Tribunales

Echenique declara que Saracho le comentó en febrero de 2017 que “venía a vender Popular”

El ex presidente de Santander España declara en el juicio por la caída del banco que la entidad era solvente en junio de 2017, mes en el que se intervinó

Rodrigo Echenique (centro), presidente de Santander España durante la resolución del Banco Popular, hoy, a su llegada a la Audiencia Nacional para prestar declaración.
Rodrigo Echenique (centro), presidente de Santander España durante la resolución del Banco Popular, hoy, a su llegada a la Audiencia Nacional para prestar declaración.

El que fuera presidente de Banco Santander España y mano derecha de Ana Botín, Rodrigo Echenique, señaló este jueves en su comparecencia como testigo en la Audiencia Nacional por el ‘caso Popular’ que se reunió en dos ocasiones en 2017 con el que era entonces el presidente de Banco Popular, Emilio Saracho. La primera de estas reuniones se celebró en febrero, nada más tomar posesión de su cargo como presidente Saracho. La segunda en abril.

En la primera reunión el recién nombrado presidente de Popular le comentó “que venía a vender el banco”, ya que era la única solución para la entidad, según han explicado a este periódico varias fuentes jurídicas.

Echenique, que aseguró que se reunió con Saracho por cuestiones de amistad y a iniciativa suya  (los dos son aficionados a la caza, trabajaron en Santander en 1985 y forman parte de la comisión ejecutiva y de auditoría de Inditex), señaló además que él no tuvo conocimiento y no lideró la operación que terminó con la compra de Popular por el Santander. Esta afirmación, y según las mismas fuentes jurídicas, llamó la atención al juez de la Audiencia Nacional José Calama, ya que al parecer su respuesta era contradictoria con la afirmación realizada el pasado día 8 por la presidenta de Santander, Ana Botín, quien había explicado que la operación de compra la había liderado Echenique.

En este sentido, el exbanquero sostuvo que él pertenecía a Santander España, mientras que la adquisición se llevó a cabo desde la corporación Santander, por lo que los equipos que realizaron la operación no le reportaban a él. El testimonio de Echenique, que duró apenas dos horas y media, con un receso de 40 minutos incluido, está relacionado con la causa que investiga la Audiencia sobre presuntas irregularidades que llevaron a la resolución y posterior venta de Banco Popular en junio de 2017.

Echenique también comentó que en la reunión de febrero Saracho le explicó cómo fue su nombramiento, proceso al que denominó "rocambolesto", y que hicieron público antes de aceptar.

La declaración de Echenique sí coincide con la de Botín en cuanto a la salud de Popular tras su compra. Aseguró que Popular era solvente, que cumplía los requisitos mínimos regulatorios y que no había déficit de provisiones, sino que estaban por debajo de la media del sector, y bastante por debajo de las que exige Santander. Por ello, cuando lo compran tras la resolución, le inyectan provisiones adicionales.

Además, justificó las altas tasaciones de su cartera inmobiliaria realizados por Popular al explicar que la regulación española sobre tasaciones “es perversa”, con 12 cambios de regulación en pocos años. De ahí, las diferencias entre el valor que reclamaba Popular al que finalmente lo tasó y vendió Santander a Blackstone.

Echenique también explicó que no entraron en la venta privada de Popular en mayo de 2017 debió a que de haberlo hecho esto suponía comprar al precio que cotizaba la acción, algo que tachó de “inviable”, porque no les salían las cuentas. Tras saber que no había oferta en esa venta privada, es cuando se plantean cómo actuar ante una hipotética resolución.

En las declaraciones volvió a salir, como en el testimonio de Ana Botín, la oferta de venta que hizo en diciembre de 2016 Ángel Ron, presidente de Popular hasta febrero de 2017, del banco al grupo Santander.

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