Inmobiliario

Housell, la agencia inmobiliaria online de Cerberus, engrosa sus pérdidas

Dobla sus ventas pero pierde 12´6 millones en el último ejercicio

Aplica un ERTE, recibe recursos de sus socios y ve parón en el negocio

Guillermo Libre, consejero delegado de Housell.
Guillermo Libre, consejero delegado de Housell.

El negocio de intermediación inmobiliaria del fondo Cerberus, la plataforma online Housell, está lejos de convertirse en un negocio rentable. El pasado año engrosó sus pérdidas casi un 20%, hasta los 12,56 millones de euros, según se recoge en las cuentas presentadas recientemente en el Registro Mercantil. Pero, además, la compañía avisa de que el negocio se ha frenado por el Covid-19.

Las pérdidas coincidieron con la inyección de capital de un nuevo socio, el fondo Aviv, del grupo alemán de medios Axel Springer, tal como avanzó la empresa hace unos meses. Las cuentas desvelan que el fondo germano inyectó 11,5 millones para hacerse con 16,3% de la plataforma online. Eso supuso valorar la empresa en 70,5 millones.

Housell mejoró considerablemente su cifra de negocio, prácticamente al duplicarla hasta alcanzar los 6,8 millones, aunque engordó las pérdidas por incremento de gastos. Especialmente relevantes son los gastos en publicidad, de 9,7 millones, y el crecimiento en sueldos, hasta 6,1 millones, en el que se destaca 350.000 euros para remunerar a los cuatro administradores.

La empresa controlada por el fondo estadounidense minimiza la relevancia de las pérdidas, ya que como recoge en las cuentas, la “situación estaba prevista por la sociedad y sus socios en el plan de negocio”, ya que cree que el reconocimiento de la marca por el mercado requiere tiempo. Para los próximos años, preveía un importante crecimiento en ingresos precisamente por la inversión publicitaria y la llegada de los beneficios los traslada a medio plazo.

Sin embargo, la crisis por la pandemia ha trastocado los planes de Housell, tal como detalla en una evaluación preliminar de la situación sin aclarar el posible impacto en sus cuentas. “La crisis del Covid-19 ha supuesto una reducción significativa de las operaciones de la sociedad en abril y mayo”, explicita, por lo que aplicó un ERTE que supuso la reducción de la jornada del 70% para la mayoría de los empleados.

Además, uno de los socios (no detalla si el socio mayoritario) concedió en abril una nueva financiación de cuatro millones.

Housell nació en 2017 para intermediar de forma online en la venta de viviendas. La compañía cuenta con Carlos Abad, hombre de Cerberus y presidente también de Haya Real Estate, como presidente, y como consejero delegado al fundador de la proptech Guillermo Llibre, según se recoge en el registro a través de la plataforma Insight View.

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