La Airef alerta de que la financiación de las autonomías arrojará una liquidación negativa en 2022

Estima que las regiones obtendrán una liquidación negativa de unos 5.000 millones de euros ese año e insta a diseñar planes de reequilibrio fiscal y a evitar gasto estructural

La presidenta de la Airef, Cristina Herrero.
La presidenta de la Airef, Cristina Herrero.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha advertido este jueves de que las comunidades autónomas sufrirán una importante pérdida de recursos presupuestarios a partir de 2022, alertando del “riesgo de un mayor desajuste” en la sostenibilidad de sus cuentas públicas a partir de ese año.

Así lo ha concluido el organismo que dirige Cristina Herrero al analizar los planes presupuestarios de las autonomías y las corporaciones locales para el año 2021, ejercicio en el que el déficit regional pasaría del 0,6% al 0,8% del PIB.

La pérdida de recursos en 2022 y 2023 responderá, explican, al “impacto de las liquidaciones negativas del sistema de financiación, el menor importe de fondos vinculados al Plan de Recuperación y la ausencia de transferencias extraordinarias del Estado”, puestas en marcha en 2020 y 2021 para atender la crisis del Covid-19. Como consecuencia, se espera que en 2022 haya un desajuste negativo en las arcas comunitarias que arroje una liquidación negativa de unos 5.000 millones de euros entre otros factores por la liquidación tributaria de la recaudación de 2020, que ha sido muy negativa como consecuencia de la pandemia.

“Esta situación podría agravarse también por la consolidación de una parte importante del gasto incurrido en 2020 y 2021”, expone la Airef, que insta a las regiones a no utilizar los fondos europeos o las transferencias extraordinarias (como los 16.000 millones del fondo Covid de 2020 o la transferencia excepcional de 13.496 millones en 2021) para costear gasto estructural porque, dado el carácter temporal de estos fondos, una vez retirados los apoyos se dispararía el déficit estructural ante la falta de ingresos equivalente. Urgen, dice la autoridad fiscal, que las comunidades diseñen planes presupuestarios prudentes en este sentido.

De momento, en vista de los planes presupuestarios, la Airef estima que los ingresos de las comunidades se mantengan estables en 2021 (solo subirán, un 10%, por la recepción de las ayudas europeas), mientras que los gastos crecerán un 2%. Lo cierto es que las cuentas presentadas por las regiones arrojan una inversión mayor, pero que la Airef no tiene en cuenta porque no se detalla.

En 2021, las regiones recibirán una inyección directa de 10.000 millones de euros del fondo europeo React y gestionarán cerca de la mitad de los proyectos que se sufragarán con los 27.000 millones de euros en subvenciones que se aspira a recibir.

En paralelo, la deuda de las comunidades autónomas se mantendrá contenida en torno al 26% del PIB, 1,4 puntos por debajo de lo esperado para 2020, si bien seguirá 1,6 puntos por encima de los niveles de 2019 (mientras que la estatal se disparará del 95,5% del año pasado al entorno del 120% este ejercicio).

Para la Airef es prioritario que tanto el Gobierno central como los autonómicos sustenten sus gastos estructurales en ingresos del mismo corte, para evitar mayores desajustes en las cuentas públicas, e insta a todos a diseñar cuanto antes planes de reequilibrio fiscal que poner en marcha a medio plazo, una vez consolidada la recuperación.

De momento, detalla el informe, solo Baleares, Navarra y Galicia prevén impulsar nuevas medidas tributarias en 2021, si bien teniendo en cuenta el resto de cambios de años anteriores que tendrán impacto el año próximo, se prevén bajadas de impuestos por 146 millones, otras rebajas de ingresos por 90 millones y alzas fiscales de 337 millones.

Las corporaciones locales

En cuanto a las corporaciones locales, la previsión es que cierren 2021 con un déficit de una décima de PIB, tras años de superávit y una situación de equilibrio en 2020. Pese a esa imagen general, los ayuntamientos de Barcelona, Palma, Bilbao, Valladolid, Gijón y l’Hospitalet de Llobregat y las 3 Diputaciones Forales cerrarán ya con déficit en 2020.

En todo caso, las suspensión de las reglas fiscales dará la posibilidad a los ayuntamientos de reinvertir sus remanentes acumulados, durante años de balances en positivo, sin necesidad de compensarlos con la incorporación de ingresos equivalentes.

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