El bitcóin busca su lugar en el universo de la inversión

La llegada de un mayor flujo de inversores institucionales y el reducido tamaño de este mercado, muy sensible a las oscilaciones de la demanda, han provocado una revalorización del rey de los criptoactivos del 283% anual, hasta nuevos máximos nunca vistos

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La escalada que el bitcóin ha protagonizado en 2020 hasta máximos nunca antes alcanzados bien podría ser similar a la que registró a finales de 2017. Entonces, poco después de marcar los 19.786,24 dólares, se desplomó hasta regresar al ostracismo del que ha vuelto a emerger con fuerza. Con las incógnitas que siguen rodeando a esta criptodivisa y sin saber si volverá a protagonizar un hundimiento parecido, diversos expertos de este particular mercado dudan de que sea posible, porque según indican, la situación del bitcóin poco o nada tiene que ver con la de 2017.

A media sesión del pasado día 30 de diciembre, bitcóin se había revalorizado un 288% en el año, hasta los 28.116 dólares por unidad. El rally de la criptomoneda deja a los de otros activos como un leve rebote. El Nasdaq, principal índice bursátil con el mejor desempeño en el año, se ha anotado un alza de solo un 43,22%, mientras que el oro, el valor refugio por excelencia en los tiempos de incertidumbre, se ha apreciado un 23,93%.

Los motivos que justifican el ascenso del bitcóin son variopintos. El mercado de las criptomonedas y en particular el del bitcóin, es un mercado estrecho, con poco volumen y con una oferta en circulación bastante limitada. La volatilidad, característica intrínseca de bitcóin y elemento que le impide ser usado como modo de pago habitual, se explica precisamente por ese escaso volumen de monedas virtuales en circulación. En momentos en los que la demanda aumenta, el precio sube, lo que a su vez provoca un efecto de retroalimentación ante el miedo de los inversores de quedarse fuera de las alzas.

Herminio Fernández, consejero delegado de EurocoinPay, detalla el mecanismo de funcionamiento de bitcóin, criptomoneda limitada a 21 millones de unidades que se irán desbloqueando con el paso del tiempo sin posibilidad de aumentar su número. “Cuando entras a las carteras de bitcóin el 70% no se mueve, unos 14 millones de bitcóin están inmóviles y hoy en día solo hay en circulación unos 3,8 millones de monedas dispuestas a ser vendidas. Esto produce escasez, algo que en un contexto de aumento de la demanda conduce a un aumento de precios”. El experto confía en que la criptomoneda seguirá revalorizándose debido a la infalibilidad de la red block­chain, el sistema que sostiene el funcionamiento del bitcóin, y a la limitada oferta.

En opinión de Alejandro Zala, máximo responsable de Bitpanda en España, lo más relevante ha sido la llegada de nuevas instituciones al mundo de las criptomonedas. “Antes estaba muy centrado en inversores minoristas y esto está cambiando”. Este año, antes de que bitcóin se disparara hasta los máximos, la plataforma de pagos PayPal facilitó las operaciones en criptomonedas. “El 60% de los bitcóins que se están minando los compran los usuarios de PayPal, lo cual te da una idea de lo que implica que un actor de esta magnitud entre en escena”, cuenta Zala.

“Hay mucha narrativa ahora sobre si el alza es por los institucionales, si es por PayPal. Eso está bien, eso suma”, asegura Javier Molina, portavoz de eToro en España. “Pero el verdadero punto de inflexión es que se ha visto a bitcóin como un activo a considerar. Se ha visto a los criptoactivos de forma más seria. Se ha apreciado que hay valor ahí y ya no solo los soñadores lo han visto sino también los inversores institucionales”.

“En este momento de altísima liquidez con cada vez menos opciones de inversión algunos inversores profesionales se ven tentados a meter un 1% o un 2% de su capital. Destinar eso al bitcóin es mucho dinero para un activo que no es precisamente el más liquido del mundo. El volumen medio diario real son 2.000 millones de dólares ahora, era de 500 millones hace dos meses. Este aumento tira del precio hacia arriba”, sentencia el portavoz de eToro.

Ante la pregunta de qué podría hacer descarrilar de nuevo a la moneda, los expertos apuntan al riesgo de que la demanda deje de responder en un momento dado. “Este mercado es más pequeño de lo que se piensa. Pese a los máximos históricos, el volumen ronda los 2.000 millones de euros negociados en las últimas 24 horas a nivel mundial. No es casi nada. Te vas a Coinbase, sueltas 50 millones y el efecto estampida es automático”, advierte Molina.

Una regulación incipiente

La industria aplaude con entusiasmo el movimiento que hizo la Unión Europea con el reglamento sobre los mercados de activos criptográficos (MiCA, por sus siglas en inglés), el primer paso hacia una ley comunitaria dirigida a este mundo. Europa quiere poner orden en el lejano oeste del mercado de las criptodivisas, y para ello, pretende aumentar las exigencias regulatorias y estrechar la vigilancia de los proveedores de servicios de criptomonedas, uno de los puntos que más estafas y problemas ha provocado.

“MiCA es un importante paso a nivel mundial. Se trata de la primera gran jurisdicción en el mundo que hace un intento de regulación de las criptomonedas. El primer intento de una aproximación completa, no solo en términos de lucha contra el lavado de dinero”, explica Martin Erhold, experto en regulación de Bitpanda. “Esta norma traerá certidumbre legal, lo que puede ayudar a que aún más inversores institucionales entren en este mundo. Por ahora seguimos observando una actitud de curiosidad reticente por parte de estos inversores. También puede ayudar a espolear la innovación”, valora Erhold. 

Estafas a la orden del día

Si la estafa en la inversión siempre ha sido una amenaza, en el mundo de las criptomonedas aún más. Con el tiempo la profesionalización protagonizada por algunos integrantes del sector ha hecho que poco a poco este mercado sea más seguro, pero las amenazas también se han ido sofisticando. A los robos en los exchanges, o plataformas digitales de intercambio, se suma el fenómeno de empresas que dotándose de una apariencia de seriedad montan auténticas trampas para los inversores.

“En esos casos no se invierte en bitcóin, se invierte en plataformas que en nombre del bitcóin te mandan invertir”, asevera Herminio Fernández, consejero delegado de EurocoinPay. El experto aconseja solo operar con entidades que cuenten con un CIF y que estén debidamente registradas y legalizadas. “La red de bitcóin ha hecho más de 1.000 millones de transacciones y jamás ha habido una transacción fraudulenta en la que se haya perdido bitcóin. Donde se pierden es en las plataformas porque no gestionan muy bien los bitcóins”. Fernández recomienda que sean los usuarios los que se preocupen de custodiar sus propias criptomonedas, empleando wallets offline, una suerte de billetera para su almacenamiento.

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