PSOE y Podemos pactan el plan presupuestario y lo aprobarán este martes en el Consejo de Ministros

Acuerdan regular la limitación al precio de los alquieres en cuatro meses y agilizar la concesión del ingreso mínimo vital

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izquierda); y el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias (derecha).
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izquierda); y el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias (derecha).

La aprobación del plan presupuestario por parte del Consejo de Ministros, anunciada para este martes por el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había quedado en el aire en el último momento ante las desavenencias entre los socios de coalición. Sin embargo, las partes han alcanzado finalmente un acuerdo esta noche, apenas unas horas de la presentación de las cuentas públicas de 2021, según informan fuentes conocedoras de la negociación.

Las alarmas se dispararon a media tarde cuando Unidas Podemos anunciaba que, tras semanas de diálogo con el PSOE y en la víspera de su aprobación, no había pacto definitivo. “No se ha cerrado todavía un acuerdo para poder llevar mañana el proyecto de Presupuestos al Consejo de Ministros", exponían a este diario fuentes de la formación.

Dos temas son los que separaban a la formación morada de la roja en el diseño final de las cuentas públicas para 2021, según fuentes conocedoras del desencuentro. De un lado, la regulación del límite a los precios del alquiler, de otro, el impulso de garantías adicionales para mejorar el funcionamiento del Ingreso Mínimo Vital.

Se trata de dos temas de los que Unidas Podemos ha hecho bandera y para los que ha recabado también el apoyo de distintas fuerzas que serán clave para que el Gobierno, en minoría parlamentaria, logre sacar adelante su proyecto en el Congreso de los Diputados.

Finalmente, informan fuentes conocedoras de las conversaciones internas, PSOE y Podemos han pactado impulsar en un plazo de cuatro meses las herramientas necesarias para facilitar el control del precio de los alqulieres en las zonas especialmente tensionadas y flexibilizar el acceso al Ingreso Mínimo Vital para facilitar su cobro a los afectados por la pandemia.

Estos dos asuntos no forman parte del plan presupuestario como tal, que ha sido pactado este fin de semana por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el secretario de Estado de Asuntos Sociales, y responsable económico de Podemos, Nacho Álvarez, tras varias semanas de negociación.

Quedaba por ver, sin embargo, si el límite de precios al alqulier y el retoque del ingreso mínimo eran aceptados como prioritarios por el ala más ortodoxa del Ejecutivo. La advertencia pública de Unidas Podemos de que no había aún pacto en este campo, lo que bloqueaba la aprobación del plan presupuestario, había supuesto una suerte de ultimatum por parte de la formación liderada por el vicepresidente de Asuntos Sociales, Pablo Iglesias, dentro del Gobierno que lidera Pedro Sánchez. Después de todo, el presidente había anunciado horas antes a los presidentes autonómicos que el plan presupuestario sería aprobado mañana por el Consejo de Ministros, lo que fue puesto en duda poco después.

Fuentes oficiales restan importancia al episodio y aseveran que las diferencias han sido ya resueltas y que el plan presupuestario será aprobado mañana sin falta, precedido de una presentación pública por parte de Sánchez  e Iglesias.

El plan incorpora una inédita alza del techo de gasto del 53%, hasta los 196.000 millones de euros, al incorporar los primeros 27.000 millones en ayudas europeas ante el Covid, y una reforma tributaria que elevará la recaudación en 9.170 millones entre 2021 y 2022.

El IEE alerta contra el alza de impuestos

“No es el mejor momento para proceder a un aumento de la imposición”, en plena pandemia y cuando los países vecinos están optando por bajar o congelar sus impuestos, sostuvo este lunes el presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Íñigo Fernández de Mesa, en alusión a la reforma tributaria que acompaña al plan presupuestario que se aprobará hoy. Lo hizo en la presentación de un informe sobre la fiscalidad en España que señala que la competitividad tributaria se sitúa ya en el puesto 27, de 36 países analizados, después de que la leva caída de la recaudación provocada por la pandemia en relación al desplome de la economía haya incrementado la presión fiscal un 6,5%. El análisis reconoce que el peso de los impuestos en España es menor que en la UE, pero lo supera si se tiene en cuenta su mayor economía sumergida (un 22% frente al 13% comunitario, lo que elevaría la presión fiscal española del 35% al 44,5%, frente al 45% de la UE) o su menor nivel de rentas (que hace que se sitúe un 6,6 puntos por encima). En lugar de subir impuestos, desde el IEE ven margen para rebajar el coste laboral que suponen IRPF y cotizaciones sociales, estimando que una rebaja del 10% crearía unos 800.000 empleos.

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