'Fintech'

Ant planea crear un holding de empresas financieras para aplacar a los reguladores

El movimiento podría potencialmente paralizar el crecimiento de sus unidades más rentables y reducir la valoración de la compañía

Una cámara térmica junto al logo de Ant Group en la sede central de la compañía en Hangzhou, China.
Una cámara térmica junto al logo de Ant Group en la sede central de la compañía en Hangzhou, China.

Jack Ma, el fundador de Alibaba y Ant Group, planea incluir sus negocios financieros en una sociedad de cartera que podría regularse más como un banco, según han asegurado a Bloomberg y Reuters personas conocedoras de la situación, lo que potencialmente paralizaría el crecimiento de sus unidades más rentables. Las mismas fuentes han señalado que el gigante de las fintech planea mover hasta dicho holding, pendiente de aprobación regulatoria, cualquier negocio que requiera una licencia financiera. Dichos planes aún están en discusión y están sujetos a cambio, según aseguraron a las fuentes a ambas agencias.

Aunque la compañía no ha querido hacer declaraciones al respecto, las fuentes citadas detallan que entre las operaciones que Ant Group incorporaría a ese holding estarían los servicios de gestión patrimonial, préstamos al consumidor, seguros, pagos y MYbank, un prestamista online en el que Ant es el mayor accionista.

No está claro si el negocio de pagos de Ant, Alipay, que es el segundo mayor generador de ingresos para el grupo después de los préstamos al consumo, entrará en esta estructura de la sociedad de cartera. Lo que sí parece evidente es que bajo esa nueva estructura de empresa holding, los negocios de Ant estarán sujetos a más restricciones de capital, frenando potencialmente su capacidad de prestar más y expandirse al ritmo de los últimos años.

Bloomberg señala, no obstante, que este movimiento no impediría que Ant pueda operar en servicios financieros más allá de su negocio de pagos, lo que calmaría la preocupación de los inversores sobre cómo interpretar el mensaje lanzado el pasado domingo por el Banco Popular de China (BPC) cuando pidió a la compañía que volviera a sus raíces como proveedor de pagos. Desde ese día algunas voces han querido ver en esas palabras un intento de ruptura de la compañía.

“Esto significa que China todavía está tratando de alentar el consumo y necesita de plataformas como Ant para ayudar con los préstamos al consumo”, aseguró a Bloomberg Wang Zhen, un analista de UOB-Kay Hian Holding, con sede en Shanghai.

La noticia ha impulsado las acciones de SoftBank Group, que hoy ha subido un 4,5% en la bolsa de Tokio. La empresa japonesa es el mayor accionista de Alibaba, a su vez uno de los principales accionistas de Ant Group.

El movimiento se produce después de que el BPC y otras autoridades financieras chinas acusaran a la compañía de desobedecer los requisitos de cumplimiento de las normativas y le exigieran cambios en su operativa. Entre otros asuntos, le han reclamado que ponga fin a las prácticas de competencia desleal y aplique los requisitos regulatorios a la hora de ofrecer productos de crédito, seguros o gestión financiera. También le han urgido a que constituya sus compañías financieras “con arreglo a las leyes” y garantice que su capital sea “adecuado” para conceder préstamos, tal y como exige la última normativa del sector Fintech que preparan las autoridades del país.

Previamente, en noviembre, los reguladores chinos suspendieron la salida a bolsa de Ant dos días antes del debut. La OPI habría sido la más grande del mundo y habría valorado a la empresa en más de 300.000 millones de dólares. Los analistas no están seguros de si la reestructuración que planea Ant satisfará a los reguladores o si la compañía tendrá que vender o cerrar algunas de sus operaciones. Todo está aún en el aire. Su negocio de crédito al consumo, por ejemplo, ha provocado feroces críticas de los bancos estatales chinos que aseguran que Ant se ha beneficiado de una supervisión regulatoria más flexible.

Con los cambios previstos, “su crecimiento se ralentizará mucho”, insiste Francis Chan, un analista de Bloomberg Intelligence en Hong Kong. En su opinión, la valoración de los negocios de impago, incluida la gestión patrimonial y los préstamos al consumo, podrían reducirse hasta en un 75%. La valoración de Ant podría caer, según este experto, por debajo de los 153.000 millones de dólares, similar al punto en que estaba hace dos años después de una ronda de financiación.

El escenario cambiará si pasa de tener una estructura de proveedor de tecnología para instituciones financieras a ser una empresa financiera en sí misma. Ser considerada una compañía de tecnología ayudó a Ant a beneficiarse estos años de las valoraciones que hace el mercado de las empresas tecnológicas frente a las financieras.

Ant tenía 11.000 millones de dólares en efectivo y equivalentes el pasado junio, según reveló durante los preparativos para su IPO. La empresa dijo entonces que utilizaría su subsidiaria Zhejiang Finance Credit Network Technology para solicitar una licencia bancaria. Según las reglas que entraron en vigor en noviembre, las empresas que controlan al menos dos sectores financieros deben poseer una licencia de explotación financiera.

Las reglas sobre cómo se pueden regular las sociedades de cartera financiera se están deliberando todavía, pero Chan estima que Ant necesitará inyectar al menos 11.000 millones de dólares de nuevo capital solo para su negocio de préstamos crediticios. Este cálculo, señala Bloomberg, está hecho a partir de un borrador de la nueva normativa.

La presión sobre Ant y también sobre Alibaba, a la cual se ha abierto una investigación por prácticas anticompetitivas en China, muestran que los reguladores de este país se han propuesto controlar el poder del multimillonario Jack Ma, impulsor de la mayor plataforma de comercio electrónico de China y de un imperio financiero creado en torno a Ant. Las críticas públicas vertidas por el empresario contra el sistema regulatorio chino, el cual en su opinión sofoca la innovación, han sido determinantes para que el Gobierno de este país haya puesto foco sobre la compañía.

Pero también Pekín ha decidido adoptar nuevas reglas en los últimos meses para elevar la supervisión del sector de las plataformas financieras, en auge en el país. El regulador de banca y seguros de China advirtió precisamente hoy a los consumidores de los préstamos impulsados por estas plataformas, pues según aseguran, ocultan los costes reales de dicha deuda.

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