Comprar Carrefour no va a resultar fácil ni barato

Al grupo canadiense Couche-Tard le va a costar convencer a los accionistas de la cadena francesa

Carrefour de Carquefou, en Nantes (Francia).
Carrefour de Carquefou, en Nantes (Francia). REUTERS

El gigante canadiense Alimentation Couche-Tard podría tener dificultades para llevar a cabo su descarada incursión en los supermercados con la compra de Carrefour. La operación parece tener más que ver con el bajo precio de la acción y el deseo de diversificación que con ninguna lógica industrial.

La noticia sorprende. El martes, Couche-Tard, que opera 14.000 tiendas de conveniencia y gasolineras, sobre todo en Norteamérica, dijo que estaba en conversaciones amistosas con el mayor minorista de Europa, famoso por los híper. Hay un precedente: el grupo británico de gasolineras EG Group adquirió hace poco la cadena de supermercados Asda a Walmart. Pero la falta de coincidencia geográfica y de negocio sugiere que Couche-Tard busca una cobertura de cara al coche eléctrico. Otro atractivo es el precio: antes de la oferta Carrefour cotizaba a unas bajas 3 veces el ebitda de 2021, incluida deuda.

Aun así, costará que la prima no sea demasiado grande. Supongamos que Brian Hannasch, CEO de Couche-Tard, ofrece 20 euros por acción o 16.200 millones de euros, como informa Bloomberg, que equivalen a una prima del 30%. Antes de incluir las sinergias, que probablemente serán modestas, calculamos que obtendría un 7,4% de retorno sobre los 23.000 millones de inversión, incluida deuda, para 2022. Eso está por debajo del 8% del coste de capital de Carrefour, según Morningstar.

Couche-Tard podría alcanzar unos 10.000 millones de dólares de deuda antes de llegar al límite deseado, según UBS. El principal accionista, Caisse de Depot et Placement du Quebec, podría inyectar capital fresco si hiciera falta.

Habrá que convencer a los sufridos accionistas de Carrefour, entre ellos Bernard Arnault y la familia Moulin. Antes del miércoles, la acción había perdido casi el 40% en cinco años, por el aumento de la competencia en el mercado de la alimentación. Pero su plan de reconversión empieza a dar sus frutos, y su beneficio de explotación aumentará al fin en los próximos tres años, según las previsiones de consenso recogidas por Refinitiv. Es probable que Francia exija un precio elevado para ceder ahora a su paladín nacional a Quebec.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías