ABN Amro echa leña al fuego del debate sobre la banca de inversión

Para Barclays o Deutsche Bank, supone un mayor porcentaje del negocio

Sede de ABN Amro en Ámsterdam (Países Bajos).
Sede de ABN Amro en Ámsterdam (Países Bajos). EFE

ABN Amro vuelve a plantear el debate sobre si los bancos europeos deben reducir sus divisiones de banca de inversión. Los accionistas celebraron ayer su decisión de recortar más de un tercio del balance de su unidad mayorista tras fuertes pérdidas. Otros que han logrado beneficiarse de la pandemia afrontan una decisión más difícil.

No es difícil ver por qué saca el hacha el CEO, Robert Swaak, tras una revisión estratégica. Los cargos por deudas incobrables en banca de inversión fueron los principales responsables de la pérdida neta de 400 millones en el primer semestre. Incluso antes del Covid, la unidad apenas iba a toda máquina: su ROE medio en los últimos cuatro años fue de un mísero 5%.

En un intento por acercarlo al 10%, en línea con el probable coste de capital, Swaak reducirá las operaciones de trading internacional en los próximos tres o cuatro años. Eso implica poner 800 empleos y 14.000 millones en activos ponderados por riesgo (una décima parte del total) en un banco malo. Aunque eso costará unos 300 millones en gastos de reestructuración en el tercer trimestre, el banco espera que acabe mejorando sus ratios de capital.

La acción subió ayer un 8,08%. Eso aumentará la presión sobre rivales de banca de inversión más grandes, como Barclays, cuyas valoraciones están muy por debajo de las de las entidades más centradas en la banca minorista.

Pero no es tan fácil seguir el ejemplo. Para empezar, ABN tiene un CET1 del 17,3%, muy superior a la mayoría de sus rivales europeos, lo que le da un ancho colchón en caso de pérdidas imprevistas. Segundo, su banco de inversión supone una parte más pequeña del grupo: los RWA de la división son un tercio del total, frente al 62% de Barclays.

Por último, los banqueros de inversión de Barclays y Deutsche Bank ganaron mucho dinero durante la crisis, lo que les da un colchón para ayudar a absorber los cargos por deudas incobrables del lado minorista. El caso opuesto es el de ABN. Los inversores están señalando su preferencia por una banca de consumo y comercial más monótona pero menos volátil. Pero ABN sigue siendo un modelo imperfecto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías