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El fondo buitre Elliott confirma su oferta de compra por Aryzta, la apuesta fallida de Cobas

La firma de inversiones de Paul Singer presentó su oferta el sábado al mismo precio de su propuesta inicial de 0,80 francos por acción que valora la compañía en 794 millones de francos (735 millones de euros)

 Una fábrica de panecillos de Aryzta.
Una fábrica de panecillos de Aryzta.

Elliott Management Corporation, una firma de capital riesgo propiedad del multimillonario estadounidense Paul Singer, ha lanzado una opa  por valor de 794 millones de francos suizos (735 millones de euros) para hacerse con el 100% de Aryzta.

La firma de inversiones de Paul Singer presentó su oferta el sábado al mismo precio de la propuesta inicial de 0,80 francos por acción que valora la compañía en unos 794 millones de francos suizos. La oferta tiene la financiación de siete bancos, según fuentes conocedoras de la operación.

Aryzta, que suministra panecillos a McDonald's, terminó las negociaciones con Elliott en octubre y ha estado trabajando con asesores para explorar la venta de activos. Al hacer una oferta vinculante, Elliott está presionando a la junta de Aryzta para que los inversores tengan que discutir la propuesta.

Este fabricante de pan y bollería ha sido durante años la principal apuesta de los fondos de inversión de la gestora Coba Asset Management, controlada por el gestor de fondos más famoso de España, Francisco García Paramés. Su mala evolución bursátil ha sido un tormento para la firma y sus partícipes, que han perdido decenas de millones de euros. Cuando los fondos de Cobas AM empezaron a invertir en esta compañía, en 2017, los títulos valían entre 6 y 8 francos suizos, por lo que esa inversión ha perdido más del 90% de su valor.

Los compromisos de financiación para la última oferta expiran si la junta no acepta un acuerdo vinculante para la medianoche del 8 de diciembre, según apuntas las mismas fuentes.

Un representante de Elliott se negó a hacer comentarios. Un portavoz externo de Aryzta no respondió a las llamadas telefónicas y el portavoz interno no respondió a los correos electrónicos en busca de comentarios.

El movimiento añade más presión a una historia que tomó un giro inesperado el mes pasado cuando el director ejecutivo Kevin Toland dejó abruptamente la compañía. Urs Jordi, recientemente nombrado presidente, ha dicho públicamente que no quiere vender.

La empresa, que una vez valió más de 9.000 millones de dólares, ha perdido más de 90% de su valor desde 2014. Un par de accionistas descontentos poseen un 26% combinado de Aryzta y han estado presionando por un cambio de rumbo durante años.

Las acciones de Aryzta subieron un 7,3% el viernes en Zurich hasta 0,7245 francos.

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