Es momento de que las petroleras hagan caja con el sol y el viento

Disgregar sus negocios de renovables, como hizo Iberdrola, les generaría valor

Parque eólico Burbo Bank, de Orsted, en New Brighton (Reino Unido).
Parque eólico Burbo Bank, de Orsted, en New Brighton (Reino Unido). reuters

Las petroleras se han quedado atrás en la recuperación. El colapso de la demanda de crudo es una de las razones; otra es que los gestores de fondos están teniendo en cuenta los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), en beneficio de las renovables.

Véase Orsted. A principios de diciembre, la eólica danesa cotizaba a más de 40 veces las ganancias previstas para 2021, frente a las 15 veces de BP. La valoración de Orsted implica que alcanzará su objetivo de 15 GW para 2025 sin problemas, con flujos de caja descontados a un bajo coste de capital del 1%, según Credit Suisse. La UE prevé que la generación de eólica sea 25 veces mayor en 2050, lo cual podría terminar haciendo buenas estas valoraciones tan elevadas; pero por ahora reflejan exuberancia.

Así que es buen momento para capitalizar. BP y Total esperan poseer unos 20 GW en turbinas eólicas y paneles solares para 2025. Disgregar estas operaciones y vender un tercio en participaciones les permitiría mantener el control a la vez que recaudan dinero.

El valor de Orsted, incluida la deuda neta, era de 60.000 millones de euros a principios de diciembre, es decir, 4.000 millones por GW previsto para 2025. El enfoque de Total en la solar, que tiene un menor margen, merece 800 millones por GW, según BofA. Incluso así, sugiere una robusta valoración de 20.000 millones: más de un quinto de la capitalización de mercado de la firma francesa.

En teoría, los inversores ya deberían estar teniéndolo en cuenta. Pero su aversión a los combustibles fósiles significa que probablemente no sea así. Dividir las empresas debería por lo tanto traer consigo valoraciones más altas. Total, por ejemplo, podría utilizar los ingresos para elevar la capacidad en renovables y pagar dividendos especiales. Las acciones cotizadas por separado también proporcionarían una moneda para futuras fusiones.

Y hay más. Iberdrola sacó a Bolsa su negocio de renovables justo antes de la crisis de 2008, y la recompró cuando los valores cayeron. Dependiendo de cómo soplen los vientos verdes, las petroleras podrían seguir su ejemplo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías