oro

La financiación sostenible vivió en 2020 su particular año dorado. Entre bonos vedes y sociales, las emisiones de este tipo de deuda alcanzó los 522.100 millones de dólares. Según datos de Dealogi, el año pasado se llevaron a cabo 986 operaciones destinadas a proyectos verdes y sociales. Mientras el número de operaciones aumentó un 14%, el volumen se disparó un 82%, lo que evidencia un crecimiento del tamaño medio de las colocaciones que pasó de los 331 millones de dólares en 2019 a los 530 millones de 2020. También aumentó el número de grandes transacciones. De acuerdo a los datos recopilcados por la plataforma hasta 12 operaciones alcanzaron o superaron los 5.000 millones dólares, 11 más que un año antes, y 153 emisiones estuvieron por encima de los 1.000 millones de dólares.

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