Tecnología

BBVA defiende la portabilidad real de los datos en Europa para ganar en competitividad

Dice que esa estrategia, que debería tener un enfoque intersectorial, favorecería la innovación y evitaría que las ‘big tech’ sumen más poder

Sede de BBVA en Madrid, edificio La Vela.
Sede de BBVA en Madrid, edificio La Vela.

BBVA Research urge a la Comisión Europea a crear un mercado único de datos, tras quedar demostrado que los datos se han convertido en el nuevo petróleo. La entidad financiera española defiende que es clave que la UE tome medidas que faciliten la portabilidad real de datos entre empresas y sector público para hacer a Europa más competitiva en inteligencia artificial.

Pablo Urbiola, al frente del área de Regulación Digital de BBVA Research, explica que, en teoría, el derecho de portabilidad permite a los ciudadanos mover los datos que han dado a una empresa o que han generado al usar sus servicios, y compartirlos con otra empresa si así lo desean. “El problema es que en la práctica no es posible ejercer ese derecho de forma efectiva, porque no hay mecanismos que permitan compartir los datos de forma sencilla, segura, estandarizada y en tiempo real. Reforzar ese derecho daría a los europeos un verdadero control sobre sus datos”, añade Urbiola.

Las declaraciones del directivo del BBVA llegan después de que la Comisión Europa haya cerrado ya su consulta pública sobre la propuesta que publicó el pasado febrero de una estrategia de datos para la UE, junto a su estrategia digital más general y un libro blanco sobre inteligencia artificial. La Comisión está ahora trabajando en el desarrollo de distintas iniciativas para avanzar en esa estrategia y articular el intercambio de datos y que esos datos puedan ser reutilizados con facilidad. “Esto incluye fomentar la estandarización y la interoperabilidad de los datos, aclarar cuestiones legales relacionadas con los derechos de uso y la responsabilidad jurídica, o desarrollar infraestructuras de almacenamiento y procesamiento de datos”.

Urbiola precisa que aunque la estrategia se presentó antes de que el coronavirus golpeara fuerte Europa, ya contemplaba la salud como una de esas áreas estratégicas para las que proponía un espacio de datos específicos. “Pero, lo que ha evidenciado la pandemia es que los datos tienen valor más allá de la actividad o sector donde se generan. Los distintos servicios de telefonía móvil, los medios de transporte, los pagos electrónicos, todos generan datos que pueden ser útiles para responder a la emergencia sanitaria y a sus consecuencias económicas”, dice.

Por ello, defiende que es esencial que la estrategia de datos europea “tenga un enfoque transversal o intersectorial”, para que los datos se compartan y se reutilicen no solo dentro de un sector sino entre distintas industrias.

El directivo cree que el sector bancario puede servir de ejemplo a otros sectores. Cuenta que gracias a la PSD2 (la segunda directiva de servicios de pago), los clientes bancarios pueden compartir sus datos de pagos en tiempo real y de forma fácil y segura a través de las APIs. “Ese sistema debería extenderse a todos los sectores para que Europa tenga un sistema de portabilidad de datos propio del siglo XXI, que no puede consistir en descargas manuales de ficheros. Además, al igual que PSD2 beneficia no solo a las personas físicas sino también a las empresas, sería conveniente extender el derecho de portabilidad de datos a las empresas, especialmente a las pymes”.

Para el experto del BBVA, entre los beneficios que aportará ese mayor control de las personas sobre los datos está la posibilidad de personalizar más los productos y servicios que ya se usan, de comparar y cambiar de proveedor más fácilmente, o de acceder a nuevos servicios que agreguen información y ayuden a tomar mejores decisiones. “Igualmente, y desde un punto de vista económico, también favorece la innovación y la competencia en los mercados digitales, porque ahora los datos están concentrados en unas pocas grandes compañías tecnológicas, mientras que con un mecanismo de portabilidad efectivo cualquier empresa tendría la posibilidad de acceder a datos con los que mejorar sus productos o desarrollar nuevos servicios, y los consumidores estarían siempre en el centro de este sistema decidiendo cuándo, con quien y para qué comparten sus datos”.

Alerta sobre una regulación específica de inteligencia artificial

BBVA Research alerta sobre la intención de Bruselas de regular la inteligencia artificial (IA), aunque reconoce que la UE “ha sido pionera en introducir regulaciones avanzadas que protejan a los ciudadanos en ámbitos novedosos, como lo hizo con el Reglamento General de Protección de datos (GDPR), hoy un estándar seguido por muchos países”.

Pese a ello, cree que Europa ya cuenta con un marco legal que protege a los ciudadanos ante las aplicaciones de cualquier tecnología, incluida la IA, “y desarrollar una regulación adicional específica corre el riesgo de frenar la innovación en un área clave para la competitividad de Europa”. Por ello, insiste Pablo Urbiola, “debería centrarse en identificar problemas concretos, cuestiones no resueltas en el marco regulatorio existente y, a partir de ahí, emitir guías o clarificaciones en cuestiones como el riesgo de discriminación o la explicabilidad o interpretabilidad de los algoritmos”.

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