Consolidación

Moody's y DBRS advierten: la unión exigirá fuertes recortes de costes para mejorar la rentabilidad

Moody's considera que el acuerdo "no creará inmediatamente un grupo más fuerte"

Valores en la Bolsa de Madrid
Valores en la Bolsa de Madrid Europa Press

Bankia y CaixaBank viven una jornada de vaivenes en Bolsa tras el subidón del viernes ante las negociaciones para su fusión. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ha llegado a caer más del 2% durante la mañana, y ahora pierde cerca de un 1%. Caixabank ha llegado a ganar también cerca del 2% y a esta hora cede un 0,88%. El pasado viernes, Bankia cerró la sesión con una subida del 32,88%  y Caixabank se anotó un alza de un 12,47%.

Dos agencias de calificación de deuda, Moody's y DBRS, han emitido este lunes sus valoraciones sobre la operación. Ambas coinciden en que la fusión de CaixaBank y Bankia será positiva para ambas, máxime en un entorno de tipos negativos y con la recesión derivada del Covid, pero que las mejoras de rentabilidad y eficiencia no serán inmediatas y exigirán fuertes ajustes.

Moody's considera que, aun siendo muy positiva para ambas entidades la posible fusión, todavía les queda mucho trabajo por hacer, en concreto en el recorte de costes y aumentos de eficiencia. "Ambos bancos han tenido éxito en la ejecución de sus medidas de reducción de costes anunciadas y han logrado importantes ganancias de eficiencia", señalan desde Moody's. Sin embargo, con una proporción de costes sobre ingresos del 57% (pro forma), la comparación es pobre con el promedio de sistema español, que se sitúa en un 50,1%", advierten los analistas. Más aún , en un entorno de malas perspectivas de ingresos derivadas del coronavirus, lo que exige "objetivos de reducción de costes más ambiciosos".

La entidad combinada tendría activos pro forma por valor de 640.000 millones de euros a finales de junio de 2020, lo que refuerza la posición de CaixaBank como el mayor grupo nacional, representando el 25% del total de activos del sistema, frente al 16% anterior. El nuevo grupo contaría con 6.700 oficinas (4.500 en CaixaBank y 2.300 en Bankia) y una plantilla conjunta de 51.500 empleados (35.700 en CaixaBank y cerca de 16.000 en Bankia). Por lo tanto, "la transacción permitiría una reducción sustancial de su estructura de costes", que proporcionaría cierta relajación de las presiones de rentabilidad esperadas. Además, la agencia de calificación no descarta que el regulador obligue a la venta de determinados activos "que se desconocen en esta etapa".

Por todo ello, y en caso de llevarse a buen puerto, el acuerdo "no crearía inmediatamente un grupo más fuerte", alertan desde Moody´s.  Las ganancias de eficiencia "pueden tardar en materializarse y requieren importantes costes de reestructuración, lo que afectará a la rentabilidad desde el principio". Sin embargo, dado que el acuerdo podría cerrarse a un precio de compra inferior al valor contable, la adquiriente (en en Moody's asumen será Caixabank) se puede crear una diferencia negativa (badwill) que puede usarse para hacer frente a esos costes de reestructuración. Ambos bancos cotizan actualmente por debajo de su valor en libros (Caixabank, al 0,45%, y Bankia, al 0,243%).

A pesar de que los ratios de calidad de activos de ambos bancos se han mantenido en general estable desde el comienzo del brote de coronavirus, los analistas de Moody's esperan que el reconocimiento de préstamos problemáticos vaya en aumento durante el resto de 2020 a medida que se diluye el alivio de los aplazamientos de pago y los extensos programas de apoyo del gobierno.

Ambos bancos parten desde niveles "sólidos" en términos de ratios de capital regulatorio, muy por encima de los requisitos mínimos y objetivos de gestión. El ratio CET1 de CaixaBank se sitúa en el 12,29% a cierre de junio de 2020, 419 pbs por encima de su requerimiento. Mientras, la ratio CET1 de Bankia se sitúa en el 13,27%, 594 pbs por encima de su requerimiento." Dependiendo de los términos del acuerdo, los ratios de capital regulatorio podrían verse afectados negativamente", señalan desde Moodys, en especial porque la recesión económica derivada del coronavirus podrían provocar pérdidas crediticias superiores a las previstas.

Por otro lado, advierte de que, "dadas las deprimidas perspectivas macroeconómicas de la economía española, los riesgos de ejecución son levadas, aunque algo mitigados por la naturaleza complementaria de los perfiles comerciales de ambos bancos y su sólida trayectoria".

