Rolls Royce se autolesionará si vende la plata de la familia

Perder un fabricante de turbinas como ITP Aero dentro de un fabricante de motores a reacción suena muy poco útil

Fábrica de Rolls Royce en Derby (Reino Unido).
Fábrica de Rolls Royce en Derby (Reino Unido). AFP

Los planes de Rolls-Royce de vender parte de la plata familiar parecen autodestructivos. Aunque los 2.200 millones de euros que espera recaudar complacerán a sus acreedores, Rolls se quedará con una cojera permanente, suponiendo que finalmente se recupere del daño causado por los confinamientos.

Está teniendo una crisis particularmente mala. Normalmente, los ingresos de sus motores a reacción suponen un tercio de los ingresos, y una proporción mucho mayor de los beneficios. Con las flotas aéreas en tierra en todo el mundo, los ingresos por servicios se han reducido casi a la mitad, empujando al grupo a una pérdida operativa de 1.900 millones de euros en el primer semestre. La cancelación de contratos de cobertura de divisas añadió otra capa de miseria de 1.700 millones.

Aunque las horas de vuelo están aumentando, la compañía espera que las de 2021 estén un 30% por debajo de las de 2019. Y podría ser mucho peor, si se produce el “severo pero verosímil” escenario de nuevas restricciones de viajes.

Con su tarjeta de crédito corporativa casi al máximo, el CEO, Warren East, tiene que buscar efectivo en otras partes para mantenerse en el aire. ITP Aero, la filial española que fabrica palas de turbina para motores a reacción, está en el paquete. No será fácil vender un activo cuyo beneficio de explotación se redujo en más de dos tercios en los últimos seis meses, hasta solo 11 millones de euros. Y en términos de sinergias corporativas, perder un fabricante de turbinas dentro de un fabricante de motores a reacción suena muy poco útil.

La alternativa es la venta de acciones. Los actuales inversores podrían oponerse, especialmente porque la cantidad necesaria para estabilizar la ruta de vuelo de la empresa es mayor que la valoración actual de mercado de Rolls, según un análisis de JP Morgan. El Gobierno británico, que fue propietario del antepasado de Rolls de 1971 a 1987, podría tener que ayudar.
Ese tipo de rescate puede no ser atractivo, especialmente si implica una reestructuración de la deuda. Pero vender la plata de la familia solo funciona si tienes algo más donde comer.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías