Análisis

La carta de la inversión en 2021 se juega a la vacuna

La expectativa de éxito y de lograr suficiente inmunidad para normalizar la economía es elevadísima, pero ha de cumplirse el guión del calendario y de su efectividad

Un paciente recibe una de las dos vacunas de Pfizer y BioNtech en un centro de vacunación el pasado 8 de diciembre en Cardiff (Reino Unido).
Un paciente recibe una de las dos vacunas de Pfizer y BioNtech en un centro de vacunación el pasado 8 de diciembre en Cardiff (Reino Unido). Efe

Hace un año aparecía un nuevo virus en China. Se trataba de una misteriosa neumonía, una nueva cepa de un coronavirus, de la que se habían contagiado docenas de personas en Wuhan. Tres meses después los casos y los fallecidos se contaban por miles y el mundo desarrollado se confinaba. Desde entonces los mercados han bailado al son del SARS-CoV-2.

La danza comenzó con caídas históricas de las Bolsas. El Ibex se dejó el 15 de marzo más de un 14% y Wall Street interrumpió en varias ocasiones su cotización. El mercado tocó fondo entonces y emprendió una titubeante remontada, siempre pendiente de la pandemia y solo el anuncio en noviembre del hallazgo de la vacuna ha dado verdadero alivio a los inversores. Aunque la incertidumbre persiste y ahora se abre un nuevo foco de temor con la mutación del virus en Reino Unido.

Estados Unidos, Reino Unido y Canadá ya han empezado a vacunar y la Unión Europea, incluida España, lo hará a partir de este domingo 27 de diciembre. “Los mercados están entrando en 2021 con expectativas increíblemente alcistas”, afirma James Athey, director de inversiones de Aberdeen Standard Investments, y añade “la confianza es muy alta. Preocupantemente alta para ser honesto”. Cuando el consenso es tan fuerte y tan extremo, según Athey, es más fácil equivocarse.

Cumplir las expectativas del mercado no será fácil. De ello dependen muchas variables. Entre ellas, el periodo y el alcance de la vacunación. Pero los inversores también cuentan para sus pronósticos favorables de 2021 con las políticas fiscales y monetarias de los bancos centrales y el efecto que logren de apoyo a la economía. Sin olvidar, tal y como señala Jorge González, director de análisis de Tressis, la recuperación de la actividad. “A una aerolínea no le sirve de nada, por ejemplo, que el 70% de la población se vacune si no vuelve a volar. El mercado se moverá por la evidencia de que las ventas se recuperan y no tanto por el porcentaje de población ya vacunada”, afirma.

En esta misma línea, Stefan Hofrichter, responsable de Estrategia y Economía Global en Allianz Global Investor considera que, incluso, si se sufren nuevas oleadas de contagios pero queda claro que la vacuna es efectiva y ampliamente aceptada, la disminución de la incertidumbre sobre la trayectoria de futuro sería positiva tanto para los mercados como para la economía. Por el contrario, si las vacunas se administran según lo esperado pero con el tiempo queda claro que son menos efectivas, por ejemplo porque la duración de sus efectos resulta más breve de lo previsto, la incertidumbre sobre el crecimiento podría volver y afectaría, indudablemente, a los mercados.

En cuanto a los calendarios de vacunación, se pueden ver afectados en caso de que haya problemas de producción, almacenaje o transporte. “En el caso de que se produzcan, los valores y sectores más cíclicos sufrirán ante cada una de las posibles noticias negativas que provocan una interrupción en los periodos de vacunación”, señala González. De igual modo, esto también ocurriría, según el experto, con nuevas oleadas de infecciones. “Además, debemos ser conscientes de que pueden aparecer efectos secundarios no observados durante el periodo de investigación que dificulten que la gente se anime a vacunarse”, advierte.

Ante esta perspectiva, aconseja mantener una cartera diversificada y apoyada en valores de crecimiento, sobre todo, aquellos que se beneficien de la revolución tecnológica, las tendencias demográficas y el aumento de la sensibilidad por la sostenibilidad. Por su parte, Nicholas A. Demko, analista de MFS, ve valor en los fabricantes de ciencias biológicas y equipos de diagnóstico, también en la salud digital y la telemedicina, y de manera más general, en las empresas que utilicen la tecnología de manera diferencial.

Tecnología y salud son claras apuestas para el alrgo plazo aunque también hay consenso en el mercado en que, con la vacuna y la perspectiva de lograr cierta inmunidad, 2021 será el momento de los cíclicos, vinculados a la recuperación económica que se espera. No sin sobresaltos, como se vio en la jornada del lunes, y sin renunciar por tanto a las posiciones defensivas.

Las claves

Fechas. China, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Rusia ya han empezado a vacunar. La Unión Europea lo hará a partir del 27 de diciembre. Los países de América Latina deberán esperar a 2021. El primero en hacerlo será México ya que autorizó la vacuna de Pfizer el 11 de diciembre.

Logística. Es uno de los mayores problemas para cumplir con los calendarios. Según explica Carolina Hurtado, responsable de Unidad Docente de Inmunología de la Universidad CEU San Pablo, la vacuna que mayor complicaciones puede traer es la de Pfizer por precisar la congelación a -80Cº. “Un error en el transporte o en su conservación y las vacunas quedarán inservibles”, afirma. Las de AstraZeneca y las de Moderna también necesitan congelación pero no a temperaturas tan extremas.

Inmunidad. La inmunidad de grupo, según Hurtado no se logra hasta que el 70% o el 80% de la población esté vacunada. Un informe de la Universidad de Duke afirma que un 25% de la población no tendrá acceso a la vacuna hasta 2022.

Producción. La producción de la vacuna ha ido en esta ocasión en paralelo a su investigación, para tenerla lista cuanto antes, y debe ser rápida para responder a la fuerte demanda.

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