La estrategia de inversión ante el hallazgo de la vacuna contra el Covid-19

La alta efectividad y pronta distribución del remedio preliminar de Pfizer abre un nuevo escenario en el que apostar por el crecimiento y los cíclicos, aunque los gestores aconsejan un viraje selectivo

La estrategia de inversión ante el hallazgo de la vacuna contra el Covid-19

Las subidas se desbocaron en la Bolsa esta semana al calor del prometedor hallazgo de una vacuna contra el coronavirus, a pesar de que los estragos por la pandemia persisten y están dejando ya en numerosos lugares un número de fallecimientos similar o superior al de la primera ola. El mercado ha visto ya la ocasión de empezar a pasar página, un principio del fin en el que comenzar a pensar en la recuperación que llegará en 2021, mientras que este año seguirá marcado a fuego por las restricciones y el frenazo económico, que apuntan a dar al traste con el rebote del PIB del tercer trimestre.

El anuncio del lunes de Pfizer de una vacuna frente al coronavirus con una efectividad del 90% desató la euforia entre los inversores. En un mercado que se estaba preparando para un nuevo confinamiento por la segunda ola, se hacía realidad el escenario opuesto y más deseado, el hallazgo de un remedio que, con todas las cautelas, superaba los mejores pronósticos. “La eficacia del 90% del ensayo de la vacuna de Pfizer, sin aparentes efectos secundarios, supera las expectativas más optimistas del mercado”, reconoce el banco estadounidense Citi. De hecho, una vacuna con una efectividad de entre el 60% y el 65% probablemente ya sería muy bien recibida por los inversores y con una efectividad de entre el 50% y el 60% ya sería considerada aceptable entre la comunidad científica, añaden desde Goldman Sachs.

Está por ver el resultado definitivo del ensayo de Pfizer, con resultados por ahora preliminares, y su verdadero alcance: si reduce únicamente los síntomas pero no el contagio, su respuesta en la población de más edad y la duración de sus efectos. Además, la vacuna plantea retos para su distribución, como la necesidad de ser transportada y almacenada a 75 grados bajo cero. Pero se trata de un prometedor punto de partida que ya será una realidad a finales de año –con la distribución de 50 millones de dosis– y que inaugura una nueva fase en el mundo de la inversión. “El anuncio del pasado lunes reduce el riesgo a la baja para el mercado de no encontrar una vacuna que pudiera distribuirse en 2021 y hace más probable el escenario alcista”, aseguran desde UBS. Una vacuna es el punto de inflexión para salir de la crisis pero, según explica el banco suizo, hay dos aspectos clave al respecto, su eficacia y los tiempos para su desarrollo. Y, según lo anunciado por Pfizer, ambos serían favorables para la inversión. “Una eficacia mayor de lo esperado eleva las opciones de que se cumpla nuestro escenario alcista, con una normalización de la vida social en el segundo trimestre de 2021 y con el PIB de los países desarrollados regresando a niveles previos a la pandemia a finales del año próximo”. Además de Pfizer, que asegura que facilitará dosis a lo largo del año próximo para vacunar a 650 millones de personas, Moderna también tiene previsto anunciar los resultados preliminares de su vacuna en las próximas semanas. “Y si lo hace con éxito, podría haber dos vacunas disponibles a final de año o principios de 2021”, añaden en UBS. Johnson & Johnson y AstraZeneca también podrían desvelar resultados positivos de sus investigaciones antes de que acabe 2020.

La vacuna de Pfizer genera aún muchas dudas, pero ha superado la expectativa inicial de los inversores

Ante la perspectiva de una vacuna, y a pesar del fuerte rally del lunes, en UBS creen que las Bolsas continuarán subiendo desde los niveles actuales y aconsejan diversificar la cartera hacia los activos del mercado más cíclicos que se habían quedado atrás en 2020. Ese movimiento fue radical el lunes, con repuntes que llegaron a ser desorbitados en los valores turísticos o las aerolíneas, que habían sido duramente castigados en Bolsa. Así, la semana concluye en Europa con alzas del 16% para la banca y de casi el 10% para la automoción. En Goldman Sachs se muestran igualmente optimistas y, despejada la incertidumbre sobre las elecciones en EE UU, creen que el mercado será claramente alcista en 2021. El banco prevé que a finales de ese año el beneficio por acción haya regresado a los niveles previos a la pandemia en Estados Unidos y en Asia, mientras que haría falta un año más para lograrlo en Europa. Y estima que la Bolsa global presente un repunte en 2021 del beneficio por acción del 34%, frente a un derrumbe del 20% este año.

Tipos bajos, alimento para la Bolsa

“La combinación de una aceleración en el crecimiento y de las políticas de apoyo es especialmente favorable para la Bolsa”, añaden en el banco estadounidense, donde prevén una recuperación del PIB global en 2021 del 6% y una rentabilidad para la Bolsa europea del 16% en los próximos 12 meses. Tales políticas de apoyo, fiscales y monetarias, han sido la savia para el rebote bursátil desde mayo y, junto con la vacuna, van a servir para su prolongación en 2021. De hecho, la alegría alcista por la vacuna convive con la dureza de una crisis económica y sanitaria que está requiriendo un esfuerzo de Gobiernos y bancos centrales de una intensidad sin precedentes y sin el que el rally de los activos financieros sería impensable. Christine Lagarde, presidenta del BCE, ya declaró este jueves no sentirse “eufórica” por el hallazgo científico.

