La expansión de Heathrow se enfrenta a una larga cuarentena

Ahora que tiene el visto bueno político y ambiental, el reto es que se recupere el volumen de pasajeros

Protesta contra la ampliación de Heathrow ante el Tribunal Supremo británico, en Londres, este miércoles.
Protesta contra la ampliación de Heathrow ante el Tribunal Supremo británico, en Londres, este miércoles. REUTERS

Los planes de expansión del aeropuerto de Heathrow pueden enfrentarse a una larga cuarentena por Covid-19. El Tribunal Supremo de Gran Bretaña despejó el miércoles el camino para construir una tercera pista que aumentaría la capacidad en dos tercios, anulando las objeciones ambientales anteriores. Pero el proyecto de 14.000 millones de libras (15.500 millones de euros), largamente postergado, se enfrenta ahora a preguntas existenciales sobre si los viajes aéreos se recuperarán alguna vez completamente de la pandemia.

El fallo del juez anuló un veredicto de febrero del Tribunal de Apelación que concluyó que el plan de pistas de aterrizaje ignoraba las obligaciones del Gobierno británico de reducir sus emisiones de carbono según el tratado climático de París de 2015. Si Heathrow puede conseguir los permisos de planificación pertinentes, en teoría puede empezar a trabajar.

Sin embargo, a los accionistas de Heathrow, entre los que se encuentran Ferrovial, la Autoridad de Inversiones de Qatar y la Corporación de Inversiones de China, podría convenirles esperar antes de poner en marcha sus excavadoras. El plan de expansión se basaba en previsiones alcistas para el transporte aéreo, que preveían que el número de personas que pasarían por Heathrow pasaría de 80 millones en 2018 a 130 millones una vez que la tercera pista estuviera operativa en 2030. En lo que va de año, el aeropuerto ha recibido solo 21 millones de pasajeros.

Toda recuperación llevará tiempo. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) espera que el número de pasajeros en todo el mundo se desplome a 1.800 millones este año, desde los 4.500 millones del año pasado. Y aunque el despliegue de vacunas puede convencer a los viajeros para volver a volar, la IATA calcula que el número de pasajeros no alcanzará los niveles de 2019 hasta 2024 como muy pronto.
Los altos ejecutivos de las empresas de viajes son aún más pesimistas, argumentando que los viajes internacionales de negocios nunca volverán a sus niveles prepandémicos.

Incluso si ese panorama resulta demasiado sombrío, puede que Heathrow tenga problemas en cualquier caso. El aeropuerto tiene la intención de recuperar el coste de la expansión en parte a través de tasas de aterrizaje adicionales. Ello supondrá una carga financiera extra para aerolíneas como la propietaria de British Airways, International Airlines Group (IAG), que ha tenido que recaudar fondos frescos de los inversores, y Deutsche Lufthansa y Air France-KLM, que han recibido paquetes de apoyo estatal de varios miles de millones de euros.

Pasar los costes extras a los clientes pesaría aún más en la demanda de viajes aéreos. La expansión de Heathrow puede haber superado la enorme oposición ambiental y política. Pero la lógica financiera pospandémica sugiere que sus planes de expansión deben permanecer en tierra.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías