Los hosteleros piden normas reales y a largo plazo para sobrevivir

Aseguran que las medidas de la Administración lleva al cierre de restaurantes

Pablo Loureiro (Casa Urola) Nino Redruello (Grupo La Ancha), Benjamín Lana, organizador de San Sebastián Gastronomika, y Sacha Hormaechea (Sacha), ayer en Gastronomika.
Pablo Loureiro (Casa Urola) Nino Redruello (Grupo La Ancha), Benjamín Lana, organizador de San Sebastián Gastronomika, y Sacha Hormaechea (Sacha), ayer en Gastronomika.

Los hosteleros españoles temen al otoño y a las restricciones impuestas para contener el contagio del virus. Por ello, piden a las administraciones públicas una normativa que se ajuste a su situación, y que mire más a largo plazo. Si esto no es así, aseguran que pocos sobrevivirán a la pandemia y a la crisis económica.

El sector no se considera bien tratado y cree que su situación arrastra también al sector primario, a los proveedores. De todo ello se debatió este martes en San Sebastián Gastronomika, un congreso que este año debido a la crisis del Covid-19 se emite en directo y vía online. En la mesa redonda participaron Sacha Hormaechea, de la botillería Sacha (Madrid), que aseguró que adelantar el cierre de los restaurantes a las 23 horas, ha sido una mala decisión, “nos ha matado”.

Tampoco está de acuerdo en que se señale a los restaurantes únicamente como punto de encuentro, aunque manifestó que la voluntad de los hosteleros es colaborar para hacer mejor las cosas, eso sí, con cierta regularidad, sin “jugar un partido diferente cada día”.

Precisamente, ayer se conoció la decisión del grupo Álbora, de cerrar sus dos estrellas Michelin en Madrid, los restaurantes A’Barra y Álbora, que acababan de reabrir tras el confinamiento.

“Es una situación dura para todos, se vivía mucho de un turismo que ahora no existe. Ahora el reto es volver a atraer al cliente donostiarra y guipuzcoano”, agregó Pablo Loureiro, del restaurante Casa Urola, ubicado en la parte vieja de San Sebastián, quien lamentó que las administraciones públicas no traten a la restauración como a un sector que genera empleo, riqueza y prestigio internacional.

Por su parte, Nino Redruello, del Grupo La Ancha, con presencia en Madrid y Barcelona, destacó, en referencia a quienes toman las decisiones, que hay un desconocimiento sobre la actividad, sobre lo que supone reducir el 50% del aforo de un restaurante, así como el coste de cocinar y de la materia prima. “Son decisiones de alguien que no conoce el sector ni a las personas que hay detrás”, apuntó Redruello.

 

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