La carrera para la sucesión de Unicredit está engañosamente atestada

La mayoría de candidatos, como Andrea Orcel o Tidjane Thiam, incumplen alguno de los requisitos

Logo de Unicredit.
Logo de Unicredit. REUTERS

La loca carrera para reemplazar al derrocado jefe de Unicredit, Jean Pierre Mustier, está en pleno apogeo. Los cazatalentos están sondeando a ejecutivos de alto nivel como el exresponsable de banca de inversión de UBS Andrea Orcel y el exjefe de Credit Suisse Tidjane Thiam, así como una serie de banqueros sitos en Italia. La lista de candidatos verdaderamente creíbles es algo más corta.

Mustier, que se irá en abril, salvó al segundo banco de Italia de un casi colapso y reconstruyó su agotada base de capital. Pero el ejecutivo francés acabó chocando con el consejo sobre la estrategia de fusiones y adquisiciones. Con Mustier, las acciones de Unicredit cayeron un 18%, con un rendimiento inferior al 16% de su rival italiano Intesa Sanpaolo.

El sucesor ideal de Mustier necesitaría el mismo alto prestigio internacional. Pero lo ideal sería que él o ella estuviera mejor capacitado para navegar por el intrincado paisaje político y financiero de Italia, que tuviera experiencia práctica en la banca comercial y un enfoque colegiado de las relaciones con el consejo de administración.

El escaso conocimiento de Italia descarta inmediatamente a pesos pesados como el exjefe de Commerzbank Martin Blessing, así como a Thiam, que en cualquier caso dejó Credit Suisse en medio de un escándalo de espionaje. Orcel, nacido en Italia, tiene el problema opuesto. En 2007, mientras estaba en Merrill Lynch, orquestó la venta por 9.000 millones de euros de Banca Antonveneta, de Santander a Monte dei Paschi di Siena. Dado que ese trato es una de las razones por las que MPS es un caso perdido perpetuo –y ahora un posible objetivo de Unicredit– sus conocimientos locales son un arma de doble filo.

Además, Orcel ha reñido recientemente con Santander después de que el banco español diera la vuelta a un plan para contratarlo como consejero delegado. Para unirse a Unicredit tendría que retirar una demanda de 100 millones de euros contra el grupo español y renunciar a toda compensación diferida de UBS que quede pendiente. Su compensación anual fija en Unicredit sería de más de 2 millones de euros.

El jefe de Mediobanca, Alberto Nagel, es conocido en el país y en el extranjero, sin ser demasiado político. Después de dos décadas en el banco boutique milanés, que ha remodelado, asumir el puesto más alto de Unicredit representaría un paso adelante y una estrategia de salida. Pero no parece estar en la lista corta.

Eso deja la opción de Fabio Gallia. Como jefe de la unidad italiana de BNP Paribas, tiene la experiencia en banca comercial de la que carece Orcel. También dirigió el banco digital Fineco. Su reciente paso por el fondo soberano Cassa Depositi e Prestiti le ofreció una ventana a la política de Roma. Parece ser uno de los pocos contendientes que se esfuerza por cumplir con todos los requisitos.