Además, desde Moody's identifican riesgos adicionales especialmente desde Bankia. Si la fusión se materializa, explica, "también tendremos que evaluar en qué medida podría verse afectado por los riesgos de contingencia actuales de Bankia". Estos riesgos se derivan principalmente de las pérdidas que Bankia podría afrontar como consecuencia de los juicios relacionados con la venta de instrumentos híbridos y la Oferta Pública Inicial (OPV) de 2011.

Por su parte, DBRS Morningstar considera que la fusión de CaixaBank y Bankia podría mitigar el impacto del Covid-19 y sería positiva desde el punto de vista del crédito para CaixaBank, que fortalecería aún más su sólida posición en España. Para Bankia, además,  las calificaciones de deuda probablemente se alinearán con las de CaixaBank.

Al igual que Moody's, los analistas de DBRS se fijan en la rentabilidad futura: la agencia ve la operación como "positiva", pues las fusiones son una vía para impulsarla en un escenario de bajos tipos de interés y de crisis del coronavirus, que presionará la rentabilidad de los bancos europeos en los próximos años.

Según el análisis de DBRS Morningstar, en 2018 el 85% de las oficinas de Bankia se encontraba en zonas en las que opera CaixaBank. "Como resultado, creemos que esta transacción tiene el potencial de generar sinergias significativas mediante la reducción de costes y economías de escala", ha valorado.

Con todo, la agencia de calificación advierte que todavía es pronto para evaluar las implicaciones finales del acuerdo, pues no hay detalles sobre la estructura de la fusión o el plan estratégico de la nueva entidad. En cualquier caso, DBRS prevé que ambos bancos tendrán que registrar más provisiones para préstamos impagados, dado el impacto económico que se derivará de la crisis del coronavirus.

Ambos bancos están "muy afectados por la situación actual, al igual que todo el sistema bancario español, como se refleja en la proporción de sus carteras de préstamos que se encuentran bajo garantías estatales o moratorias", advierten desde DBRS. La agencia considera que la entidad resultante tendría una cartera crediticia más equilibrada y probablemente contará con más flexibilidad para las provisiones adicionales por Covid-19.

DBRS coincide con Moody's en que la operación tendrá que ser analizada por las autoridades de competencia, pues la nueva entidad tendría una cuota de mercado del 26,7% en términos de préstamo en España, seguida de Santander (15,9%) y BBVA (14,4%). No obstante, considera que el sector bancario español tiene margen para una mayor consolidación sin afectar a la competencia.

Además, espera que los supervisores respalden la transacción, si bien ve probable que requieran mayores requisitos de capital. Aunque recientemente los supervisores europeos se han mostrado dispuestos a favorecer las fusiones como una forma de gestionar el impacto negativo de la pandemia, DBRS prevé que el colchón de 'otras instituciones de importancia sistémica', que actualmente es del 0,25% para ambos bancos, se vea incrementado, dado el protagonismo que adquirirá la nueva entidad en el sistema bancario español.

En cualquier caso, ha reconocido que ambos bancos tienen un fuerte colchón sobre sus requerimientos de capital actuales, por lo que la nueva entidad resultante probablemente también tendría amplio margen para cumplir con sus requerimientos de capital.

Subidas de otros valores

En el sector ya empieza a haber quinielas sobre cuáles serán los próximos protagonistas de uniones entre bancos y esas expectativas generan también movimientos. Sabadell, que el viernes ganó un 13,81%, avanza este lunes  un 3,5%. La entidad catalana aparece en las apuestas como candidata a fusionarse con BBVA. El grupo que preside Josep Oliu ha mantenido contactos con varias entidades, pero ahora parece que la posibilidad con BBVA puede tener más posibilidades. BBVA pierde un 1%.

Las expectativas de nuevos movimientos en el sector vienen además respaldados por el BCE, que ha reiterado en varias ocasiones que impulsará la consolidación de bancos en la zona euro. Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), llegó a calificar hace unos días de "urgente" este tipo de operaciones.

El resto de bancos de la Bolsa española tiene comportamientos dispares. Banco Santander se anota un 0,4% tras registrar pérdidas durante buena parte de la mañaña. Bankinter sube un 1,4%. Por su parte, Liberbank ha moderado las subidas al 1,3% y Unicaja, que ganaba un 3,3%, cae ahora un 1%.

 

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