Infraestructuras

ACS contrata con un mejor equilibrio de riesgos en sus proyectos de obra en EE UU

La filial Flatiron avanza con la modalidad del contrato progresivo en Texas y California

Carretera Costa Pacífico (California), en la que Flatiron va a realizar trabajos de mejora de las cunetas.
Carretera Costa Pacífico (California), en la que Flatiron va a realizar trabajos de mejora de las cunetas.

El grupo ACS avanza en Estados Unidos con el método progresivo de contratación. Bajo esta modalidad, constructoras y Administración mantienen un diálogo permanente durante las distintas fases de ejecución de los proyectos con el fin de equilibrar riesgos y adelantarse en lo posible a desviaciones presupuestarias, problemas técnicos o de calendario.

La filial local Flatiron (cuelga del grupo Hoctief) acaba de hacerse con distintos contratos bajo este modelo en el país norteamericano por un valor de 140 millones de dólares (118 millones de euros). Una prueba más de la línea trazada por ACS para controlar riesgos después del traspié de la filial australiana Cimic en Oriente Medio, por el que ACS provisionó 400 millones de euros el año pasado.

El primero de los proyectos adjudicados por Flatiron, promovido por el distrito regional de agua Upper Trinity, en el Estado de Texas, consiste en construir una carretera en el embalse New Lake Ralph Hall.

La nueva infraestructura hidráulica afecta a varios tramos de distintas carreteras, ante lo que se creará también una infraestructura viaria que incluirá un carril peatonal. El proyecto pasa por la ejecución de un puente de 1.800 metros de longitud.

El segundo de los encargos obtenidos por Flatiron parte del Departamento de Transporte de California (Caltrans). En este caso, la filial estadounidense del grupo ACS tendrá que restaurar las laderas de la autopista Costa del Pacífico. Los trabajos, localizados en el condado de Ventura, serán llevados a cabo en alianza con Drill Tech, ingeniería californiana especializada en geotecnia. La reparación de las cunetas de la autopista deriva de los daños ocasionados por las tormentas, buscándose ahora una mejora de su resistencia también frente al empuje del mar.

Flatiron ha destacado la dificultad del proyecto por la proximidad de la carretera a la línea marítima y por su emplazamiento en un parque estatal, lo que extrema las medidas de control ambiental.

El tercero de los contratos de Flatiron, este en la ciudad californiana de Los Ángeles, está relacionado con la remodelación del puente de la I-210 sobre el río San Gabriel. La constructora debe reemplazar elementos degradados de este paso de 12 carriles, incluida la barandilla.

Experiencia

Flatiron cuenta ya con importantes contratos progresivos en su cartera, como es el caso de la ampliación de la terminal del aeropuerto de Denver (940 millones de dólares), la remodelación de la terminal del aeropuerto de San Diego (2.300 millones de dólares) o la construcción del corredor viario North Coast también en San Diego (600 millones de dólares).

Las nuevas adjudicaciones de la filial de ACS llegan al tiempo que Ferrovial se ha apuntado la extensión y renovación de la carretera FM 1960 en Houston (Texas) por 70 millones de dólares. Un contrato ganado por la subsidiaria local Webber y que se suma a distintos contratos recientes en Estados Unidos relacionados con carreteras, como es el del proyecto de mejora de la IH 35, en Laredo, por 115 millones de dólares, y la reconstrucción de la autopista texana SL12 por 301 millones de dólares.

La construcción española avanza en EE UU, pero intenta pasar del proyecto llave en mano al menor riesgo del contrato progresivo.

La tarea de evitar sustos

Evolución de la contratación. El país que puede considerarse el inventor del contrato llave en mano, Estados Unidos, ve cómo los departamentos de transportes de muy diversos Estados se pasan a la modalidad del contrato progresivo. Se trata de tener mayor visibilidad sobre la evolución de los trabajos y tratar de solucionar los problemas que presentan con su avance. La clave está en un continuo diálogo con las constructoras y en un reparto de riesgos más equilibrado en proyectos de cierta complejidad.

Negociación de proyectos en cartera. ACS ya se marcó en la pasada junta de accionistas el reto de negociar con sus clientes los riesgos en obras ya adjudicadas.

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