La Comisión recuerda a España que necesita un plan de reformas ambicioso para acceder a los fondos

Bruselas insiste en que cortará el grifo del dinero si hay casos de corrupción o conflicto de intereses

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en una imagen de archivo.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en una imagen de archivo. AP

La Comisión Europea ha "tomado nota" del plan estratégico inicial presentado por el Gobierno de España para acceder a los fondos europeos, pero aún "tenemos que ver los detalles y propuestas específicas para poder pronunciarnos y dar el visto bueno", ha explicado este viernes la consejera económica de la Representación de la Comisión Europea en España y miembro del Grupo de Trabajo de Recuperación y Resiliencia, Ann Westman, en un encuentro organizado por el Consejo General de Economistas de España (CGE). En él, ha insistido en que los Estados miembros tendrán que llevar a cabo un importante y ambicioso programa de reformas vinculadas a las recomendaciones del Semestre Europeo.

En el caso de España, la última publicación, que data del mes de mayo, instaba a reforzar el sistema sanitario, reforzar la protección ante el desempleo, dar apoyo a pymes y autónomos y mejorar la coordinación entre el Gobierno central y las comunidades autónomas. También es recurrente que Bruselas pida a España asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones y reducir los elevados niveles de deuda, que ascenderá, según la Comisión, al 120% del PIB en 2020, para crecer hasta el 122% el año que viene y rozar el 124% en 2022.

En esta línea, el documento España Puede, elaborado por el Ejecutivo y enviado a Bruselas en octubre, "hace hincapié en la transición verde y digital e identifica algunas áreas de reforma e inversión, pero no constituye un plan de recuperación y resiliencia real", ha afirmado. Westman ha recordado que las capitales tienen hasta finales del mes de abril para presentar sus propuestas, que el Ejecutivo comunitario examinará en el plazo de dos meses para presentar su valoración al Consejo y llevar a cabo la aprobación definitiva.

Por ahora, ha reconocido, "los anuncios realizados por el Gobierno de España muestran un punto de partida prometedor, pero tenemos que ver todos los detalles". Por el momento "hay una buena base de diálogo y esperamos un buen borrador" por parte del Ejecutivo.

Westman ha señalado que el desembolso final del dinero, por el que España opta a unos 140.000 millones de euros entre transferencias y préstamos a devolver, dependerá de la consecución de los hitos y metas marcados por cada socio. De hecho, ha señalado, los diferentes tramos de desembolsos estarán vinculados al alcance de todos estos objetivos. "Los planes se deben basar en el rendimiento y no en el desembolso de los pagos. Tiene que haber hitos y metas realistas, pero también ambiciosas".

La consejera económica de la Comisión en España también ha recordado que el Ejecutivo comunitario se guarda una carta en la manga para cortar el envío del dinero en el caso de que haya irregularidades, casos de corrupción o conflicto de intereses, una maniobra que Bruselas cerró en el acuerdo que culminó con la aprobación del Next Generation EU. "La Comisión busca una extensa cooperación con los Estados miembros y habrá mecanismos de control y auditoria para evitar irregularidades". Son estrategias basadas en la confianza de los sistemas de control de los Estados miembros, "que deberán explicar las medidas que aplicarán para evitar la corrupción, el fraude o los conflictos de intereses". Si hay sospechas o pruebas de corrupción, ha aseverado, el grifo del dinero se cortará.

En paralelo, desde la Unión Europea se espera un acuerdo para el desbloqueo definitivo del fondo en los próximos días. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha afirmado este viernes en declaraciones recogidas por Europa Press que es "optimista" de cara a la posibilidad de lograr "en los próximos días" un acuerdo. Hungría y Polonia mantienen por ahora el veto por la condicionalidad a los principios del Estado de derecho, un punto que para Michel sigue siendo "esencial".

"Quiero ser optimista, quiero seguir pensando que en los próximos días podemos resolver la dificultad a la que nos enfrentamos", ha asegurado en una rueda de prensa a una semana de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en la que el veto de Budapest y Varsovia al paquete presupuestario será uno de los platos fuertes.

Normas
Entra en El País para participar