A Liberty le sale caro devolverle la llamada a Sunrise

Comprarla es más arriesgado y caro que venderle su unidad suiza, pero sigue siendo un buen plan

Sede de Sunrise en Opfikon (Suiza).
Sede de Sunrise en Opfikon (Suiza). REUTERS

El vaquero del cable John Malone ha hecho una pirueta enérgica en un difícil paso de montaña alpino. Liberty Global, el grupo de telecomunicaciones fundado por el multimillonario estadounidense, pagará 6.800 millones de francos suizos (6.300 millones de euros) por la suiza Sunrise Communications menos de un año después de no haber logrado persuadirla de comprar su propia unidad en el país. Es una operación más arriesgada y más cara que el plan original, pero es probable que Malone pueda vivir con ello.

El fracaso en octubre pasado del plan de Liberty de vender su unidad UPC a Sunrise dejó al grupo con sede en el Reino Unido con un dolor de cabeza. Una UPC independiente, que obtiene la mayor parte de su dinero de los servicios de banda ancha, no estaba en condiciones de enfrentarse a Swisscom, el operador estatal de 24.000 millones de euros que controla más de la mitad del mercado de telecomunicaciones de Suiza. Incluso un acuerdo con su rival de menor tamaño Salt habría sumado un peso insuficiente.

Eso sugiere que tenía que haber una fusión tarde o temprano. El primer intento se vino abajo cuando el mayor accionista de Sunrise, el grupo alemán Freenet, se negó a pagar el precio. Ahora Liberty, rica en efectivo después de vender sus operaciones germanas a Vodafone por 19.000 millones de euros, lo ha hecho en su lugar. La entidad combinada poseerá casi un tercio del mercado suizo de telefonía móvil, banda ancha y televisión.

El retraso tiene un coste. La oferta de 110 francos suizos por acción de Liberty supone una prima del 30% respecto al precio medio de 83 francos de Sunrise en el último medio año. Hace 10 meses, el precio sin perturbaciones era alrededor de un 10% más bajo. Y el precio de compra, de 6.300 millones de euros, incluyendo la deuda, se sitúa en unas 10 veces el ebitda de este año, según los datos de Refinitiv. El promedio de cinco años de Sunrise es menos de 8 veces.

Aun así, las sinergias justifican en gran medida la prima de 1.100 millones de euros. Liberty espera generar 275 millones de francos suizos (256 millones de euros) adicionales mediante la reducción de costes y el aumento de los ingresos, un plausible 10% de la base de costes de la compañía combinada. Podrían tener un valor actual de 2.500 millones de francos (2.300 millones de euros), después de impuestos y capitalizados.

Es cierto que las oportunidades de venta cruzada son impredecibles. Pero la operación funciona con la reducción de costes por sí sola, que Liberty estima en 231 millones de francos (215 millones de euros) anuales. Esos ahorros tienen un valor actual de 2.100 millones (2.000 millones).

Y el aumento anual, combinado con el ebit previsto para el próximo año de 218 millones de francos (203 millones de euros), daría un beneficio neto de explotación después de impuestos de 410 millones (381 millones), un rendimiento de alrededor del 6% sobre el precio de compra, en línea con el coste de capital de Sunrise. El chocolate suizo del vaquero parece bastante sabroso.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías