Renta fija

La deuda soberana no da por concluido el rally pero muestra señales de agotamiento

Las rentabilidades se moverán en rango en los próximos meses. Los gestores creen difícil perforar los mínimos de primeros de agosto

La deuda soberana no da por concluido el rally pero muestra señales de agotamiento pulsa en la foto

Las rentabilidades de la deuda soberana registraron un repunte generalizado durante la semana pasada, si bien frenaron de golpe sus avances en la sesión de ayer. Las crecientes restricciones a la movilidad anunciadas por los gobiernos europeos ante el avance del coronavirus llevaron el nerviosismo a la renta fija, al igual que sucedió en el mercado bursátil.

Los bonos se mueven, sin embargo, bajo el influjo directo de la fuerte presencia en el mercado de los bancos centrales. Esto garantiza un freno para los aumentos en las rentabilidades –paralelos a las caídas de precios– y un rango relativamente previsible para las cotizaciones.

La extensión de las ganancias en la deuda soberana ya será más difícil, según apuntan los gestores, que auguran en mayor medida una consolidación de rentabilidades en torno a los niveles actuales más que el establecimiento de rendimientos aún inferiores a los registrados a principios de agosto. Así, el bono español e italiano marcaron niveles del 0,255% y del 0,92% el pasado 10 de agosto, mínimos desde el estallido de la pandemia, y han repuntado a continuación hasta los actuales 0,325% y 0,936%.

“Son repuntes poco significativos, resultado de cierto nerviosismo e incertidumbre ante las últimas restricciones a la movilidad a causa del coronavirus”, explica Cristina Gavín, gestora de renta fija de Ibercaja Gestión. La experta no ve motivos para la alarma, en un mercado blindado con las compras del BCE, pero tampoco estima nuevas caídas notables en la rentabilidad. “Será complicado que el bono español caiga más allá del 0,25% de agosto. Para eso sería necesario un cambio sustancial en los datos económicos”, añade. En su opinión, el bono soberano español a una década se podría mover en un rango de rentabilidad de entre el 0,25% y el 0,35% hasta finales de año.

Ascensión Gómez, gestora de renta fija de Trea Asset Management, coincide en que la deuda soberana se moverá en rango en los próximos meses, en una horquilla para el treasury estadounidense de entre el 0,6% y el 0,9%. “Tiene sentido tener deuda soberana a estos niveles, es arriesgado asegurar que no queda potencial. Los mercados están cada vez más intervenidos por los bancos centrales”, explica, si bien sus preferencias están claramente en la deuda corporativa.

Las voluminosas emisiones de deuda que están realizando los gobiernos, y que se intensificarán con las que realice la UE con el fondo de reestructuración, suelen ser motivo de repuntes puntuales de la rentabilidad pero no van a modificar el fondo del mercado.

Desde Bank of America recuerdan que el BCE podría absorber el 80% de las emisiones de deuda en la UE entre septiembre de este año y diciembre de 2021 y que las emisiones del fondo europeo se distribuyan a lo largo de diferentes plazos de la curva de tipos, si bien el riesgo es que el programa de adquisiciones del BCE no se extendiera más allá de junio de 2021.
Las decisiones que pueda tomar el BCE en el otoño, a partir de los datos económicos del tercer trimestre, serán en todo caso clave para mantener el entorno actual de rentabilidades o tensarlas al alza.

El ‘treasury’, en el limbo electoral

La avalancha de emisiones que está realizando el Tesoro estadounidense, por más de 100.000 millones de euros en nuevos bonos la semana pasada, está contribuyendo a elevar las rentabilidades de la deuda. Aunque, por otro lado, la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas para un nuevo estímulo fiscal también ha dado pie a especular sobre nuevas medidas por parte de la Fed. El rendimiento del treasury a 10 años ha pasado en la última semana del 0,577% al 0,67%.

Desde Julius Baer, advierten de que la combinación de las voluminosas emisiones del Tesoro junto a la parálisis política y el temor a un bloqueo fiscal pueden dejar a la deuda estadounidense en una suerte de limbo por el momento.

Normas
Entra en El País para participar