Silvia Roldán: “Hemos garantizado la movilidad del personal esencial”

Su reto es desestigmatizar el que era uno de los iconos de la ciudad antes de la pandemia

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La consejera delegada de Metro de Madrid, Silvia Roldán.

Tras una carrera de 15 años en Adif y otros cinco dedicándose al mundo del transporte, Silvia Roldán (Madrid, 1975) llegó a Metro de Madrid hace un año con el firme compromiso de recuperar la calidad de este servicio. La pandemia de coronavirus ha retrasado gran parte de sus planes, pues su objetivo es ahora hacer frente al miedo para que los viajeros vuelvan a usar este medio de transporte. Otra de la asignaturas pendientes es la estación de Gran Vía que, prevé, abrirá en el verano de 2021.

Ha conseguido hacerse un hueco en un mundo de hombres, ¿cómo ha sido esta carrera?

Son casi 20 años de profesión, las cosas han cambiado muchísimo ahora. Recuerdo cuando íbamos a alguna obra en mis primeros años y era muy raro que hubiera una directora de obra mujer. Nos ha costado, hemos ido avanzando mucho y cada vez somos más en este sector. No solo ingenieras, sino en el sector de transportes la presencia femenina es mayor. Animar a las futuras generaciones es uno de los principales objetivos que tenemos que tener, cuando decimos que tenemos que tener visibilidad no es tanto para alcanzar cosas que yo creo que ya están alcanzadas, pero es muy importante que la gente joven se anime a estudiar estas carreras, donde la presencia de la mujer sigue siendo muy escasa. Tenemos que enseñarles que puede ser una profesión atractiva.

¿Cómo se vive la pandemia desde Metro?

Ha sido complejo, hemos tenido que adaptarnos rápidamente. Además, no teníamos claras las prescripciones que nos mandaban, un día nos decían una cosa, al día siguiente nos decían otra... Pero desde el primer momento hemos tenido claro que nuestro objetivo era cuidar la seguridad de nuestros trabajadores y de los usuarios. Hemos sido garantes de la movilidad durante la época del confinamiento más restrictiva. Hemos asegurado la movilidad de todos los médicos y todos los enfermeros, de todo el personal esencial...

Estos meses Metro ha a pasado de ser un icono a algo que se procura evitar.

Sí, se ha estigmatizado totalmente, no solo el metro sino todo el transporte público. Hemos pasado de transportar 2 millones 400 mil viajeros, a ahora mismo que transportamos como el 50% de eso, aún nos queda mucho por recuperar. Pero hemos puesto muchas medidas para asegurar el transporte seguro de nuestros viajeros: desinfección diaria de todos los trenes, el control de aforos que permite esponjar el viaje de los viajeros en los vagones, hemos señalizado todas las estaciones para controlar los flujos de las personas... Hemos adaptado la app para que sepan en todo momento cómo está el aforo y cuándo llega su próximo tren, de manera que puedan elegir si bajan o no a la estación. Ventilamos entre 17 y 24 veces a la hora dentro de los trenes. Todo lo necesario para que viajen con la seguridad de que velamos por ellos.

Aun así han circulado imágenes de estaciones y trenes atestados. ¿Van a ampliar la frecuencia?

Nosotros estamos ahora mismo poniendo el 100% de los trenes que ponemos en la época en la que transportábamos los 2 millones 400 mil viajeros, lo que llamamos la tabla de invierno, pero estamos transportando un 50% de viajeros menos. Somos un medio de transporte masivo y cumplimos las restricciones que nos han establecido, que son transportar como máximo tres viajeros por metro cuadrado. Todas las operaciones que hacemos al día cumplen esta restricción, ahora bien, somos un medio masivo en el que un día podemos tener un incidente o una avería, que también hemos adaptado los protocolos para que los viajeros sean más desalojados lo más rápido posible. Cumplimos todo en el 99,9% de los casos, pero en algún momento dado puede haber una situación que dé lugar a esas fotografías. No podemos ampliar frecuencias porque todo lo que tenemos ya está funcionando al 100%.

La pandemia también ha puesto el foco en la movilidad y la sostenibilidad.

Claro, hay que trabajar para desestigmatizar el transporte público porque las ciudades no se pueden permitir el que no tengamos transporte público. Hablamos de ciudades sostenibles y tenemos que tener que uno de los pilares de esos objetivos es precisamente el transporte público. Antes de la pandemia ya habíamos iniciado una rueda en la que cada vez éramos más conscientes de la importancia de ciudades sostenibles porque es fundamental para nosotros y para los que van a venir después. Tenemos que luchar contra el cambio climático porque es una responsabilidad social. El transporte público es una ficha fundamental en ese futuro y volveremos a recuperar nuestro sitio.

¿Qué cambios tiene pendientes cuando todo esto pase?

Yo soy muy práctica y creo que lo que primero que tenemos que tener en mente es cómo podemos mejorar el servicio. Es fundamental aumentar las frecuencias y volver a recuperar la calidad que en Metro de Madrid teníamos. Todo pasa por dos piezas fundamentales: poder disponer de más maquinistas y de material rodante para ese mejor servicio. Se anunció la contratación de 300 nuevos maquinistas que ya estamos formando. La pandemia, una vez más, lo ha retrasado todo.

Los metros de muchas grandes ciudades abren también por la noche durante los fines de semana. ¿Barajan esta posibilidad cuando se recupere la normalidad?

Sí, es uno de nuestros compromisos dentro del acuerdo de los 155 puntos firmados por la Comunidad de Madrid. Es cierto que la pandemia ha venido a retrasarlo todo porque también estamos metidos en la negociación de un convenio colectivo que tiene que ser lo que nos plasme el acuerdo dentro de la parte social para acometer estas medidas.

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