Las tendencias del mercado siguen siendo una buena guía de inversión

Conviene estar atento a las transformaciones y reaccionar con avidez, asumiendo un punto de riesgo

Los procesos económicos críticos perturban el modo de vida y transforman el comportamiento de las sociedades para superarlos, de tal forma que muchas veces una apuesta decidida por un cambio radical en la manera de entender la economía convierte un modelo obsoleto en un ejemplo de crecimiento con productividad antes insospechada. Esta crisis del Covid no es como las anteriores, porque su origen no es económico, y en teoría únicamente produce un parón en la actividad para resurgir a continuación, aunque finiquite muchos parámetros viejos y consolide otros emergentes. Algo así ocurrirá ahora, con una explosión de actividad investigadora a la búsqueda de una vacuna preventiva y fármacos reparadores, o de nuevos formatos para atender las necesidades de la población, como la distribución de comida o la provisión de bienes y servicios tecnológicos, mientras se repliegan otros como la actividad turística o el ocio. Estar atento a tales transformaciones y reaccionar con avidez, asumiendo un punto de riesgo, puede convertirse en una buena oportunidad para los inversores. Las tendencias están ya en el mercado bien apuntadas: tecnología, salud, biotecnología, energía verde o apuestas empresariales disruptivas.

No debe ser una sorpresa que empresas que se han revalorizado mucho en el pasado lo sigan haciendo ahora, aunque habrá muchas con tal desempeño en los últimos años que perderán valor. Si las compañías se desenvuelven en los negocios citados, tendrán un horizonte de éxito por delante, como demuestran las subidas de vértigo que están teniendo empresas tecnológicas americanas, que mantienen el Nasdaq en máximos y con expectativas de seguir haciéndolo una temporada larga. A la marcha natural de la penetración tecnológica en todo lo que va de siglo, se une ahora una necesidad imperiosa por transformar los modelos productivos, un fenómeno en el que la tecnología volverá a ser el centro inexorablemente.

Ese mismo análisis vale para las actividades de generación energética renovable, una carrera en la que se han embarcado también las viejas damas de la energía fósil, y que muestran para los inversores perfiles prometedores para los próximos años. Vale también para las empresas dedicadas a la salud y la atención al envejecimiento demográfico, así como aquellas que combinan actividad cíclica, como la alimentación, con nuevos formatos de proveerla. Y desde luego, las siempre seguras empresas de lujo (LMHV, Ferrari, ...) que tienen una clientela garantizada y creciente en todo tiempo. En todos los casos se trata de firmas que han proporcionado buenos retornos a sus socios, pero en casi todos ellos tienen los instrumentos para seguir haciéndolo.