CC OO y UGT se movilizarán el 11 de febrero para modular las reformas laboral y de pensiones

Los sindicatos reclaman la derogación de las modificaciones de 2011 y 2012, al menos en sus aspectos más lesivos para los trabajadores, y un nuevo alza del salario mínimo

Protestas 11 de febrero
Unai Sordo, secretario general de CC OO (izquierda) y secretario general de UGT, Pepe Álvarez.

La paz social de los últimos años comienza a ponerse en cuestión. CC OO y UGT, los principales sindicatos del país, han anunciado este martes que el próximo mes pondrán en marcha movilizaciones para modular el contenido de las reformas laboral y de pensiones que el Gobierno ultima enviar a Bruselas para conseguir las ayudas comunitarias. Reclaman la derogación de las reformas de 2012 y 2011, respectivamente, y un nuevo alza del salario mínimo este mismo año.

En concreto, han anunciado los sindicatos, se convocan concentraciones el 11 de febrero ante las delegaciones de Gobierno de las distintas provincias españolas, cumpliendo las condiciones de seguridad oportunas ante la situación pandémica en cada territorio, ha asegurado.

“Esta movilización tiene como objetivo, entre otros, lanzar un mensaje nítido al Gobierno: en cuanto terminemos la negociación de la prórroga de los ERTE queremos fechas y mesas de diálogo para abordar la corrección de las reformas laborales y adecuarlas a lo que necesita nuestro país”, ha anunciado en reuda de presnsa el secretario general de CC OO, Unai Sordo, tras reunirse con el líder de UGT, Pepe Álvarez.

Los sindicatos han anticipando su visto bueno a la prórroga de los expedientes de regulación de empleo (ERTE) hasta el 31 de mayo, refrendada hoy también por la patronal, a falta de algunos matices a resolver en las próximas horas, ha dicho Sordo. A partir de ahí inician un nuevo pulso en tres frentes.

El primero es el de impular una modificación de la normativa laboral que derogue los aspectivos más lesivos de la reforma de 2012, "que son prácticamente todos" ha valorado Sordo, como PSOE y Unidas Podemos habían prometido en su acuerdo de investidura.

En paralelo, “España necesita poner el contador de la reforma de pensiones donde estaba antes de la reforma de 2011”, ha añadido Sordo, reclamando que se elimine la redacción del factor de sostenibilidad y asegurando la actualización de las prestaciones con el IPC.

Finalmente, ha añadido el responsable de CC OO, “los sindicatos no renuncian a un incremento, cuanto antes mejor, del salario mínimo interprofesional”, ha dicho, reclamando al Gobierno una propuesta formal a lo largo del año, asegurando que se ha dado poder de veto a la CEOE al defender el Ministerio de Economía que no habrá subida en mitad de la crisis del Covid-19 sin el consenso con la patronal.

Cambios en la negociación colectiva

“Una vez que el acuerdo de los ERTE quede cerrado, que lo estará en las próximas horas, debemos abordar los temas pendientes”, ha añadido Álvarez, abogando también por la contrarreforma laboral, la de pensiones y un nuevo incremento del salario mínimo.

“Urge más que en marzo la derogación de las reformas laborales, por lo menos de los aspectos fundamentales”, ha dicho Álvarez, solicitando la reanudación de la negociación que quedó interrumpida al estallar la pandemia.

La negociación, ha defendido, debe abordar aspectos clave “empezando por la negociación colectiva, pasando por los despidos colectivos, pasando por la precariedad infinitiva a la que se ven sometidas las trabajadoras de nuestro país, o acabando con esta situación de descuelgue salarial que se está produciendo en nuestro país”.

Las reformas prometidas a Bruselas

La urgencia de las plataformas sindicales en impulsar movilizaciones para presionar al Gobierno se enmarca en el envío por parte del Ejecutivo a Bruselas del plan nacional de inversiones y reformas con el que España aspira a recibir las ayudas europeas por el Covid-19.

“No vamos admitir que haya un tercero en la negociación”, más allá del Gobierno y de los agentes sociales, ha dicho Álvarez, asegurando que las subvenciones comunitarias no pueden conllevar como condición un endurecimiento del sistema público de pensiones español.

Más allá, el responsable de UGT ha defendido que “o hay razones para no subir el salario mínimo en España ni el ámbito comunitario”. “Ni la hostelería, ni el comercio, van a estar afectadas por al alza del salario mínimo, sí lo están la agricultura, los alimentos, el embalaje, parte de los servicios públicos que ofrecen empresas privadas”, ha defendido.

Los sindicatos han pedido a los trabajadores que se movilicen en la calle pero también en las redes sociales, habida cuenta las preocupaciones a las que obliga la pandemia, para presionar al Gobierno a acometer los cambios laborales y de pensiones en beneficio de los trabajadores.

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