Biden tiene trabajo para revisar el plan de estímulo de Washington

El acuerdo del Congreso es mejor que nada, pero sus métodos siguen siendo ineficientes

Rueda de prensa de legisladores de EE UU sobre el plan de estímulo por el Covid, el lunes en Washington DC.
Rueda de prensa de legisladores de EE UU sobre el plan de estímulo por el Covid, el lunes en Washington DC. reuters

Joe Biden, un veterano de Washington DC, podría llevar su pensamiento un poco más allá de la capital para revisar el caótico plan de recuperación de Estados Unidos. El Congreso ha cerrado un ina­decuado (pero mejor que nada) plan de estímulo de 900.000 millones de dólares durante el fin de semana, aunque los métodos siguen siendo ineficientes. Eso sugiere que hará falta ayuda en el futuro, pero requerirá tanto de voluntad política como de una reescritura.

El acuerdo alcanzado por los líderes del Congreso el domingo sirve solo para ponerse al día con el daño económico causado por la primera ola de la crisis. La tasa de pobreza aumentó en 2,4 puntos porcentuales desde junio hasta el 11,7% en noviembre, según un estudio de tres universidades. El jefe de Goldman Sachs, David Solomon, dijo a CNBC la semana pasada que las pequeñas empresas han gastado el 90% del dinero de ayuda del Programa de Protección de Cheques (PPC).

La nueva inyección incluye un pago directo de 600 dólares para un individuo que gane hasta 75.000 dólares al año, la mitad de lo que repartieron los legisladores en la primavera. Una vez más aumentan los beneficios de desempleo, esta vez en 300 dólares a la semana. También hay 284.000 millones en ayudas a las pequeñas empresas.

Sin embargo, los programas tienen fallos. Los estados, inundados de solicitudes de desempleo, llevan un enorme retraso. Como resultado, solo alrededor del 60% de las personas que lo solicitaron han recibido la ayuda, y el tiempo promedio fue de hasta siete semanas, según la Century Foundation. Mientras tanto, el PPC se ha visto golpeado por el fraude, con las ayudas yendo a las grandes empresas, mientras que muchos pequeños negocios se han quedado sin ellas.

El aumento invernal de los casos de Covid-19 seguirá debilitando la economía. Las solicitudes de desempleo de la semana que terminó el 12 de diciembre estaban ya en el nivel más alto desde septiembre. Una tormenta de invierno en el noreste ha cerrado muchos restaurantes por completo, con la preocupación de que nunca vuelvan a abrir.

Se necesitará más dinero, pero los programas destinados a complementar los ingresos perdidos deben simplificarse. Los cheques de estímulo y los beneficios de desempleo podrían combinarse en un programa similar al de Gran Bretaña, que ha cubierto el 80% del salario de los trabajadores en ERTE, hasta unos 3.400 dólares al mes. Eso ha ayudado a mantener relativamente estable la tasa de desempleo del Reino Unido este año: crece menos de un punto porcentual desde el primer trimestre, hasta el 4,9% en el período de agosto a octubre.

Para las pequeñas empresas, la provisión de subvenciones del Gobierno por cantidades inferiores a 100.000 dólares, en lugar de préstamos iniciales a través de los bancos, ayudaría. Revisar lo que no funciona será una complicada tarea para Biden, especialmente con un Congreso profundamente dividido. Pero ayudaría a garantizar que se gaste bien el dinero público.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías