Italia cerrará de noche sus calles más concurridas para frenar al virus

El Gobierno italiano impulsa nuevas restricciones horarias y permitirá a los alcaldes limitar la actividad en las calles desde las 21:00 horas

El primer ministro italiano  Giuseppe Conte, el viernes en la cumbre de líderes de la UE
El primer ministro italiano Giuseppe Conte, el viernes en la cumbre de líderes de la UE Reuters

La segunda oleada de la pandemia del coronavirus se expande por Europa y está dejando cifras de contagios no vistas ni siquiera en marzos. Italia registró 11.705 nuevos contagios de coronavirus en las últimas veinticuatro horas, casi 800 más que ayer sábado, lo que llevó al Gobierno a anunciar nuevas medidas para contener el avance de la pandemia, disparada desde hace semanas.

En total se han infectado en Italia 414.241 personas desde el inicio de la emergencia, el pasado 21 de febrero, con los primeros positivos autóctonos. Ante el repunte de los contagios, el Gobierno italiano ha impulsado nuevas medidas de restricción. Estas han sido anunciadas por el primer ministro Giuseppe Conte, que ha anunciado la necesidad de limitar los horarios comerciales, y que se permitirá a los alcaldes restringir la circulación en vías públicas a partir de las 21:00 horas, según recoge Reuters.

En concreto, detalla Efe, los alcaldes italianos podrán clausurar las zonas más concurridas de sus ciudades, como las de fiesta, en caso de aglomeración para frenar los contagios, últimamente disparados, según anunció hoy el primer ministro, Giuseppe Conte.

Los regidores podrán tomar esta medida a partir de las 21.00 horas si detectan que en un zona determinada se genera una aglomeración de personas, como en las áreas de fiesta nocturna, según el último decreto aprobado este domingo.

"No podemos perder tiempo para evitar un nuevo confinamiento general, el país no puede permitírselo", justificó Conte en rueda de prensa al ilustrar estas medidas centradas en regular la vida en bares, restaurantes, gimnasios y escuelas, entre otros espacios.

En cuanto al uso de las ayudas europeas para hacer frente a la pandemia, Conte ha defendido que deberá valorarse el beneficio que puede generar su uso frente al estigma de utilizar apoyos europeos para salir adelante.

El nuevo decreto, válido hasta el 13 de noviembre, llega cuando Italia registra una media de unos 9.000 infecciones diarias desde la última semana tras uno verano tranquilo y hoy se detectaron 11.705 nuevos positivos, la cifra más alta de la pandemia en el país, aunque ahora se hacen muchas más pruebas que al principio.

El Gobierno convino estas medidas con los representantes de las regiones, que se opusieron a propuestas que habían sonado en los últimos días como el cierre de los gimnasios y piscinas, algo que finalmente no se ha llevado a cabo.

Sin embargo Conte ha dado a estos centros deportivos el plazo de una semana para respetar a rajatabla los protocolos sanitarios: "Si no es así, lo avanzo, la semana que viene nos veremos obligados a cerrarlos", avisó el primer ministro.

El decreto de este domingo aporta modificaciones a otro aprobado el pasado 13 de octubre con el que se obligó a cerrar restaurantes y bares antes de la medianoche, algo que sigue vigente, y a las 21.00 horas en caso de que no tengan servicio de mesa. No obstante desde ahora los restaurantes, heladerías, bares, pub o bares que no permitan sentarse a su clientela deberán cerrar a las 18.00 horas, aunque el reparto a domicilio seguirá permitido.

En los restaurantes además solo podrán sentarse a la misma mesa un máximo de seis personas. Las salas de juego, de apuestas y bingos solo podrán abrir hasta las nueve de la noche.

En el decreto del 13 de octubre ya se prohibía el denominado deporte de contacto aficionado, la típica partida entre amigos, algo que queda del mismo modo, y ahora se suspenden además las competiciones diletantes o principiantes. Asimismo no se permitirán las típicas ferias gastronómicas, los congresos se celebrarán de forma telemática y todas las reuniones de la Administración Pública serán a distancia salvo imposibilidad.

En cuanto al sistema educativo, las lecciones en las escuelas de primaria seguirán siendo presenciales, al considerarlas "un activo fundamental", pero ya desde secundaria "se favorecerán métodos más flexibles" y se organizarán entradas por turnos. El primer ministro reconoció que entiende los sacrificios de los empresarios afectados por esta medida pero prometió ayudas.

Roma se suma por tanto a las restricciones que ya han adoptado, en distinto grado de intensidad, España, Gran Bretaña o Francia, donde se ha establecido el toque de queda en grandes ciudades, incluida París.

Europa se protege ante la segunda ola del virus

Europa vuelve a blindarse para protegerse de la segunda ola de la pandemia del coronavirus. Ante el creciente número de nuevos contagios por Covid-19, que el sábado batieron récords diarios con 400.000 más en todo el planeta, sumando 4,8 millones de afectados y 200.000 muertos en el Viejo Continente, países como Italia, Suiza o Irlanda han anunciado nuevas restricciones y obligaciones de prevención sanitaria, sumándose a las medidas ya tomadas por Francia, Reino Unido, Alemania o determinadas zonas de España en las últimas horas.

En Italia, que batió sus marcas con 11.705 casos en las últimas 24 horas, el primer ministro, Giuseppe Conte, anunció nuevas restricciones, después de que el Gobierno formado por el Partido Demócrata y el Movimiento 5 Estrellas aprobara un proyecto de ley de Presupuestos para 2021 que movilizará 39.000 millones de euros para encarar la pandemia.

Suiza, por su parte, impuso este domingo el uso obligatorio de mascarillas en todos los espacios públicos cerrados del país a partir de este lunes, limitó las reuniones a un máximo de 15 personas y recomendó el teletrabajo como fórmula prioritaria. Irlanda, de otro lado, anticipó que impulsará nuevas medidas este lunes.

Los anuncios llegaban solo unas horas después de que la canciller, Angela Merkel, conminara el sábado a los alemanes a no salir de sus hogares salvo por motivos imprescindibles. Francia, por su parte, ha estrenado este fin de semana un toque de queda que impide salir a la calle, salvo por causa justificada, entre las 21:00 horas y las 6:00 de la mañana a los habitantes de París y otras ocho ciudades. La medida, que ya estudian otros países, durará de cuatro a seis semanas. De momento, Bélgica ha decretado el toque de queda entre las 00:00 de la noche y las 05:00 de la mañana así como el cierre de bares y restaurantes durante un mes. En paralelo, Londres ha prohibido las reuniones entre no convivientes.

Mientras tanto, España se dispone a batir esta semana el millón de contagios acumulados con restricciones dispares por regiones. Así, la Comunidad de Madrid ha comenzado a estudiar qué medidas impondrá una vez que decaiga el estado de alarma decretado por el Gobierno, que mantiene un confinamiento perimetral sobre la capital y las principales ciudades de la región, lo que ocurrirá, a priori, a partir del próximo fin de semana.

Desde la Generalitat de Cataluña, donde impera el cierre de los negocios de restauración durante 15 días, reclaman al Gobierno central moratorias en el pago de impuestos y cotizaciones sociales para los sectores más afectados por las nuevas restricciones y anuncian la posible extensión de ayudas anunciadas por 40 millones.

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