El sector de las bodas pide ya mejores condiciones para trabajar

La Asociación de Profesionales y Bodas en España asegura que el sector agoniza y que las medidas del Gobierno y las Comunidades Auntónomas han impedido la celebración de más de 130.000 ceremonias

La concejal de Cultura del Ayuntamiento de Ponferrada oficia una boda civil durante la pandemia.
La concejal de Cultura del Ayuntamiento de Ponferrada oficia una boda civil durante la pandemia. Efe

No pueden más. Ahogados por la actual situación de crisis económica provocada por la pandemia, los profesionales del sector de las bodas han dicho basta este miércoles. Lo han hecho a través de un comunicado emitido por la recién creada Asociación de Profesionales de Bodas de España, que cifra aproximadamente en 130.000 las ceremonias nupciales canceladas durante estos meses posteriores al confinamiento. Unas celebraciones que, creen, podrían haberse celebrado de un modo totalmente seguro, siguiendo siempre las recomendaciones de los expertos sanitarios. En vez de eso, medidas como la limitación de aforo, la limitación horaria o, posteriormente, la prohibición de servicios como la barra libre, dan la puntilla un sector que se desploma día a día desde que estalló la crisis del coronavirus

Isaac Amselem, presidente de APBE, es tajante ante una situación que entiende injusta: “Basta ya, hay mucha gente que alimenta a sus familias de esto y llevan un año sin facturar”. En España, ya suman más de dos millones los salarios dejados de cobrar por trabajadores como los panaderos, camareros, limpiadores, ayudantes de office, peluqueros, modistas, conductores de autocares o fotógrafos, entre un largo etcétera de profesionales vinculados de un modo u otro a la celebración de unas ceremonias cuyos ingresos, en muchos casos, suponen la diferencia entre poder mantener sus negocios abiertos o tener que renunciar a ellos. “Al los trabajadores directos se suman unos siete millones de empleos indirectos”, estima el presidente.

Desde que entró en vigor la normativa que impedía el trascurso de la celebración pasada la una de la mañana, la asociación ha reafirmado su postura acerca de que las bodas deben seguir adelante y sin limitación horaria. En los últimos días, algunas de las reglas del juego han cambiado y, si hasta hace poco las bodas se celebraban adaptándose a las normas de la nueva normalidad, ahora las Comunidades Autonomas impiden además el funcionamiento normal de servicios como la barra libre.

Desde APBE piden, por tanto, encarecidamente a los organismos públicos que no los igualen con otros negocios como, por ejemplo, los locales que operan fundamentalmente de noche: “Tenemos características distintas con respecto a la hostelería y el ocio nocturno. Somos sectores diferentes. Mientras que en las discotecas y los bares las personas pueden llegar a tener contacto con desconocidos, en las bodas los asistentes son familiares y amigos cercanos”. En este tipo de evento social, explican, la trazabilidad está bajo control por parte de los profesionales ya que, desde los diferentes colectivos, se están tomando medidas de recopilación de datos de los asistentes a dichos eventos para después poder hacer todas las labores de rastreo en caso de que exista alguna sospecha de caso positivo. Todo ello, matizan, teniendo en cuenta la ley de protección de datos.

Según los expertos en el sector, las parejas están realizando una labor fundamental como promotores y máximos responsables del evento y están transmitiendo a sus invitados la responsabilidad de seguir las normas. Las bodas estimadas en total en España para el 2020 eran unas 168.000. De las mismas, apenas se han realizado hasta ahora algo más de 20.000, según los datos que maneja la asociación, siendo tan solo tres de estas las que han generado puntuales rebrotes. “Nos han impedido hacer de forma segura más de 130.000 bodas. Están criminalizándonos y acusándonos de ser foco de contagio, algo que no es verdad. Lo bueno de las bodas es que en todo momento tenemos el listado, tanto de los asistentes como de los proveedores, y podemos localizar o rastrear a todos los que acudan”, defiende el presidente de APBE.

Según expertos, es posible que el sector nupcial esté pasando por su peor momento, un duro trance del que muchos no saben cuándo saldrán. Todos lanzan un reclamo: “No podemos seguir así, tenemos que comer”. Proveedores, fincas, restaurantes, espacios, catering, fotógrafos y planificadores de bodas continúan con su actividad bajo mínimos.

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