Reino Unido vislumbra el oscuro siguiente acto de la pandemia

La velocidad de los cierres de fronteras delata los temores a que haya nuevas cepas, y no solo en las islas británicas

Carreteras de acceso al Eurotúnel, en Folkestone (Reino Unido), el domingo.ç
Carreteras de acceso al Eurotúnel, en Folkestone (Reino Unido), el domingo.ç REUTERS

Gran Bretaña está vislumbrando preocupantemente hacia dónde podría ir la pandemia a partir de ahora. Una variante más contagiosa del Covid-19 que se extiende por el sudeste de Inglaterra hizo que los principales Estados de la Unión Europea, Canadá e India suspendieran los enlaces aéreos con el Reino Unido, mientras que Francia ha detenido el transporte por carretera durante 48 horas. El próximo acto tiene un componente local y otro mundial.

A pesar de la conmoción inicial del no tan espléndido aislamiento de Gran Bretaña, la nueva cepa podría tener algunos efectos internos útiles. El Reino Unido se ahorra ahora un período de cinco días durante la Navidad que podría haber exacerbado una propagación viral ya peligrosa. También actúa en la práctica como un test de estrés de cuán preparados están realmente los británicos para la escasez tangible de bienes.

Cada día 5.000 camiones entran en Gran Bretaña desde el continente a través del paso de Calais/Dover. En invierno, transportan casi todas las frutas y verduras frescas que se consumen en Gran Bretaña. El minorista J Sainsbury predijo ayer una escasez de artículos como lechugas, brócolis y coliflores en pocos días. Si eso sucede, el primer ministro, Boris Johnson, podría comprender la lógica de llegar a un acuerdo comercial pos-Brexit antes de la fecha límite del 31 de diciembre.

Sin embargo, hay dos grandes problemas. Un cierre más duro y prolongado del Reino Unido mantendrá la presión sobre una economía nacional que es una de las más afectadas a nivel mundial en 2020. El pronóstico intermedio de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria calcula ya que Gran Bretaña tendrá un pico de desempleo del 7,5%, un déficit presupuestario del 4% para 2025 y una deuda del 105% del PIB. Su predicción más negativa asume un 11%, 6% y 123% respectivamente.

Las valoraciones de empresas como British Airways (IAG) y Easyjet están respaldadas por las expectativas de que las cosas mejorarán gradualmente el próximo año. Ambas caen este lunes alrededor de un 10%, mientras que el operador de centros comerciales Hammerson pierde un 12%.

La otra cuestión es global. No hay pruebas sólidas de que la nueva variante viral pueda eludir las nuevas vacunas Covid-19, y los cierres de fronteras intracomunitarios se produjeron en las primeras etapas de la pandemia. Pero la velocidad de los cierres en esta ocasión delata los temores de que Gran Bretaña no sea el único país con nuevas variantes: una nueva cepa está provocando una oleada de casos en Sudáfrica, por ejemplo.

Mientras el índice FTSE 100 del Reino Unido pierde un 2,5% este lunes, el CAC 40 de Francia baja un 3,5%. El verdadero riesgo de esta crisis es que no sea la única que ponga en números rojos las suposiciones de crecimiento de 2021.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías