Tecnología

Intel se derrumba en Bolsa tras anunciar retrasos en el lanzamiento de sus nuevos chips

La compañía obtuvo un beneficio neto de 4.402 millones de euros en el segundo trimestre, un 22,1% más, e impulsa su cifra de negocio un 19,5%, hasta 17.012 millones. Su negocio de centros de datos sube un 43%.

Logo de Intel.
Logo de Intel.

El fabricante estadounidense de procesadores Intel cae este viernes más de un 15% en Bolsa tras anunciar en la noche del jueves retrasos en el lanzamiento de su próxima generación de chips de 7 nanómetros en seis meses, hasta finales de 2022 o principios de 2023.

El anuncio, que tendrá poco efecto en los próximos trimestres, sí pone en duda la capacidad de Intel de recuperar la ventaja de fabricación que perdió frente a TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Co), a la que da ahora más ventaja. Además, si las previsiones de otros fabricantes se cumplen y no hay retrasos, la noticia también beneficiará a AMD y Nvidia, que tienen externalizada la fabricación de sus chips con TSMC. El mercado refleja la nueva situación y las acciones de AMD sube un 16%.

Según explicó George Davis, CFO de Intel, la compañía ha encontrado un “defecto crítico” en parte del proceso de fabricación de 7 nanómetros que deberán corregir. El presidente de Intel, Bob Swan, dijo que serán "bastante pragmáticos" acerca de si deberían y cuándo deberían "hacer las cosas internamente o fuera".

El fabricante estadounidense, principal proveedor de procesadores para PC y centros de datos, había liderado durante mucho tiempo la industria de los chips, donde a medida que bajan los nanómetros se logran procesadores más potentes y eficientes, pero perdió esa ventaja respecto a TSMC con su última generación de chips, ya que también sufrió varios retrasos en el lanzamiento de sus chips de 10 nanómetros.

La compañía también protagonizó hace meses otra mala noticia, cuando Apple anunció que diseñará sus propios procesadores para sus ordenadores bajo la marca Apple Silicon, rompiendo así una relación de 15 años. 

La noticia de la demora de su nuevos chips se produjo coincidiendo con la presentación de los últimos resultados trimestrales de Intel. La compañía obtuvo un beneficio neto de 5.105 millones de dólares (4.402 millones de euros) en el segundo trimestre de 2020, un 22,1% más frente al mismo periodo del año anterior. Su cifra de negocio neta también aumentó un 19,5%, hasta 19.728 millones de dólares (17.012 millones de euros).

Los ingresos del negocio de centros de datos crecieron un 43%, hasta 7.100 millones de dólares, debido a la fuerte demanda de los proveedores de la nube que intentan hacer frente al incremento de demanda con la pandemia. Las ventas de chips para PC creció un 7% sus ingresos, hasta 9.500 millones de dólares, también por el tirón del teletrabajo por el coronavirus. Mientras, el área de Internet de las cosas facturó 670 millones de dólares, un 32% menos, y el segmento de memorias ingresó 1.700 millones de dólares, un 76% más.

Swan dijo que "fue un excelente trimestre, muy por encima de nuestras expectativas". "Tenemos una oportunidad increíble para hacer crecer esta empresa con un enfoque continuo en la innovación y la ejecución", añadió.

En el primer semestre de 2020, Intel registró un beneficio neto de 10.766 millones de dólares, un 32% más que un año antes, mientras que sus ventas crecieron un 21,5%, hasta 39.556 millones de dólares.

De cara al conjunto del ejercicio, la multinacional pronosticó que alcanzará una cifra de negocio de 75.000 millones de dólares, frente a los 73.900 millones que se esperaban, pese a la incertidumbre por el Covid-19, y un beneficio por acción de 4,53 dólares.

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