Alimentación

Incarlopsa logra ventas récord con la menor dependencia de Mercadona

Su proveedor de jamón también alcanza el mayor nivel de beneficios, 42,7 millones

Proceso de envasado de jamón de Incarlopsa.
Proceso de envasado de jamón de Incarlopsa.

Industrias Cárnicas Loriente Piqueras (Incarlopsa), la compañía cárnica radicada en Tarancón (Cuenca) y que es el principal proveedor de jamones y otros productos cárnicos de Mercadona, volvió a registrar en 2019 cifras de ventas y beneficios récord, según muestran sus cuentas anuales consolidadas depositadas en el Registro Mercantil.

La compañía, propiedad al 100% de la familia Loriente Piqueras, registró el año pasado una cifra de ventas de 843 millones, 100 más que en el ejercicio anterior o, dicho de otro modo, un 13,5% más, un importante salto que le permite superar por primera vez la barrera de los 800 millones. El crecimiento de la sociedad ha sido fulgurante en los últimos años. Desde 2011 prácticamente ha doblado su facturación, según los datos disponibles consultados a través de la herramienta Insight View.

Su negocio continúa creciendo de forma sólida, y lo hace reduciendo su dependencia de su principal cliente, Mercadona. Según indica en su memoria financiera, en 2019 el 67% de las ventas de Incarlopsa fueron realizadas a la compañía presidida por Juan Roig, tres puntos porcentuales menos que en 2018, y equivalentes a unos 565 millones.

Un porcentaje que ha ido reduciendo poco a poco y que es el más bajo desde, al menos, 2013. Entonces el peso de Mercadona sobre el negocio de la compañía cárnica alcanzaba el 77%, 10 puntos más que ahora.

En los últimos años la compañía taranconera ha aprovechado su crecimiento para diversificar el negocio, abriendo nuevos mercados internacionales, con un foco en Corea del Sur, Italia, Francia o Japón.

También en EE UU, donde en enero de 2019 anunció la compra de Acornseekers, radicada en Texas (EE UU) y que posee cerdos ibéricos puros de bellota y además comercializa carne fresca.

Esta fue fundada por los españoles Manuel Murga y Sergio Marsal, quienes hace varios años trasladaron cerca de 200 cerdos ibéricos a ese estado. Según anunció Incarlopsa, la adquisición fue del 67% del capital, aunque en sus cuentas consolidadas no hace referencia a la operación y tampoco la incluye en su perímetro de consolidación. También compró un secadero de jamones al grupo Osborne.

Incarlopsa tampoco detalla el origen de sus ingresos por zonas geográficas, pero sí lo hace por tipo de productos. Los que más crecieron fueron, precisamente, los porcinos, que dieron un salto del 37% para llegar a 230 millones, acercándose de forma muy importante a los jamones como primera fuente de negocio de la compañía. Estos crecieron u 7,7% hasta los 235 millones. En la categoría de ibéricos experimentó un alza del 15%, hasta 136 millones.

El importante crecimiento de vetas también se tradujo en un incremento de los beneficios, que también resultaron récord. Estos alcanzaron los 42,7 millones, una mejoría también del 13,5%. Un resultado que motivó que la sociedad propietaria del 100% de las acciones, Serlopi, aprobara antes de que finalizara 2019 el pago de un dividendo a cuenta con cargo a los resultados de 10,5 millones de euros, 1,5 más del que aprobó en el año anterior. Además, también aprobó un dividendo de 2,3 millones, mientras que casi 28 millones fueron destinados a reservas.

Inversiones de 33,6 millones previstas para 2020

Recorte. El informe de gestión incorporado en la memoria financiera de Incarlopsa refleja una previsión de inversiones para este año de 33,6 millones, un 26,6% menos de las que reflejó en sus cuentas del pasado año. De esa cantidad 13 millones están previstos que vayan destinados a los secaderos y 10,8 a las mejoras en los mataderos. La empresa avisa, eso sí, de que la situación generada por el Covid-19 podría conllevar ajustes, según la evolución de la demanda.

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