La CNMV reconoce el impacto en la liquidez de los valores afectados por el veto a los bajistas

No aprecia ningún efecto en la contratación, los precios o la profundidad del mercado español una vez levantada la prohibición

Sebastián Albella, presidente de la CNMV
Sebastián Albella, presidente de la CNMV EFE

La prohibición de las posiciones cortas en la Bolsa española decidida por la CNMV en las jornadas más turbulentas del pasado mes de marzo, y su prolongación hasta mayo, ha tenido un ligero efecto negativo sobre la liquidez, que continúa una vez levantado el veto.

Así lo reconoce la propia CNMV en un informe publicado hoy y en el que analiza el impacto, en términos de eficiencia de mercado, de las restricciones sobre la operativa en corto introducidas en la sesión del 13 de marzo y, a continuación, prolongadas desde el 17 de marzo hasta el 18 de mayo.

En ese análisis, no hay constancia de que el veto a los cortos -operativa con la que los inversores logran ganancias apostando por la caída de las cotizaciones- haya tenido efecto alguno en aspectos de mercado como los volúmenes de contratación, los precios, la volatilidad, la profundidad del mercado o los diferenciales de crédito de los emisores una vez levantada la prohibición. Aunque sí de forma “atenuada” sobre la liquidez. Este es de hecho uno de los principales argumentos de los detractores del veto a las posiciones cortas, una medida que la CNMV tomó por "la situación de extrema volatilidad que atraviesan los mercados de valores" y en la que estuvo acompañada por los reguladores de los mercados francés, italiano, austríaco, belga y griego.

El análisis publicado hoy se basa en una comparativa entre lo ocurrido en el Ibex 35 y el Dax alemán, que no tuvo ninguna restricción en las posiciones cortas a causa del Covid-19. El 12 de marzo el Ibex sufrió la mayor caída de su historia, con un derrumbe del 14% en la sesión, ante el pánico por los efectos económicos del coronavirus. Un día después la CNMV vetó las operaciones a corto sobre 69 valores del mercado, prohibición que extendería el día 16 a todas las cotizadas.

En el selectivo español, "la liquidez, medida a través de los diferenciales bid-ask, se vio afectada", según explica la CNMV. Es decir, hubo ligero aumento en la diferencia entre los precios a los que están dispuestos a comprar los inversores y los que aceptan para vender.

Tales diferenciales se incrementaron en ambos índices en los primeros días tras el veto español a los cortos, aunque de forma más intensa en los valores españoles, que solo recuperaron niveles precrisis una vez suspendida la prohibición. Aun así, el informe revela que “los valores sujetos a la prohibición habrían experimentado un deterioro de la liquidez en relación con la situación de no prohibición, efecto que, aunque atenuado, persiste una vez levantada la prohibición”.

En el caso de la contratación, disminuyó en las acciones del Ibex con la prohibición de los cortos pero una vez levantada, se comportó de manera similar a las acciones del Dax. “Del análisis econométrico se concluye que la prohibición no tuvo un impacto significativo en la contratación de los valores sujetos a ella”, afirma la CNMV.

El análisis también revela que tanto el Ibex como el Dax perdieron profundidad durante el período en que estuvo vigente el veto español a los cortos, “lo que cabría atribuir al entorno generalizado de grandes turbulencias”. La CNMV apunta además a un factor diferencial que ha pesado sobre la Bolsa española, más allá de la prohibición a los bajistas. “La mayor pérdida de profundidad de los valores españoles podría explicarse más por el mayor riesgo país de estos valores que por la prohibición en sí”, añade.

El análisis de la CNMV tampoco aprecia de efectos reseñables en la Bolsa española que puedan atribuirse a la suspensión de las posiciones bajistas en los precios, la volatilidad o los diferenciales de crédito de los emisores.

 Efectos prácticos “limitados”

El presidente de la CNMV Sebastián Albella reconoció en junio que, ante lo sucedido en marzo, había razones que justificaban el veto a las posiciones bajistas. Reconoció sin embargo que es una medida cuyos efectos prácticos son “limitados”, ya que no se puede concluir que los precios de los valores del Ibex hayan evolucionado mejor que los de otros países que no estuvieron sujetos a la restricción. De hecho, la caída del Ibex en el año sigue siendo la más pronunciada entre los grandes índices europeos.

Junto a España, también acordaron la suspensión de las posiciones bajistas los reguladores de Francia, Italia, Austria, Bélgica y Grecia. Todos ellos acordaron el levantamiento de la prohibición el mismo día, con efectos desde el 19 de mayo.

Una vez finalizado el veto a los cortos, el Ibex sube el 11,7% desde entonces, frente al 18,3% del Dax o el 20% del Mib italiano, que sí estuvo sujeto a la suspensión. Y desde los mínimos de marzo, el selectivo español recupera el 21%, por debajo también del 37,3% del italiano o el 55% del alemán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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