Adquisiciones en 2021

La banca de inversión diseña la fórmula para que el BCE compre bonos sostenibles

Natixis, JP Morgan, Société Générale y un grupo sueco lideran los trabajos

Bonos pulsa en la foto

Este año será récord en emisiones de bonos ASG (verdes, sociales y sostenibles), con 425.000 millones de dólares (alrededor de 328.000 millones de euros). En este tipo de deuda, según las previsiones de Moody’s, registrará un crecimiento del 32% en 2020. El Covid y los bonos sociales para luchar contra él han tenido desgraciadamente mucho que ver. Natixis, JP Morgan, Crédit Agricole y el sueco Skandinaviska Enskilda Banken, también centrado en banca de inversión, diseñan la fórmula para que el organismo que preside Lagarde adquiera la deuda.

Las cifras del tercer trimestre de los bonos sostenibles en su más amplio espectro batieron su propio récord trimestral entre julio y septiembre, con 127.300 millones de dólares (unos 107.000 millones de euros). Y todas las previsiones apuntan a otro máximo en la recta final del año (véase gráfico). Pero los importes amenazan con convertirse en nimiedades en comparación con las cifras previstas para 2021, una vez que el BCE empiece a comprar este tipo de deuda

“El BCE comenzará a comprar bonos sostenibles estructurados a partir de enero, y estamos liderando en la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA, por las siglas de su denominación en inglés) el grupo de trabajo que pretende fijar los estándares necesarios para el desarrollo y crecimiento exponencial de este mercado”, señala Javier Santos , responsable de deuda corporativa en Iberia de Natixis.

En principio, el BCE no puede comprar bonos que incluyan algún tipo de estructura. Por ejemplo, que suban de rentabilidad en función de algún parámetro financiero de la empresa.

Cupones estructurados

Pero hará una excepción a partir de enero, según anunció en septiembre. Podrá adquirir aquellos sostenibles que paguen diferentes cupones en función de los criterios de sostenibilidad que se establezcan. Ese es el gran cambio. Parece sutil pero ahora los inversores se asegurarán de que las compañías cumplan con sus hojas de ruta. Si no, podrán hacerles pagar más.

Hasta ahora, esta exigencia impedía que el BCE los adquiriera para su programa de deuda corporativa, dotado con 360.000 millones desde marzo hasta el próximo diciembre, y para el de adquisiciones antipandemia, con munición por 1,35 billones de euros hasta junio del próximo año, de los que ha invertido ya cerca de 0,7 billones de euros. Ni un solo euro ha ido para la deuda sostenible estructurada. En poco más de un mes, el BCE podrá comprar hasta deuda soberana española. El secretario general del Tesoro, Carlos San Basilio, anunció el miércoles de la semana pasada que España colocaría entre 5.000 y 10.000 millones a 20 años mediante una operación sindicada. Después irá abriendo el bono con más colocaciones en el mercado para que logre liquidez.

Más barato

Las puertas se abren de par en par para que las empresas comiencen a abrir libros de deuda verde, porque ya está probado que es más barata. “En Europa el papel del BCE es clave, y algunas empresas que pertenecen a sectores más resistentes al Covid, como las utilities, ya pueden colocar deuda a precios prepandemia. Es un hecho que los bonos verdes de una compañía cotizan más baratos que los clásicos de esa misma empresa. El apetito por el papel con certificado ecológico o etiqueta sostenible continuará siendo creciente”, señala el directivo de Natixis.

En el panel de trabajo de la ICMA también participan BBVA, la petrolera Repsol y gestoras estadounidenses como Pimco o BlackRock. Incluso forman parte del grupo despachos de abogados como Clifford Chance y algunos gestores de Bolsas, como la London Stock Exchange (LSE).

 

Los últimos préstamos o emisiones con ‘el sello’ en España

Xunta de Galicia. El pasado 1 de octubre la comunidad autónoma colocó 500 millones de euros a siete años con un cupón del 0,08% en bonos sostenibles. Es la segunda región que emite deuda de este tipo, después de Madrid, que vendió en febrero 1.250 millones a 10 años.

Iberdrola. La utility que preside Ignacio Sánchez Galán es un emisor recurrente de deuda verde. El 1 de abril, en pleno confinamiento, colocó 750 millones a cinco años sin problemas. Además de la megaemisión de híbridos de 3.000 millones, sin el sello ecológico, que cerró el pasado 21 de octubre, suscribió un préstamo verde de 59 millones de euros el pasado 18 de septiembre.

Fotowatio. Logró 64 millones de euros en un préstamo verde el pasado 8 de septiembre. La compañía cerró con Natixis la financiación para la construcción de la planta solar San Serván, de 138 megavatios, en el municipio de Solana de los Barros, Extremadura.

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