Los analistas creen que se abre la veda a más fusiones en el sector bancario

Liberbank podría ser la siguiente entidad en anunciar una integración

Fusion Caixa Bankia
Vista de un cartel publicitario de CaixaBank en Zaragoza este viernes. EFE

Los tambores de fusiones en el sector bancario llevan sonando algún tiempo en el mercado por el impacto del coronavirus, que ha agravado las dificultades que atraviesa el negocio bancario desde hace años. Bankia y CaixaBank han iniciado conversaciones para fusionarse y, según los analistas consultados, esta operación podrían abrir la veda a una nueva oleada de fusiones bancarias tras la acometida al estallar la burbuja inmobiliaria.

Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities, sostiene que, de consumarse la operación, "podría ser el inicio de un proceso de consolidación bancario tanto en España como en Europa", aunque señala que en el caso español ya "no queda mucho más margen dado que el sector lleva décadas consolidando".

Para Araceli de Frutos, consejera de la EAFI homónima y asesora de los fondos Alhaja Inversiones y Presea Talento Selección, la probabilidad de que Bankia sea absorbida por CaixaBank "aceleraría posibles fusiones en el sector español y comunitario", algo que lleva pidiendo reiteradamente el Banco Central Europeo (BCE). Hace tan solo unos días, el vicepresidente de la autoridad monetaria, Luis de Guindos, señaló que "urgen" las fusiones bancarias ante los daños estructurales por la pandemia. "Es el empujón que le faltaba al sector para hacer su propia revolución industrial y le serviría de revulsivo para adaptarse al nuevo entorno tecnológico y a la nueva economía", asevera De Frutos. El lado negativo sería, a su juicio, la reducción de costes en la economía real, que podría implicar la desaparición de sucursales y despidos.

El mercado descuenta que, aunque todavía no hay acuerdo, la operación tiene el beneplácito del Gobierno y los reguladores. La fusión entre ambas daría como resultado una entidad con unos activos totales de 664.000 millones de euros, con datos del segundo trimestre de 2020, siendo la primera entidad española por volumen de activos, por delante de BBVA y Santander. Los negocios de ambas entidades son complementarios, con un mayor peso de crédito hipotecario y garantía real en Bankia y mayor exposición a crédito a empresas y consumo de Caixanbak. Por lo que se refiere a la distribución geográfica en España, obtendrían sinergias en áreas como Madrid y Cataluña.

La entidad resultante, con una cuota de mercado del 25%, se convertiría en el "primer jugador del mercado español en un momento muy complicado para el sector bancario europeo", dice Aitor Méndez, analista de IG, que declara que "el escenario económico actual aboca a las entidades financieras a buscar operaciones corporativas para mejorar su retorno de capital".

La contracción de la economía a causa del coronavirus penaliza mucho a los bancos, muy ligados al ciclo económico. Ademas, los bancos centrales mantienen, y mantendrán por largo tiempo, los tipos de interés en el cero, lo que ha reducido la capacidad de los bancos para generar rentabilidades a través de su negocio tradicional. De esta manera, las fusiones y adquisiciones son una de las armas de la banca si quieren seguir ganando volumen y ahorrar costes, coinciden los expertos.

Para Nuria Álvarez, analista financiera de Renta 4, el coronavirus "ha sido la puntilla" para el negocio bancario, que lleva sufriendo desde hace tiempo. "Las políticias monetarias expansivas, las rentabilidades en mínimos, los tipos de interés bajos y el euríbor en negativo desde hace años llevan afectando a la banca desde hace años. Además, ahora hay nuevas maneras de financiarse y mucha competencia. Todo ello hace difícil la gestión del negocio bancario y el Covid-19 no ayuda", detalla.

Fernández-Figares asegura que el regulador "lleva tiempo presionando para que se acelere la consolidación del sector dado que en un escenario de bajos tipos de interés, escenario que va a durar mucho tiempo, la rentabilidad de las entidades va a seguir muy penalizada, siendo la única medida para incrementarla la mejora de la eficiencia operativa, algo que se puede lograr aumentando las economías de escala de la entidades mediante operaciones de concentración".

Liberbank, en el punto de mira

Álvarez destaca que el hecho de que ambas entidades cerraran el viernes disparadas en Bolsa -Bankia subió un 33,2% y CaixaBank, un 11,76%- sugiere que los inversores empiezan a descontar que las fusiones bancarias llegarán antes de lo que estaba previsto. Apunta, además, que Liberbank también registra importantes ascensos -se anotó un 13,54%-, lo que aviva los rumores de que puede ser la siguiente entidad en anunciar una integración similar. Ya a finales del año pasado tomó fuerza la posible unión con Unicaja.

Por su parte, De Frutos subraya que la fusión de CaixaBank y Bankia dejaría a Sabadell, un banco mediano dentro del panorama español, "con menos novios para su fusión", mientras que BBVA y Santander "deberían acelerar acuerdos si quieren acercarse al tamaño" de la nueva entidad que resultaría de la unión entre CaixaBank y Bankia.

Juan Gómez Bada, de Avantage Capital, indica que, de culminar la fusión entre Bankia y CaixaBank, "sería positivo para el sector bancario porque se reduciría la competencia". Y añade que, sobre el papel, también es muy positivo para los accionistas de ambas entidades por la reducción de costes. "En la práctica y, a nivel laboral, creo que va a ser un avispero en el que se acabará reduciendo el tamaño de la plantilla haciendo un agujero en el bolsillo de sus accionistas. Es decir, con indemnizaciones muy elevadas".

En 2009 el sector bancario estaba compuesto por 45 cajas de ahorros y más de diez bancos. Actualmente, existen unas 15 entidades y las cajas prácticamente han desaparecido como instituciones financieras. Las últimas operaciones corporativas dentro del sector han sido la compra de Evo Banco por parte de Bankinter. En 2017, Santander compró Banco Popular por un euro.

Desde eToro, su portavor Javier Molina comenta que el anuncio de la operación supone una "bocanada de impulso" para el sector financiero en Bolsa, "pudiendo generar interés y volumen entre los inversores", dado que la banca española estaba cotizando en una situación de máxima debilidad. En concreto, en el caso de Bankia, dice que hay que vigilar la zona de los 1,4 euros por acción, "que es la resistencia importante a corto plazo". "Si se supera, el valor se puede ir fácilmente a 1,50 euros y a 1,80 euros", estima. La zona de soporte para Bankia es la de 1,15 euros. Si se pierde, la siguiente referencia estaría en 1,00 euros, apostilla. En el caso de Caixabank, considera que la zona de resistencia es la de 2,15 euros; si se supera, técnicamente el valor se puede ir a la zona de 2,4 euros e incluso a 2,55 euros. Por abajo, los soportes son la zona 1,8 euros y más abajo, la zona de 1,5 euros.

Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad de la Abogacía, afirma que el anuncio de las negociaciones entre Bankia y CaixaBank es " positivo para los mercados, para el sector y para las dos compañías". No obstante, se muestra prudente, dado que falta por ver "la forma en la que finalmente se materializa, si es que al final se materializa". Recuerda que esta misma operación se intentó en mitad de la crisis de la deuda y, finalmente, "no se llevó a efecto". Así, advierte de un "posible fracaso en las negociaciones", por lo que recomienda "optimismo, aunque prudencia" para que las expectativas recientemente creadas en los mercados "no se vean frustradas"

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