Wall Street impone su ley bajista y fuerza las pérdidas en el Ibex pese a la posible fusión bancaria

El selectivo ha caído un 0,23%, hasta los 6.989,7 puntos, tras haber llegado a avanzar más de un 1% en la sesión; el Nasdaq se hunde más de un 4%

Ibex pulsa en la foto

La masacre del jueves en la tecnología estadounidense, con la brusca caída del Nasdaq cercana al 5%, hizo saltar las alarmas en las Bolsas de todo el planeta. La posible fusión de CaixaBank y Bankia salió el viernes al rescate de la renta variable europea, pero las pertinaces caídas en Wall Street provocaron que las ventas tomaran el control en Europa. Eso sí, hubieran sido mucho peores de no ser por el sector bancario. El Ibex 35 cerró el viernes en los 6.989,7 puntos, tras ceder en la sesión un 0,23% y caer un 2% en la semana.

Europa, especialmente España, se ha quedado al margen del espectacular rebote de los índices estadounidenses, con el Nasdaq marcando récord tras récord y el S&P 500 también. Los artífices de las subidas al otro lado del Atlántico fueron las tecnológicas, con Apple más que duplicando su precio desde los mínimos de marzo y Tesla multiplicando por cinco su cotización en el año. Pero el jueves saltaron las alarmas, con fuertes correcciones en todas las acciones relacionadas con la tecnología. El anuncio de negociaciones entre CaixaBank y Bankia para una eventual fusión hizo resurgir al sector bancario de sus cenizas, pero Wall Street no dio tregua.

El viernes el Nasdaq caía más de un 4% y el S&P 500 cerca de un 3% al cierre de las Bolsas europeas, después de la desastrosa jornada del viernes, en la que el índice tecnológico se hundió casi un 5%. La cifra de paro en agosto en Estados Unidos conocida el viernes fue interpretada con resquemos por el mercado. El país creó 1,37 millones de puestos de trabajo, frente a los 1,4 millones esperados por el consenso del mercado y frente a los 1,76 millones de julio. Nada positivo aquí. Cierto es que la tasa de paro quedó en el 8,4% tras el 10,2% del mes anterior, mejor que el 9,8% previsto. Si bien esto solo significa que hay menos personas buscando empleo activamente. Los inversores prefirieron hacer caja.

Ni siquiera las revalorizaciones del sector financiero lograron evitar las pérdidas en Europa. CaixaBank sumó el viernes un 12,37% y la entidad que tiene su germen en la antigua Caja Madrid se disparó un 32,88%. El resto del sector celebró la posible operación con fuertes subidas. Santander sumó un 3,4%; BBVA, un 5,23%; Sabadell, un 13,81%; Bankinter, un 5,32%; Liberbank, un 13,54%; y Unicaja, un 13,24%. En Europa, más de lo mismo. El índice sectorial del Stoxx 600 se anotó la mayor subida del selectivo, del 1,6%

El Ibex 35, dominado por los bancos, lo que hasta ahora ha tenido un efecto devastador, cerró el viernes como el mejor de Europa. El Dax alemán cayó un 1,65%; el Cac francés, un 0,89%; el FTSE británico, un 0,88%; y el Mib italiano, un 0,82%. Con todo, sigue siendo el farolillo rojo de los principales índices del Viejo Continente en lo que va de año con un retroceso del 27%.

¿Rotación o alerta?

“La ausencia de novedades fundamentales relevantes refuerza la percepción de que se trata de un proceso transitorio de ajuste de valoraciones, rotación sectorial y realización de beneficios”, señalan desde MacroYield. Pero otros expertos, como Cárpatos, de Serenitymarkets.com, avisan de que el movimiento es muy preocupante, que no ha habido rotación, puesto que todos los sectores cayeron el jueves, y que será complicado que las Bolsas europeas se salven de una eventual sacudida bajista en Wall Street, aunque hayan sido las alumnas más retrasadas de la clase.

Otros frentes tampoco animan al optimismo. Los demócratas y los republicanos no son capaces de llegar un acuerdo para prorrogar los estímulos en el país, el índice ISM de servicios de agosto hasta cayó hasta los 56,9 puntos desde 58,1 anteriores y está presente la incertidumbre sobre las elecciones presenciales del próximo 3 de noviembre. Donald Trump recorta distancias en las encuestas respecto a su rival Joe Biden y siembra dudas sobre si aceptará el resultado en caso de que resulte perdedor.

Las consecuencias del virus en la economía son palpables, con rebrotes a lo largo y ancho de Europa y especial incidencia en España. En todo caso, los expertos consideran que este es el camino que seguirán el resto de los países conforme vaya pasado el tiempo. Los medicamentos y las vacunas milagro siguen teniendo un efecto calmante en los inversores. La posibilidad de que haya una solución antes de final de año es una varita mágica a la que se aferra la renta variable.

La tecnología corrige

Las grandes compañías tecnológicas de EE UU (Facebook, Apple, Amazon, Alphabet y Microsoft) aún se revalorizan de media más de un 50% este año, frente a la caída en el entorno del 8% del resto. Y desde MacroYield advierten de que, pese los últimos retrocesos el sector tecnológico, este continúa valorado, “en relación al conjunto del S&P 500, en niveles muy cercanos a los máximos de la burbuja tecnológica que estalló hace 19 años". El lunes, además, será un día extraño para las Bolsas europeas, puesto que Wall Street no abrirá sus puertas. En Estados Unidos celebran el 7 de el Día del Trabajo, equivalente al 1 de mayo europeo.

La semana estará marcada por la reunión del BCE el jueves 10 de septiembre. Se esperan medidas ante la preocupante señal que envía la inflación, que en la zona euro se situó en agosto en el -0,2% en términos interanuales, y la revalorización del euro frente al dólar. En la semana, llegó a superar los 1,20 dólares, aunque después se moderó y el viernes se situaba en los 1,18 billetes verdes. Está por ver cuál es el siguiente movimiento de la Reserva Federal, que tiene agendada su reunión para los días 15 y 16 de septiembre y en la que dará a conocer previsiones económicas.

Deuda y petróleo

La deuda, que en una situación normal debería ser el activo refugio para los inversores que huyen de la Bolsa, apenas se ha movido: el bono de EE UU a 10 años sigue en el entorno del 0,7%. La inflación tiene vía libre para subir del 2%, otra cosa es que lo haga a tenor del frenazo de la actividad. El bono español a una década subió hasta el 0,35% desde el 0,33% del jueves y el alemán, del -0,489% al -0,479%. El petróleo, mientras, caía el viernes casi el 2%, lo que llevó al barril de Brent por debajo de los 43 dólares. De nuevo, la incertidumbre se apodera del mercado.

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