“Si bien no hay duda de que la vacuna es una buena noticia, los inversores deberían recordar que la situación actual sobre el Covid-19 no es buena. Los contagios crecen a nivel global y las restricciones se extienden. Estamos rebajando las previsiones de crecimiento y de beneficio por acción. Puede que la vacuna deje viejas todas estas noticias, pero deberíamos ser selectivos en el actual rally hacia los cíclicos”, puntualizan desde Citi. De hecho, uno de los grandes factores que subyacen en el alza bursátil es el entorno actual de tipos cero, que promete prolongarse por varios años y que, en un mercado con liquidez a manos llenas, empuja a la toma de riesgos hacia la renta variable. “Mientras las rentabilidades de la deuda no varíen y la curva de tipos no cambie, quizá sea pronto para virar hacia los valores más cíclicos. No veo un cambio estructural en el medio y largo plazo”, añade Gonzalo Lardiés, gestor de Bolsa española y europea de Andbank. Así, los bancos van a seguir encarando un entorno de tipos cero por largo tiempo: en Goldman Sachs no prevén un primer repunte de la facilidad de depósito, no ya de los tipos de referencia, hasta 2025. Y el sector petrolero, otro de los que han repuntado esta semana, va a seguir en declive ante el auge de la energía verde.

Augura un mayor crecimiento en 2021, si bien la situación actual de la economía es crítica

Como con todo lo que tiene que ver con la pandemia, Lardiés cree que la visibilidad sobre la vacuna es reducida, con grandes incógnitas como cuándo se verá su efecto sobre la economía, que el gestor sitúa varios meses después de su distribución. “A la vista de la situación actual, las dudas para la economía en los tres o cuatro próximos meses son muy elevadas. No es bueno anticipar en exceso lo negativo ni tampoco lo positivo”, añade.

Selección en los cíclicos

Desde Trea Asset Management, Xavier Brun, gestor de renta variable europea, apunta que las fuertes subidas vistas esta semana responden en buena parte al cierre de posiciones bajistas. “Los inversores han visto que la pandemia puede llegar a su fin. Fue como lo sucedido en marzo, pero al revés”, añade. Y también se muestra cauteloso sobre las nuevas perspectivas que abre la vacuna. “Es el principio del fin pero el recorrido va a ser largo y quedará una fuerte resaca. Hay cosas que van a cambiar de forma definitiva. Habrá valores cíclicos que lo podrán hacer muy bien en 2021 pero otros, muy endeudados, que no”, explica. La gestora no ha modificado su cartera europea a raíz del anuncio del lunes, aunque sí ha recogido los frutos de haber tomado una pequeña posición en banca, con carácter táctico y a través de derivados, precisamente ante la posibilidad del hallazgo de la vacuna. Después de todo, los gestores se mueven en el difícil equilibrio entre el escenario de un segundo confinamiento y el del hallazgo de una vacuna, en el que parece que podría prevalecer la hipótesis del antídoto rápido y altamente eficaz.

En su fondo de Bolsa española, Trea AM sí ha reforzado posiciones en bancos y en valores más cíclicos como Repsol e Inditex –“que ya había llegado a la pandemia con los deberes hechos y consolidado sus ventas online”, explica Brun–, aunque no en el sector turístico. Y entre los valores cíclicos españoles que sí ve como ganadores en 2021, ante la mejoría económica, añade a Grifols, Gestamp y CIE Automotive. Valeo es otra de sus apuestas vinculadas a la automoción, otro de los grandes sectores cíclicos, y que encontrará en el coche eléctrico su promesa de futuro, en lo que es una de las tendencias para el largo plazo.

Los gestores advierten de que la oportunidad en los cíclicos que ofrece la vacuna ha de ser selectiva, aunque las grandes firmas coinciden en que ahora es el momento de buscar opciones atractivas por valoración y de dejar a un lado los grandes valores en favor de los pequeños y medianos, más castigados y que se pueden beneficiar en mayor medida de los nuevos estímulos fiscales. Los midcap son la recomendación de Citi y de BlackRock. Y en Goldman Sachs apuestan en Europa por el FTSE 100, ahora el índice más rezagado en lo que va de año y al que le podría beneficiar sin duda un desenlace positivo del Brexit, y el Dax alemán, “uno de los índices más cíclicos y que por tanto debería beneficiarse de una mejoría de la actividad económica el próximo año y que además tiene una elevada exposición a Asia y emergentes, donde esperamos una fuerte recuperación, especialmente en China”. El Ibex, con gran peso de la banca, queda de nuevo fuera del radar de las grandes firmas de inversión.

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