Los siguientes retos de Boeing están fuera de su control

Más retrasos en las entregas por la pandemia exacerbarán sus preocupantes pérdidas

Varios Boeing 737 Max 8 en Seattle, Washington.
Varios Boeing 737 Max 8 en Seattle, Washington. EFE

El futuro de Boeing depende ahora en gran parte del destino. Parece haber dejado atrás sus problemas con el 737 Max tras rescindir Administración Federal de Aviación de EE UU una orden de inmovilización del avión involucrado en dos accidentes mortales. Pero le espera una industria de viajes ante el desafío pandémico. Más retrasos en la entrega del Max y otros aviones exacerbarán la preocupante pérdida de dinero.

La acción empezó subiendo el miércoles tras la noticia. Aisladamente, es un paso sólido. Aún tendrá que actualizar algunos programas informáticos y formación, y lo que es más importante, trabajar para que los clientes y los viajeros se sientan cómodos al subir a los aviones.

El problema es que hay otros retos para los viajes. El Covid-19 ha impedido que los pasajeros vuelen en general, no solo en el MAX. El número de viajeros que pasaron por los puntos de control de la Administración de Seguridad del Transporte de EE UU el martes fue dos tercios menor que un año antes. Eso ha mejorado desde el comienzo de la pandemia, cuando los vuelos estaban casi totalmente parados. Pero con las nuevas restricciones, volverá a empeorar.

Eso crea un efecto de bola de nieve para Boeing. Sus clientes, las aerolíneas, tienen un futuro inestable y se enfrentan a sus propias crisis. Ya están retrasando las entregas de los aviones, y el retorno completo del negocio de los viajes se ha convertido en una cuestión de si sucederá en lugar de cuándo. El Max tiene un atasco de pedidos de unos 3.365 aviones, y recibe la mayor parte del dinero cuando se entregan. Ya se han aplazado casi 800 de sus acuerdos anteriores el tiempo suficiente para que la firma reconozca que están en peligro.

Boeing dijo en su presentación de resultados que no solucionaría el problema de inventario hasta 2022. Eso fue a finales de octubre, antes del aumento de contagios en Europa y EE UU. La empresa ya tiene una deuda de 60.000 millones de dólares y fundió unos 5.000 millones en efectivo en el último trimestre. Su posición de liquidez le da solo medio año a ese tirmo. Boeing no tiene una gran pista de aterrizaje para los problemas fuera de su control.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías