Cellnex puede estar cerca de la cima de su torre de valoración

Los inversores tienen una fe mínima en que pueda seguir comprando de forma rentable, y llegan nuevos competidores

Tobías Martínez, consejero delegado de Cellnex.
Tobías Martínez, consejero delegado de Cellnex.

La máquina de hacer compras de Cellnex Telecom puede haber llegado a su punto máximo. Después de varios años de frenéticas fusiones y adquisiciones, ha construido un negocio de 25.000 millones de euros para la gestión de torres de telefonía móvil. Esa valoración da un crédito mínimo para futuras compras. Con grandes rematadores como Vodafone entrando en la lucha, probablemente sea mejor así.

El frenesí de actividad contrasta con el negocio cotidiano de Cellnex: la construcción y el mantenimiento de las torres que albergan los transmisores de telefonía móvil. Sin embargo, el valor de sus acciones se ha triplicado desde 2018, a medida que los inversores se aferran a su capacidad de obtener ahorros operando torres para múltiples redes, produciendo grandes y constantes cantidades de dinero en efectivo muchos años después.

La compra de 24.600 torres por valor de 10.000 millones de euros al grupo hongkonés CK Hutchison el mes pasado fue la mayor compra de la empresa hasta la fecha. Ese acuerdo, más la reciente adquisición de otros 12.000 emplazamientos en Polonia, debería elevar el número de torres de Cellnex por encima de las 100.000 para 2027.

Para entonces la compañía debería estar obteniendo 3.700 millones de euros de ingresos anuales, según los analistas de Barclays. Con un margen de ebitda histórico del 47%, después de pagar los alquileres de los sitios, y un mantenimiento continuo que cuesta quizás un 3% de los ingresos, es profundamente rentable. Además, los ingresos de los contratos tienden a aumentar en línea con la inflación.
El consejero delegado, Tobías Martínez, aún no ha llegado a ese estado de felicidad. Los contratos de Hutchison y Polonia de Cellnex le obligan a desembolsar 2.700 millones de euros para construir nuevas torres en los próximos siete años.

Aun así, es posible ver lo que puede valer el actual negocio de Cellnex. Después de contabilizar el gasto en nuevas torres, los costes anuales de mantenimiento y el impuesto de sociedades, del 25% en España, los futuros flujos de caja de la empresa valen unos 34.000 millones de euros en dinero de hoy, según nuestros cálculos, que asumen un crecimiento de los ingresos a largo plazo del 1% y una tasa de descuento del 5,2%, igual al coste de capital estimado de Cellnex.

Tras deducir 10.000 millones de euros de deuda neta, este cálculo implica que el patrimonio de Cellnex vale actualmente 24.000 millones, solo un poco menos que su valor de mercado actual.

En otras palabras, los inversores tienen una fe mínima en la capacidad de Cellnex para comprar más torres de forma rentable. Probablemente eso sea prudente. El operador británico Vodafone planea poner a cotizar su propia división de torres, con el mandato de absorber lo que pueda. Orange y Deutsche Telekom pueden seguir el ejemplo.

Los precios ya están subiendo: cada torre de Hutchison le cuesta a Cellnex un tercio más que en un acuerdo más pequeño en Reino Unido un año antes. Martínez puede estar acercándose a la cima de su torre de valoración.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías