El FMI aplaude el alza de impuestos del Gobierno pero insta a retrasar las del IVA y el diésel

Rebaja la caída del PIB español por el rebote del verano pero alerta de que la segunda ola amenaza la mejora

Insta a redirigir los estímulos hacia las empresas viables

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva

Los hombres de negro han concluido este viernes su revisión anual de la economía española constatando que es la más afectada por la pandemia de coronavirus de entre todos los países desarrollados. El Fondo subraya que el repunte de actividad del verano podría aminorar la caída del PIB de 2020, si bien alerta de que el impacto de la segunda ola del Covid-19 amenaza con lastrar la recuperación. A su vez, aunque aplaude el alza de impuestos planteada por el Gobierno para 2021, insta a retrasar las de IVA y diésel. En todo caso confía en que este sea solo un primer paso hacia un plan de consolidación fiscal más ambicioso.

El Fondo venía estimando que la economía española caerá un 12,8% este año, un impacto superior al de estados comparables por el mayor peso de las pymes en su tejido productivo, “la importancia del turismo y el uso generalizado de los contratos de trabajo temporal”.

A partir de ahí, subraya que a la histórica caída del primer semestre, marcada por las medidas de confinamiento de la población y parálisis de la actividad, le siguió un sorprendente rebote durante el verano que podría moderar el golpe en el conjunto del ejercicio. “El repunte de España en el tercer trimestre superó las expectativas y preparó el escenario para una contracción menor en 2020 que la proyectada”, admite, siempre que no se endurezcan con fuerza las restricciones desplegadas para frenar la propagación del Covid-19. De hecho, el organismo expone que “la gravedad de la segunda ola de infecciones es preocupante”, y puede torcer la evolución alcista en el cuarto trimestre del año (que asume puede cerrar en negativo) y, como consecuencia, ralentizar la recuperación en 2021.

“En un escenario de referencia sin nuevas medidas de contención estrictas y generalizadas, se pronostica que la actividad se contraerá en aproximadamente 12% en 2020, o incluso más cerca del 11,2% que prevé el Ejecutivo, reconoce. Luego el PIB “se recuperará parcialmente en aproximadamente un 7% en 2021”, pronostica, confiando en “un fuerte repunte del consumo privado” y de la inversión pública a costa el anticipo que hará el Gobierno de las ayudas europeas.

Con todo, alerta, “el panorama es muy incierto, con riesgos fuertemente inclinados a la baja, y dependerá de manera crucial de la contención de la segunda ola de infecciones”. En cualquier caso, los analistas del Fondo consideran que “harán falta varios años para que la economía se recupere” y que el crecimiento se ralentizará al 4,5% en 2022. Mientras, subraya, la crisis ha agravado las desigualdades sociales.

Acto seguido, los técnicos del organismo analizan la estrategia del Ejecutivo incluida en Presupuesto y el Plan de Recuperación. “El panorama macroeconómico que sustenta el proyecto de Presupuesto del Gobierno es optimista”, exponen, dudando de que se alcance el crecimiento a doble dígito que se proyecta para 2021. De otra parte, los miembros del Fondo se muestran favorables a las reformas estructurales que faciliten “una economía más productiva, más ecológica y digital” que se recogen el Plan de Recuperación que se alimentará de las subvenciones comunitarias.

Los hombres de negro “acogieron con satisfacción los esfuerzos en curso para mejorar la progresividad fiscal y la capacidad de recaudación” del sistema español, mediante la creación de nuevos impuestos a la actividad digital y financiera, las medidas de fiscalidad verde que gravarán plásticos y residuos, o las alzas impositivas sobre grandes empresas y rentas altas que recoge el Presupuesto para 2021.

Sin embargo, la responsable de la misión española, Andrea Schaechter, matizó ante la prensa que si bien les parecen oportunas el resto de medidas, el FMI ha recomendado a España que aplace las alzas de IVA –a pesar de que subir los tipos reducidos es la recomendación más habitual del organismo para ganar músculo recaudatorio– y la equiparación del diésel a la gasolina hasta que se asiente la recuperación económica.

En todo caso, el FMI alerta de la erosión de las cuentas públicas en la crisis, con un déficit disparado al 14% del PIB y una deuda pública que rondará el 120%, y defiende que esta batería de medidas tributarias debe ser solo la antesala de un plan más ambicioso de “consolidación fiscal” a medio plazo.

Insta a redirigir las ayudas a empresas viables

El Fondo Monetario Internacional (FMI) valora positivamente las medidas de apoyo y liquidez puestas en marcha por el Ejecutivo, si bien recomienda que “a medida que la pandemia retroceda” el apoyo fiscal se redirija específicamente “a grupos vulnerables y empresas viables”, reasignando los recursos a sectores con futuro y con una estrategia bien meditada de retiro de los estímulos generales desplegados.

Agilizar los marcos de resolución de deuda privada y ampliar la capacidad de los tribunales comerciales, apunta, debería ser otra de las prioridades. De momento, en todo caso, el FMI destaca la “fortaleza del sistema financiero, que ha ayudado a mitigar el impacto económico de la crisis”, pero insta a reforzar la supervisión y a mantener una política prudente en el reparto de dividendos.

A su vez, el FMI recomienda acometer una reforma del sistema de pensiones que haga sostenible su gasto. Aunque valora positivamente la creación del Ingreso Mínimo Vital, insta también a mejorar la capacitación y empleabilidad de los desempleados, a acabar con la dualidad del mercado laboral y la brecha salarial de género.

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